Mostrando entradas con la etiqueta Críticas de cine 21. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Críticas de cine 21. Mostrar todas las entradas

19/3/21

Relic – Flores marchitas


Dir.:
Natalie Erika James
Int.: Emily Mortimer, Bella Heathcote, Robyn Nevin, Chris Bunton, Steve Rodgers, Catherine Glavicic, Jeremy Stanford
¿De qué va?:  Cuando Edna desaparece de forma inexplicable, su hija Kay y su nieta Sam acuden a la casa de campo familiar que se encuentra en completa decadencia, donde descubren numerosas pistas que evidencian el aumento de la demencia de la anciana.

Reseña: Desde pequeños nos inculcan que hay que tener miedo tanto a la muerte como al envejecimiento y las secuelas que este último produce: aparición de arrugas, pérdida de memoria y autonomía, sentidos mermados, dolores físicos, soledad… Todo eso lo experimentamos por primera vez a través de nuestros abuelos, quienes también ejercen de augurio de lo que le pasará a nuestros padres y a nosotros mismos cuando llegue el momento. En torno a este terror tan cotidiano orbita la ópera prima de la realizadora australiana Natalie Erika James, Relic, una película que se vale de los mecanismos del género de terror y del fantástico para crear un inmersivo drama psicológico.

En Relic, una mujer viaja junto a su hija hasta la aislada casa de su madre, una anciana que ha tenido un comportamiento errático en los últimos meses y que ahora ha desaparecido sin dejar rastro. Las tres generaciones de mujeres vivirán una serie de fenómenos extraños que afectan particularmente a la mayor de las tres. Se cuestionan la salud mental de esta última y qué es lo mejor para ella. La película luce una cuidada ambientación lúgubre, putrefacta y opresiva. Nos sumerge en una narración que, aunque en su tramo intermedio se sustenta demasiado en sucesos paranormales y efectismos, cobra todo el sentido en el desenlace, cuando se revela la auténtica naturaleza del mal que se cierne sobre esta familia.

Lo peor que se puede hacer a la hora de ver Relic es tener expectativas de que estamos ante la película de terror del año, un título que no suele sentarle bien a la cinta a la que se le endosa. Relic no da miedo, ni siquiera tiene sustos ni lo pretende, pero sí que crea un desasosiego que va in crescendo conforme la atmósfera se va tornando más asfixiante e insostenible para las tres protagonistas, encarnadas de forma impecable por Emily Mortimer, Bella Heathcote y Robyn Nevin. La película es similar en forma, fondo e intenciones a la también australiana y muy femenina Babadook (2014), que también tuvo que lidiar con la etiqueta de “fenómeno del terror” de su año.

En definitiva, Relic es un relato profundamente empático que aborda la maternidad, el envejecimiento, las enfermedades mentales, la soledad y el deber familiar desde una perspectiva tan sombría como genuina. Es posible que aquellos que esperen emociones fuertes se sientan decepcionados al encontrarse con un film pausado que se revela en última instancia como una conmovedora metáfora sobre el inexorable paso del tiempo y sobre cómo este afecta en el deterioro de nuestros cuerpos y mentes. Estupendo debut de la cineasta Natalie Erika James, a la que habrá que seguirle la pista de cerca.

7/10

Esta reseña también puedes leerla en Cinemagavia.

17/3/21

Minari. Historia de mi familia – Un lugar donde quedarse


Dir.: Lee Isaac Chung
Int.: Steve Yeun, Yeri Han, Daniel S. Kim Youn Yuh-jung, Will Patton, Alan Kim, Noel Cho, Darryl Cox
¿De qué va?: A mediados de los 80, una familia coreano-estadounidense se muda a una pequeña granja de Arkansas en busca del sueño americano.

