14/12/20

Hora de cotufas – 1x04 – Navidades confinadas


Con la que nos está cayendo, estas Navidades piden peli, manta y cotufas más que nunca. No hay problema: con la ayuda de Rashide Emen (@RashEmen), te traemos un listado variadito de películas navideñas para sobrellevar estas fiestas. ¡Aprovecha para darle esquinazo a tu cuñado y quédate en casa viendo un clásico navideño!

Películas comentadas: https://boxd.it/aqa1c

Disponible en ivoox y Spotify.

12/12/20

O.C: Los inútiles (1953)

¿De qué va?: Un grupo de amigos que vive en una ciudad italiana a las orillas del Adriático se pasa la vida en el bar holgazaneando con el único propósito de no dar un palo al agua. Fausto, el más mujeriego de la pandilla, pronto experimentará un cambio radical en su vida.

Reputación: En 1952,  Federico Fellini tenía problemas para dar luz verde a la producción de La strada debido a que el guion era imposible de clasificar en ningún género y a que su anterior película, El jeque blanco (1952), había sido un fracaso crítico y comercial. El productor Lorenzo Pegoraro le sugirió que en su lugar hiciese una comedia, y así fue como nació Los inútiles,  a raíz de los recuerdos de la adolescencia de Fellini y de sus dos co-guionistas recurrentes, Tullio Pinelli y Ennio Flaiano, junto a otros recuerdos inventados. Los distribuidores interesados en la película pidieron cambiar su título, I Vitelloni (algo así como “los bueyes”) por creer que sería incomprensible para el gran público, a lo que Fellini se negó en rotundo, habiéndolo escogido por ser el calificativo que le dedicó una señora en señal de desaprobación ante una de sus bromas. El éxito de Los inútiles, que fue nominada al Oscar a mejor guion y se llevó el León de Plata del Festival de Venecia, permitió que Fellini pudiese rodar La strada. Fellini tenía la intención de continuar la historia del protagonista en una película que se titularía Moraldo in the City; nunca llegó a realizarse, pero el guion fue publicado en inglés y algunos aspectos de la historia sirvieron de inspiración para La Dolce Vita (1960). Stanley Kubrick incluyó Los inútiles en su lista de sus 10 películas favoritas.

Comentario: Duele comprobar el paralelismo que existe entre los inútiles de Fellini con la generación perdida que nos hemos comido de lleno dos crisis. Si bien las circunstancias no son las mismas, y los primeros no hacen nada con sus vidas por pura desidia, sí que hay algo reconocible y que se siente muy actual en esos jóvenes adultos que se quedan en su pueblo sin expectativas de ningún tipo. Pero de repente, uno de ellos, Fausto, debe asumir una responsabilidad que intenta cumplir sin renunciar a su libertad, lo cual, como era de esperar, le sale regular. El relato coral acaba centrándose demasiado en este personaje, quedando el protagonista, Moraldo, en un segundo plano, ejerciendo de álter ego del director y de observador de las desaprovechadas vidas de sus colegas. Los inútiles es otra gran obra de Fellini, una melancólica mirada a todo lo que debió dejar atrás para poder convertirse en el legendario cineasta que estaba llamado a ser.

Próximo visionado: Mi hermosa lavandería (1985)

10/12/20

Sound of Metal – Interferencias



Dir.: Darius Marder
Int.: Riz Ahmed, Olivia Cooke, Paul Raci, Lauren Ridloff, Mathieu Amalric
¿De qué va?: Un batería empieza a perder la audición y tiene que enfrentarse a un futuro que estará lleno de silencio.

Reseña: Perder aquello que te permite hacer lo que más te gusta, aquello sobre lo que has construido toda tu existencia, tiene que ser una de las mayores putadas que te puede hacer la vida. Es de esas experiencias que no puedes entender del todo si no las sufres en primera persona, pero la potente ópera prima de Darius Marder, Sound of Metal, ofrece una aproximación que se siente auténtica y honesta. Lo hace a través de la historia de Ruben, un joven batería que pierde la audición de forma drástica. Las circunstancias le obligan a interrumpir la gira de la banda que tiene montada con su novia para integrarse en una comunidad donde aprenderá a amoldarse a su nueva situación.