Reseña: Decía Bong Joon-Ho en una entrevista concedida a El País que Parásitos (2019) es “Corea del Sur como podría ser España”. También podría haber sido México, Sudáfrica o Estados Unidos, pues el conflicto de clases fruto de las desigualdades económicas es universalmente reconocible, y de ahí viene parte del gran éxito de la laureada película de Joon-Ho. Sin embargo, hay temáticas ancladas a un territorio en particular, y no siempre lo están por albergar elementos exclusivos de un territorio (véase los samuráis en Japón): las historias sobre la esperanza de un mejor futuro depositada en la emigración son reconocibles para todas las culturas pero están concentradas en el cine norteamericano, pues Estados Unidos a lo largo de su historia ha insistido en mostrarse como la tierra de las oportunidades definitiva; el sueño americano al alcance de todos, siempre y cuando te esfuerces por conseguirlo.

Ligeramente inspirada en su propia infancia, Lee Isaac Chung ha dirigido y escrito Minari, la historia de una emigración ya iniciada, pues la familia coreana protagonista lleva años viviendo en Estados Unidos, pero los conocemos mudándose de la ciudad al campo, donde el padre, Jacob (Steven Yeun), ha comprado un terreno donde quiere empezar una granja de productos coreanos. El idealismo de Jacob es diametralmente opuesto a la actitud de su esposa, Monica (Yeri Han), que apenas habla inglés y no está del todo convencida de la gran inversión que hay que hacer para materializar el sueño agrícola. La pareja tiene dos hijos, pero colman sus atenciones en el pequeño, David (Alan S. Kim), pues padece una dolencia del corazón por la que debe estar continuamente vigilado. Por eso, deciden traer desde Corea a la abuela (Youn Yuh-jung), para que cuide de los niños cuando ellos trabajan como sexadores de pollos (hay que dar las gracias a Chung por mostrarnos esta profesión tan curiosa como desconocida).

En Minari confluyen elementos propios de la cultura coreana (el propio título del film) con las emociones fácilmente identificables de sus personajes. No reconocerás las especias que la abuela se trae desde Corea, pero sí las lágrimas de su hija al recibir un producto que le recuerda a su añorada tierra natal. O la extrañeza de David al conocer a su abuela, o los problemas de entendimiento y las diferencias ¿irreconciliables? entre Jacob y Monica. La película se mueve entre el drama y la comedia con una calidez muy familiar, alternando entre las diferentes tramas y los distintos puntos de vista y mostrándose comprensiva con la postura y las motivaciones de todos los personajes. Todo el elenco está formidable, pero sí hay que destacar a alguien es a Youn Yuh-jung por esa impagable abuela, tan peculiar como tierna, que crea una relación profundamente emotiva con David. Si hay que ponerle alguna pega, sería la de que la otra niña, Anne (Noel Cho), queda relegada a un discreto segundo plano, y sus breves intervenciones nos dejan con ganas de conocerla más.

Minari. Historia de mi familia es una maravilla. Honesta, humilde, divertida y nostálgica. Poética al tiempo que anclada a la tierra. No intenta derribar el sueño americano ni enarbolarlo, sino contar la experiencia de esta familia en su intento por alcanzarlo. Si queremos adscribirla al contexto sociopolítico actual, sí que puede interpretarse como una oda a la emigración como fenómeno histórico indispensable en la construcción identitaria y la mezcla de culturas, en un momento en el que se apela al levantamiento de muros para proteger una supuesta “pureza” tan imposible como innecesaria. Pero esto no es más que una lectura que se saca a colación de la historia de una familia que intenta salir adelante como buenamente puede, intentando adaptarse a una realidad que le es extraña sin perder aquello que les mantiene unidos al lugar de donde vinieron.

9/10

Esta reseña también puedes leerla en Cinemagavia.

13/3/21

Raya y el último dragón – Cuestión de confianza


Dir.:
Don Hall, Carlos López Estrada, Paul Briggs, John Ripa
¿De qué va?: Tiempo atrás, en el mundo fantástico de Kumandra, humanos y dragones vivían juntos y en armonía. Pero cuando una fuerza malévola amenazó su tierra, los dragones se sacrificaron para salvar a la humanidad. Ahora, 500 años después, el mismo mal ha regresado y todo depende de que una solitaria guerrera, Raya, encuentre al legendario último dragón para reparar la tierra fracturada y su dividida población.

Reseña: Aunque las películas del Disney reciente y de Pixar sean bastante homogéneas, hay ciertas diferencias sutiles entre unas y otras, como la tendencia de esta última por hacer historias que van más dirigidas a los padres que al niño, o que los clásicos Disney sigan creándose a partir de la base narrativa de siempre, pero introduciendo algunas novedades adecuadas a los tiempos que corren, siendo una de los más significativas que ahora las princesas reniegan de su título y no necesitan un interés romántico para sentirse realizadas. Igualmente, los ingredientes principales suelen ser los mismos: un reino en peligro, conflicto con los padres, algún animalito o criatura como aliado de la heroína, una lección moral que aprender…. Disney acostumbra a lanzar clásicos competentes, y al final, que guste uno más que otro depende mucho de las simpatías que genere entre el público. 

Raya y el último dragón es el primer clásico Disney que no es secuela desde Vaiana (2016), y si aquella era una historia que partía de la cultura y la mitología polinesia, esta está arraigada a la asiática. Con gran claridad expositiva, el film presenta el mundo en el que se desarrolla la acción, así como los acontecimientos que preceden a la aventura de la heroína a través de los diferentes reinos que conforman Kumandra, cada uno con una apariencia muy distintiva. Disney alcanza una nueva cota de excelencia técnica con una animación de apabullante belleza, colorida y rica en detalles; un espectáculo visual, acompañado de una estupenda partitura de James Newton Howard, que merece ser disfrutado en la pantalla más grande en la que se pueda ver.   

Raya es una estupenda heroína y la galería de personajes son tan simpáticos y entrañables como cabría esperar de un clásico Disney. Ahora bien, la dinámica entre Raya y la dragona Sisu, principal en la trama, no la encuentro tan especial y conmovedora como la de Elsa y Anna, Ralph y Vanellope o Vaiana y Maui, ejemplos recientes cortados por el mismo patrón. Es una sensación de familiaridad que no despierta fervor y que se puede extender a toda la película, cuya única salida del canon Disney, el componente post-apocalíptico, parece prestado de otra franquicia de la casa, Marvel.

Lo que sí me parece bastante insólito es la relación entre Raya y su némesis, Namaari, y el importante papel que asume esta última tanto en el desenlace como en la moraleja del film, sobre lo importante que es la confianza y la unidad para poder solucionar los problemas del mundo. Probablemente nadie dejará de desconfiar de la gente tras terminar la película… pero la intención es lo que cuenta. En definitiva, Raya y el último dragón cumple con los estándares de la factoría Disney, destacando sobremanera en el apartado visual, pero su impronta asiática es lo único que parece genuino de un film igualmente notable, pero habrá que ver si el entusiasmo que genera será suficiente para que la película permanezca viva en el recuerdo.

7’5/10

12/3/21

The Assistant – Callar y acatar


Dir.: Kitty Green
Int.: Julia Garner, Matthew Macfadyen, Makenzie Leigh, Kristine Froseth, John Orsini, Noah Robbins
¿De qué va?: Un día en la vida de Jane, la asistente de un poderoso ejecutivo. Mientras Jane sigue su rutina diaria, empieza a darse cuenta del abuso que amenaza cada aspecto de su posición.

Reseña: Tres años después del nacimiento del #MeToo, empiezan a llegar las películas que surgieron a raíz de él, como ocurre con cualquier acontecimiento cultural, social y político que sacude el mundo en el que vivimos. Algunas de estas películas abordan sus consecuencias y otras las situaciones de misoginia que originaron dicho movimiento. Este último es el caso de The Assistant, film dirigido y escrito por Kitty Green que sigue a lo largo de un día la rutina de la asistente de un importante ejecutivo cinematográfico. A este último nunca se le muestra en pantalla, un hábil recurso empleado para demostrar que el abuso no es una cuestión personalizada, sino un mal sistémico.