Sound of Metal versa sobre la capacidad adaptativa del ser humano. Sí, somos el animal que mejor se aclimata a ecosistemas radicalmente opuestos, pero… ¿a qué precio? ¿Acaso no volveríamos al lugar en el que fuimos felices si pudiéramos? Ruben aprende el lenguaje de signos y se convierte en un miembro destacado de la comunidad que lo acoge, pero añora su vida pasada y piensa en someterse a una operación que le dará unos implantes para recuperar la audición. Sin embargo, es posible que él ya no sea la misma persona que era, de la misma forma que su novia, a la que no ve desde que se unió a su nuevo hogar, tampoco lo sea. Una pérdida importante siempre escuece a primeras, pero con el tiempo, se aprende a vivir sin ella, porque, al tiempo que nos adaptamos, construimos una nueva realidad en la que poder acomodarnos, por mucho que echemos de menos la anterior.


El film de Marder se convierte en una experiencia tremendamente inmersiva que te hace vivir el drama de su protagonista en primerísima persona a través de una fantástica utilización del sonido. Empieza atronadora, continúa reparando en los pequeños detalles (el goteo de una cafetera, el viento…) y prosigue con los pitidos, zumbidos y demás interferencias que anteceden a la pérdida absoluta de la audición. Es un trabajo pormenorizado y que complementa a la perfección la interpretación de Riz Ahmed, que está fantástico. Sin caer nunca en la autocompasión, clava cada momento de ira, frustración y desconcierto que experimenta su personaje, así como todo el proceso de asimilación por el que debe pasar. Olivia Cooke tiene un papel menor como su novia pero está muy bien, aunque si hay que destacar un trabajo secundario es el de Paul Raci como el mentor de Ruben, siendo la última escena en la que interviene devastadora.


En un año en el que, pese a los numerosos retrasos, hemos tenido un buen puñado de grandes óperas primas, la de Darius Marder resuena como una de las más sólidas y contundentes. Sound of Metal es un relato intimista que resulta tremendamente empático sin necesidad de recurrir a las típicas trampas melodramáticas. Es triste a la par de esperanzadora, contribuye a conocer un poco mejor al colectivo de personas sordas y concluye con uno de los finales más sencillos y hermosos del cine reciente. Recomiendo si es posible verla con auriculares, para aprovechar al máximo la enriquecedora experiencia sonora que contiene.

8/10

8/12/20

Mulán – Reflejo desvirtuado



Dir.: Niki Caro
Int.: Liu Yifei, Jet Li, Tzi Ma, Donnie Ye, Gong Li, Jason Scott Lee, Yoson An, Rosalind Chao
¿De qué va?: Cuando China es atacada por invasores del norte, el Emperador decide formar un ejército compuesto por un varón de cada familia. Es entonces cuando Mulán se hace pasar por un guerrero, para evitar que su anciano padre tenga que ir al frente. Así, disfrazada de hombre, logra ocupar su puesto y marchar a la guerra, donde luchará valientemente junto al ejército imperial.

Reseña: Tras unos meses en los que solo podía verse pagando 21,99 euros y teniendo suscripción en Disney+, Mulán ya se puede comprar en formato físico y ver en la susodicha plataforma sin coste extra. Hasta que Disney anuncie sus planes de lanzamiento futuros más allá de Soul, que llegará al catálogo de Disney+ sin cargo extra por Navidad, no sabremos con certeza si la todopoderosa compañía ha quedado contenta con el experimento. Finalmente, Mulán ha sido una película de la que se ha hablado mucho más por su accidentado lanzamiento que por sí misma, y una vez vista, se entiendo perfectamente, pues tampoco hay mucho de lo que hablar.

Hasta ahora hemos visto dos formas de hacer live-actions de clásicos Disney: calcando al original o intentando diferenciarse del mismo. Mulán pertenece a este segundo grupo y, además, es la que más ha intentado prescindir de todo lo “infantil” de su antecesora, con las canciones tan solo presentes de forma instrumental, pero sin renunciar a ser un espectáculo para toda la familia. Para mí, El libro de la selva (2016) sigue siendo el remake modélico, pues conserva las mejores cualidades del original y son complementadas con ideas nuevas. Lamentablemente, no es el caso de Mulán, pues todo aquello que la hacía un gran clásico Disney es sustituido por otras cosas que resultan ser peores. Y no, que hayan cambiado a Mushu por un ave fénix aleatorio no es lo único que ha ido en detrimento.