Jane es la primera en llegar a la oficina y la última en irse. Trabaja a destajo y aspira a convertirse en productora algún día, pero es tratada por sus compañeros con un paternalismo rancio, quienes además le endosan tareas “femeninas” como lidiar con la esposa del jefe o encargarse de pedir el almuerzo. A Jane la obligan a estar agradeciendo constantemente la oportunidad laboral que se le ha concedido, pero solo se le reconoce su labor para doblegarla y para que siga sumisa y callada. Ante una serie de comportamientos sospechosos de su jefe hacia unas chicas jóvenes, Jane intenta hacer algo en la mejor y más reveladora escena del film, aquella en la que se demuestra que un Harvey Weinstein no abusa de las mujeres por su cuenta y en secreto; todos lo saben y lo aceptan, incluso hacen bromas al respecto, porque el poder que concede el patriarcado consiste en hacer y deshacer como convenga con la complicidad de un club de hombres detrás.


The Assistant es fría, distante y aséptica de forma premeditada. Una película de terror incómoda que orbita en torno a la gran interpretación de Julia Garner, el único ancla moral de la historia, que destila frustración al verse en una situación en la que se ve obligada a tragar y mirar hacia otro lado. La película se pone del lado de todas aquellas mujeres que sabían lo que pasaba y no hicieron nada ante las amenazas de todo lo que podían perder si alzaban la voz, pero la jornada laboral de Jane está un tanto sobrecargada de un amplio abanico de actitudes machistas, lo cual podría haber quedado mejor plasmado si se hubiera desarrollado a lo largo de, por ejemplo, una semana, en vez de en un único día. Igualmente, The Assistant es una película valiosa tanto para hacerse una idea de las situaciones que hicieron tan necesario el #MeToo como para detectar micromachismos que siguen produciéndose a día de hoy.

7/10

8/3/21

Loco por ella – Contra la dictadura de la felicidad


Dir.: Dani de la Orden
Int.: Álvaro Cervantes, Susana Abaitua, Luis Zahera, Clara Segura, Aixa Villagrán, Paula Malia, Nil Cardoner, Txell Aixendri, Alberto San Juán
¿De qué va?: Dos jóvenes se conocen y deciden pasar juntos una inolvidable noche de desenfreno, para luego seguir cada uno su camino. Él acabará loco hasta los huesos por ella, y se verá sumido en una pequeña crisis personal. Tras indagar mucho descubrirá que la joven se encuentra recluida en un hospital para enfermos mentales.

Reseña: Chico conoce a chica, y pasan una noche inolvidable. Ella es una Manic Pixie Dream Girl de manual: divertida, espontánea, sexy, alocada… Y como mismo aparece se esfuma, dejando al chico desolado. Al final él da con ella, que se encuentra recluida en un centro psiquiátrico, e idea un plan para infiltrarse, pedirle el número de teléfono que nunca le dio y ya de paso rescatarla. ¡Pero ay! Cuán equivocado está el chico de cómo es la chica y de lo que desea y necesita.

Loco por ella es la última comedia del incombustible Dani de la Orden, que ha dirigido siete películas en los últimos cinco años. Su nuevo film parece responder a la actual tendencia de Netflix de cubrir la cuota de comedias románticas tras ser abandonada por el cine. Y en cierta manera se cumple, pues Loco por ella tiene una estructura clásica de “rom-com” americana, con persecución final incluida. Sin embargo, la forma en la que desarrolla la relación entre los protagonistas, Clara y Adri, es sorprendentemente subversiva, porque ella no necesita ser salvada por el amor romántico ni lo necesita a él para solucionar sus problemas. Adri, que trabaja como redactor de noticias clickbait, es de los que piensan que basta con desear ser feliz para serlo, y que cuatro frases rancias bastan para seducir y/o reconfortar a alguien , y al final es ella quien lo salva a él de esa visión tan simplista de la vida sobre la que Mr. Wonderful ha construido su imperio.


Álvaro Cervantes y Susana Abaitua forman una convincente pareja romántica. Él luce un carisma que el cine español aún no ha terminado de explotar, mientras que ella se confirma como una revelación a seguir tras destacar asimismo en la miniserie de Patria. Pero es que la película no empieza ni acaba en la pareja, pues se beneficia de un elenco de secundarios carismático y enternecedor, en el que destaca un tremendamente emotivo Luis Zahera que está de Goya. Todos los personajes tienen alguna escena de lucimiento, desde la directora del centro (Clara Segura) hasta el jefe de Adri, un Alberto San Juan al que solo le bastan unos minutos para que podamos darnos cuenta de lo mucho que le hemos echado de menos.