Mulán ya no es una chica normal y corriente que acaba demostrando que puede someterse con éxito al mismo entrenamiento que los hombres y ser más astuta que estos. Ahora es una chica que tiene un don desde su nacimiento, una gran energía “ch'i”, que la dota de una gran destreza natural. Por tanto, el conflicto de Mulán mientras se entrena no reside en esforzarse por convertirse en una guerrera, sino en tener que aprovechar su poder en vez de ocultarlo para no llamar la atención. Ha pasado de ser una chica corriente y un tanto kamikaze que se crece ante la adversidad con la que es fácil identificarse a ser una superheroína cuyo principal problema es que sus poderes no son legitimados por la sociedad, lo cual convierte a la película en un alegato feminista perezoso en la línea de aquello que dijeron Sigourney Weaver, Gal Gadot y Brie Larson en la ceremonia de los Oscar de que “todas las mujeres son superhéroes”; un lema tan bonito como vacío de contenido.


En el proceso de adaptación han extirpado a Mulán, tanto la película como el personaje, de cualquier atisbo de humor y de personalidad, por lo que el film es exageradamente sobrio, y también un pelín aburrido. Curiosamente, el personaje de la bruja no es en absoluto un mal añadido, aunque la función que ejerce en la narración sea evidente desde su misma presentación. Niki Caro dirige con el piloto automático, que es el mismo estado en el que terminamos viendo la película ante la ausencia absoluta de emoción y de vida del conjunto, por mucha acción voladora y espectacular decorado en CGI que tenga. Todos ya hemos asumido que los live-action de Disney son un trámite para hacer caja y sacar rédito de sus clásicos animados, pero con títulos como Mulán da la impresión de que tienen tan claro que les va a ir bien hagan lo que hagan que ya ni se preocupan por ofrecer algo diferente o mínimante destacable.

4’5/10

6/12/20

¡Elige al actor y la actriz del 2020!


Un año más, llega el momento de elegir quién de los actores y actrices que nos han acompañado a lo largo de los últimos 12 meses debe ser considerados como los más destacados del año. El cierre temporal de los cines, el baile de fechas de estreno y los retrasos han provocado que esta edición haya sido especialmente complicada y que los contendientes tengan menos méritos en forma de estrenos de lo que viene siendo habitual. Pero como siempre, son todos estupendos.

La mecánica es la que ha sido siempre en los once años que llevamos jugando a esto: para participar tienen que pinchar en el enlace o en el formulario que verán un poco más abajo y votar a un actor y a una actriz de entre los seis que componen cada categoría. Pueden votar a su intérprete favorito, al que creen que ha estado más activo este año, al más popular… lo que crean conveniente. A continuación podrán ver el anuario, donde pueden pinchar en el nombre de cada intérprete para acceder a la publicación que se le dedicó en su respectivo mes, y entre paréntesis tienen los títulos que ha estrenado este aciago 2020.

El año pasado Joaquin Phoenix y Florence Pugh fueron los agraciados. Tienen hasta la noche del 30 de diciembre para decidir, puesto que al día siguiente desvelaremos el nombre de los ganadores.

Como siempre, ¡mil gracias por participar!


Para votar, visiten el siguiente enlace o voten en el formulario del final:

https://forms.gle/QLbGr5U9tCUnPZEj9


ENERO: Robert Pattinson (El faro, Tenet, El diablo a todas horas, Waiting for the Barbarians)



FEBRERO: Margot Robbie (Aves de presa, El escándalo, Dreamland)



MARZO: Tom Hanks (Greyhound, Un amigo extraordinario)



ABRIL: Ana de Armas (Pablo, La red avispa, The Night Clerk)



MAYO: Riley Keough (The Lodge, El diablo a todas horas)



JUNIO: Hugh Jackman (La estafa)



JULIO: Dakota Johnson (Personal Assistant, La familia que tú eliges)



AGOSTO: Joseph Gordon-Levitt (7500, Proyecto Power, El juicio de los 7 de Chicago)



SEPTIEMBRE: David Verdaguer (Hogar, Salir del ropero, Uno para todos)



OCTUBRE: Bill Murray (On the Rocks)



NOVIEMBRE: Anya Taylor-Joy (Los nuevos mutantes, Emma., Gambito de dama, Madame Curie)



DICIEMBRE: Gal Gadot (Wonder Woman 1984)




Anuario 2019

Anuario 2018

Anuario 2017

Anuario 2016

Anuario 2015

Anuario 2014

Anuario 2013

Anuario 2012

Anuario 2011

Anuario 2010

Anuario 2009

Anuario 2008

Anuario 2007


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Ganadores 2019: Joaquin Phoenix & Florence Pugh

Ganadores 2018: Ethan Hawke & Claire Foy

Ganadores 2017: Adam Driver & Nicole Kidman

Ganadores 2016: Leonardo DiCaprio & Isabelle Huppert

Ganadores 2015: Michael Fassbender & Julianne Moore

Ganadores 2014: Philip Seymor Hoffman & Jessica Chastain

Ganadores 2013: Joaquin Phoenix & Emma Watson

Ganadores 2012: Michael Fassbender & Anne Hathaway

Ganadores 2011: Ryan Gosling & Natalie Portman

Ganadores 2010: Leonardo DiCaprio & Marion Cotillard

Ganadores 2009: Brad Pitt & Rachel Weiz

5/12/20

O.C: Funeral Parade of Roses (1969)

¿De qué va?: Las aventuras y tribulaciones de Eddie y otras mujeres trans en el Tokio de finales de los 60.

Reputación: Dirigida y escrita por Toshio Matsumoto, Funeral Parade of Roses está ligeramente inspirada en la tragedia griega de Edipo Rey (en una escena aparecen carteles de la adaptación cinematográfica de Pier Paolo Passolini del 67) y se ambienta en la cultura gay underground de la ciudad de Tokio en los años 60. El título es un juego de palabras, ya que “rosa” (bara) en japonés se utiliza también para decir “marica”. La película es producto de la Nueva ola japonesa, una corriente cinematográfica que empezó a finales de los 50 y terminó en los 70 que se caracterizó por el rechazo a las tradiciones y convenciones del cine clásico nipón. El film combina elementos de arthouse, documental y cine experimental, e influyó visualmente a Stanley Kubrick a la hora de concebir La naranja mecánica (1971).

Comentario: Esta poco conocida “rara avis” bebe directamente de las fuentes de la Nouvelle Vague para crear algo totalmente insólito: una película sobre mujeres trans ambientada en un país cuya tradición cinematográfica gira en torno a la figura del samurái, tan rebosante de testosterona. Funeral Parade of Roses alterna una narrativa clásica sobre un triángulo amoroso en el que dos trans se disputan la gerencia de un local de ambiente, con pasajes surrealistas y entrevistas a cámara a personas que en realidad no saben explicar muy bien por qué se sienten identificadas como mujeres…. pero cómo podían saberlo por aquel entonces. Matsumoto explora una subcultura desconocida sin ánimo didáctico o de reivindicación, sino para componer imágenes potentes que se valen de la sexualidad, la belleza y la sordidez que emanan los ambientes y los individuos que los transitan. Tanto cambio de tono y narrativa hace que me pierda, y para cuando llega su tercer y sangriento acto llevo tiempo sin enterarme de lo que está pasando, pero en realidad no es tanto una película que deba comprenderse sino una experiencia sensorial única.

Próximo visionado: Los inútiles (1953)

3/12/20

Mank – Tan solo un guionista


Dir.: David Fincher
Int.: Gary Oldman, Amanda Seyfried, Lily Collins, Charles Dance, Arliss Howard, Tom Pelphrey, Sam Troughton, Tuppence Middleton, Ferdinand Kingsley, Tom Burke
¿De qué va?: El Hollywood de los años 30 es reevaluado a través de los ojos del guionista alcohólico Herman J. Mankiewicz mientras intenta terminar el guion de Ciudadano Kane.