En conclusión, Loco por ella ha sido una sorpresa muy agradable. Más allá de su pretensión de pasatiempo ligero, logra ser tanto un retrato respetuoso y cercano de las enfermedades mentales como un valioso acercamiento a la forma en la que hay que relacionarnos con las personas que las padecen y un alegato en contra de la dictadura de la felicidad. Es la prueba definitiva de que se pueden hacer comedias románticas disfrutables sin caer en la ingenuidad y sin tener que recurrir al mito de la medias naranjas y al  "y vivieron felices para siempre”.

7/10

6/3/21

Dating Amber – Noviazgo de conveniencia


Dir.: David Freyne
Int.: Fionn O'Shea, Lola Petticrew, Sharon Horgan, Barry Ward, Simone Kirby, Evan O'Connor, Ian O'Reilly, Emma Willis, Lauryn Canny
¿De qué va?: Eddie y Amber son dos adolescentes que fingen ser pareja para alejar los rumores sobre su orientación sexual que corren por el instituto.

Reseña: El acoso escolar que ha habido siempre hacia los niños “mariquitas” y las niñas “machorras” provoca que aquellos que lo reciben deban plantearse cuestiones sobre su sexualidad de forma prematura. Uno empieza a sentirse diferente al resto porque este resto se encarga de hacérselo saber. En mi colegio, si eras un chico y no te interesaba el fútbol te hacían burla por marica, y si eras una chica y sí te gustaba eras lesbiana, y en cualquier caso te hacían la vida imposible. Eso sucedía en los 90, la misma década en la que transcurre Dating Amber, la historia de dos adolescentes de un pueblo de Irlanda que fingen ser pareja para que dejen de meterse con ellos. Aquí alguien que lo entiende perfectamente: tuve una novia imaginaria que “conocí” en catequesis para que me dejaran en paz.

A diferencia de la gran mayoría de los Coming-of-Age LGBTIQ+, en Dating Amber la asimilación de la orientación sexual no se produce a través del enamoramiento, sino de una amistad cómplice. Amber ya lo tiene asumido, pero Eddie cree que puede ser feliz aparentando ser hetero y siguiendo los pasos de su padre militar. Dating Amber recuerda mucho a la muy recomendable serie Derry Girls, con la que comparte el retrato ácido a la par de entrañable de lo que debe ser pasar la adolescencia en un pueblo de la Irlanda de los años 90. La comedia fluye en los momentos en los que Amber y Eddie fingen ser una pareja, pero el drama se impone en el último tercio de la película, cuando la patraña empieza a derrumbarse y la encrucijada vital resulta inevitable.


Se nota que el director y guionista David Freyne sabe de lo que está hablando, pues hay muchas situaciones y conflictos que resultan reconocibles para todo aquel que haya vivido una situación similar. Una de las mejores y más tiernas escenas  de Dating Amber tiene que ver con Eddie descubriendo la cultura drag como el adalid queer que son todas y cada una de las travestis que lo llevan a cabo. Tanto Fionn O'Shea como Lola Petticrew están estupendos dando vida a los protagonistas, y aunque el primero pueda resultar bastante despreciable por sus acciones, representa muy bien lo que es odiarse a sí mismo por no conseguir encajar en la “normalidad” y pagarlo con el resto.


En definitiva, Dating Amber es una película muy entrañable sobre lo importante que es saber que no se está solo en el mundo para poder aceptarse tal y como uno es. Al final, la influencia de un entorno intolerante provoca que las peores trabas de salir del armario provengan del interior de uno mismo, y lo triste es que no todos tienen una Amber que les ayude en el proceso.

7’5/10

26/2/21

Music – Córneas quemadas


Dir.:
Sia
Int.: Kate Hudson, Maddie Ziegler, Leslie Odom Jr., Beto Calvillo, Mary Kay Place, Braeden Marcott, Juliette Lewis, Ben Schwartz, Héctor Elizondo
¿De qué va?: Music es una una joven autista que tras el fallecimiento de su abuela comienza a ser atendida por su medio hermana, Zu, un espíritu libre que vivía alejada de la familia y traficaba con drogas.

Reseña: El debut en la dirección de la cantante y compositora Sia empezó con mal pie desde su pobre y polémica defensa en Twitter ante las críticas por haber escogido a una actriz neurotípica para dar vida a una niña autista. “Esperad a ver la película” decía, y tenía razón, pues esa decisión de casting no es el mayor problema de Music, un musical que es un atentado ante el buen gusto y el sentido común. Es increíble lo mucho que desbarra la flamante nominada al Globo de Oro a mejor comedia/musical, a la altura de aquella vez en la que la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood consideró que The Tourist (2010) era una de las mejores cinco comedias de su año.


No voy a entrar a valorar si la representación que hace la película del autismo es o no veraz, pero si la comunidad autista se ha llevado las manos a la cabeza, por algo será. Aún así, tampoco hace falta estar muy informado para darse cuenta de lo problemática y ofensiva que es la forma en la que se trata el autismo en el film, pues Maddie Ziegler se limita a poner caras todo el rato, una versión exagerada de la danza interpretativa que realizaba para los videoclips de Sia. Pero es que además, parece que por ser autista el personaje de Music no tiene derecho a tener una evolución, o personalidad, ejerciendo tan solo de revulsivo redentor del personaje de Kate Hudson, así como de medio para introducirnos en un mundo onírico musical donde, supuestamente, los personajes consiguen expresar sus verdaderos sentimientos.

Pero la película no consigue levantar el vuelo ni en sus momentos musicales. Si bien algunas canciones que no están mal, la puesta en escena chillona, esquizofrénica y cutre las echa por tierra, por no hablar de un vestuario horroroso que parece un aborto de Agatha Ruiz de la Prada y Desigual, y unos intérpretes cuyas mandíbulas parecen a punto de desencajarse de tanto exceso gestual. Las canciones ni siquiera consiguen encajar con la narración y con las circunstancias de los personajes, y en su intento de ejercer de reverso luminoso de una realidad deprimente a lo Bailar en la oscuridad (2000), la película resulta tremendamente ridícula.

En definitiva, Music es una obra concebida para alimentar el ego de Sia, pero le ha salido el tiro por la culata. Su aproximación al autismo es tremendamente paternalista y condescendiente, mientras que las problemáticas que aborda (alcoholismo, violencia familiar, racismo… de todo un poco) se quedan en la superficie y son pegotes para intentar insuflar de validación e importancia social a un film que, en su empeño por transmitir buen rollo, da repelús. Que las protagonistas se llamen Music y Zu son indicios certeros de la clase de despropósito a la que nos enfrentamos, cuyo clímax final resulta tan absurdo y delirante que hay que verlo para creerlo.

2’5/10

22/2/21

Palmer – Tierno y calentito


Dir.: Fisher Stevens
Int.: Justin Timberlake, Ryder Allen, Juno Temple, Alisha Wainwright, June Squibb, Dean Winters, Wynn Everett
¿De qué va?: Tras 12 años en prisión, Eddie Palmer vuelve a casa para reconstruir su vida. Allí entabla una peculiar e inesperada conexión con Sam, un niño de una familia desestructurada.

Reseña: Hay películas más que suficientes para encajar en todos los estados de ánimo posibles. Igual que hay días que tenemos el cuerpo para ver cosas sesudas y contemplativas, en otros nos apetece ver un tipo de película que nos haga sentir bien y que resulte cálido y familiar, como la manta con la que nos cubrimos mientras la vemos. Pero no vale cualquier cosa, y es más complicado de lo que parece emocionar y hacer cómplice al espectador sin caer en el porno-drama y la sensiblería fácil. Pues bien, todos aquellos a los que les apetezca una peli bonita están de enhorabuena, porque el último estreno de Apple+, Palmer, es bonita como para recomendársela a tu madre con la seguridad de que le va a gustar.