Reseña: Un buen guion es esencial para lograr una buena película. Aunque los actores sean malos y los recursos técnicos deficientes, si la historia es buena se puede salvar. En cambio, una película con un guion malo no hay por donde cogerla. A lo largo de la historia del cine han surgido conflictos entre directores y guionistas tanto por llevarse el mérito de la película que ha salido muy bien como para lavarse las manos ante la que ha salido muy mal. La enemistad entre Alejandro G. Iñárritu y Guillermo Arriaga tras completar su Trilogía del dolor o la de Steve McQueen y John Riley por el guion de 12 años de esclavitud (2013) han sido algunos de los casos recientes más sonados. Uno de los primeros y más icónicos fue el que enfrentó a Orson Welles y Herman J. Mankiewiecz por la “paternidad” del guion de Ciudadano Kane (1941), proceso de creación que se plasma en el último film de David Fincher, Mank.


En esta ocasión, no habrá conflicto por autoría, puesto que el libreto viene firmado por el fallecido Jack Fincher, progenitor de David. Mank cuenta con una estructura similar a la de Ciudadano Kane: una línea argumental situada en el presente muestra los esfuerzos de Mank por escribir un primer boceto del guion en tiempo récord, mientras que a través de flashbacks descubrimos el pasado reciente del guionista en Hollywood y de dónde se ha inspirado para escribir la historia del magnate Charles Foster Kane. El guion del film demuestra que Fincher senior estudió a conciencia el Hollywood de la Edad de Oro, pues ofrece un exhaustivo repaso a los estudios de cine de la época, así como quiénes los dirigían, los directores y estrellas en nómina, los entornos en los que se movían y el ambiente político. Tanto es así, que apenas da tregua para situar al espectador medio, que entre la rapidez de los diálogos marca de la casa y la cantidad de nombres que van saliendo, corre peligro de perderse y desconectar.

Técnicamente, Mank es impecable, tal y como podíamos esperar de alguien tan perfeccionista como David Fincher. La fotografía en blanco y negro a cargo de Erik Messerschmidt es un prodigioso juego de luces y sombras que refuerza la sensación de que estamos ante una película de lujo grabada durante el período en el que se ambienta. Lo mismo podría decirse del sonido, de la dirección artística y de la banda sonora compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross, que abandonan la electrónica para meterse de lleno en los sonidos de la época. En cuanto al reparto, un carismático e inmenso Gary Oldman brinda una de las mejores interpretaciones de su carrera, al igual que una Amanda Seyfried cómplice que brilla cada vez que aparece en pantalla. Su encarnación de Marion Davies resulta tan burbujeante, divertida y seductora que sus escenas nos saben a poco y nos quedamos con las ganas de verla mucho más (ojalá un spin-off). Si bien Mank es una película eminentemente masculina y todos sus actores están muy bien, son las aportaciones femeninas las que dan un necesario toque de calidez al conjunto. Además de Seyfried, Lily Collins y Tuppence Middleton realizan pequeñas pero agradecidas contribuciones como la taquígrafa y la esposa de Mank respectivamente.

Netflix ha repetido la jugada de Roma (2018) con Mank, financiando una película concebida para verse en el cine pero demasiado cara y poco comercial como para resultar rentable siguiendo el sistema de ventanas de distribución tradicional. Mank es un caramelito para cinéfilos; ofrece tanto los entresijos de la preproducción de una de las películas más importantes de la Historia del Cine como una visión del Hollywood clásico que resulta nostálgica y desencantada a la vez. Si bien se plantea como una disertación sobre la relación entre autor, obra e inspiración, sorprende al tomar derroteros políticos hasta exponer una suerte de historia de orígenes de las fake news, al tiempo que evidencia que la Meca del Cine no ha sido siempre tan progresista como alardea ser. Mank es una obra compleja, admirable y valiosa, pero podría haber sido un éxito incontestable si le hubiesen dado una vuelta al texto para hacerlo un pelín más accesible y emocional. El guion de Fincher senior es como ese alumno aventajado que saca las mejores notas de la clase pero al que le cuesta hacer amigos por lo resabido que es.

8/10