Justin Timberlake encarna a un antigua estrella deportiva de instituto que acaba de cumplir una larga sentencia en prisión. El crimen que cometió es un tanto ridículo, blandito para impedir que el personaje nos cause demasiado rechazo. No pasa nada, es un detalle menor. El caso es que se va a vivir con su abuela (la siempre entrañable June Squibb), y por circunstancias de la vida, acaba pasando mucho tiempo con el hijo de la vecina “white trash” (Juno Temple clavándolo como siempre). El crío, sin embargo, juega con muñecas y es fan de un club de princesas de la tele, lo cual choca con el carácter adusto de Palmer. No hay que ser un genio para imaginar qué es lo que va a ocurrir a lo largo de la cinta, pero el camino resulta tan reconocible como reconfortante. Es sensible pero no se sobrecargan las tintas hasta el último acto, cuando ya estamos completamente comprometidos con los personajes y sus circunstancias.


La principal (y probablemente única) novedad que aporta Palmer a la temática de relaciones paternofiliales platónicas está en que el niño tenga una personalidad que desafía las convenciones de género en un entorno bastante rancio, lo cual trae consigo un mensaje de aceptación y empatía siempre necesario. Además, el pequeño Ryder Allen está estupendo y buena parte de la responsabilidad de que el film funcione se debe a que no tiene nada que ver con los niños repelentes que suelen protagonizar este tipo de historias, así como  a la relación que mantiene con un Justin Timberlake que como actor siempre ha funcionado bastante bien. Palmer es, en definitiva, una pequeña y efectiva “feel-good movie” sin trampa ni cartón que cumple con creces su objetivo de enternecer al personal.

7/10

19/2/21

Nuevo orden – Nación en llamas


Dir.:
Michel Franco
Int.: Naian González Norvind, Diego Boneta, Darío Yazbek Bernal, Mónica del Carmen, Eligio Meléndez, Patricia Bernal, Claudia Lobo, Eduardo Victoria
¿De qué va?: Una feliz pareja de la alta sociedad  mexicana acaba de celebrar su boda. Lo que se supone que iba a ser el mejor día de sus vidas está a punto de convertirse en una auténtica pesadilla cuando en medio del banquete se cuelan unos intrusos rebeldes dispuestos a acabar con todo el que se cruce en su camino.

Reseña: La sociedad mexicana es una olla a presión a punto de estallar: desigualdad, secuestros, violencia armada, corrupción… Los que no vivimos allí podemos hacernos una idea de lo que ocurre en el país por las escasas noticias que nos llegan y la visión que ofrecen películas con fines de crítica social, como Sin señas particulares (2020) o Nuevo orden. Esta última, aun siendo premiada en el Festival de Venecia, ha levantado ampollas en México por la forma en la que Michel Franco expone lo que podría ocurrir si la lucha de clases sigue tensándose hasta llegar a un sangriento punto sin retorno.

Una boda de la alta sociedad es el escenario elegido para mostrar el origen de una revuelta social iniciada por la clase social más desfavorecida. Franco evidencia la mezquindad y la amoralidad de los rebeldes, mientras que opta por una mayor sutilidad a la hora de entrever una de las razones del origen del caos, esto es, el desdén y la nula empatía con la que los ricos tratan a los pobres. El único posicionamiento claro de Franco es en contra del poder militar, pero es esa forma dispar de exponer las faltas de cada estrato social uno de los puntos más criticados del film. En realidad, la principal tesis de Nuevo orden es que el único gran beneficiado de que sucediese algo como lo que muestra sería el ejército… pero también se puede (¿mal?)interpretar como una advertencia sobre el peligro de que se produjese un levantamiento por parte de la clase oprimida que desembocaría en un escenario mucho peor que el actual.


Cinematográficamente hablando, Nuevo orden es un thriller notable, tenso y despiadado, cuyo nula misericordia hacia sus personajes recuerda al cine de Michael Haneke. No obstante, la mejor parte es la que transcurre en la boda y a partir de entonces la película nunca vuelve a estar a ese mismo nivel. Igualmente, los personajes son dibujados en el primer acto para luego diluirse como mecanismos narrativos de la visión de conjunto. Intrínsicamente controvertida, Nuevo orden es, en última instancia, una película sólida que merece ser vista para poder ser debatida y reflexionada.

7/10

15/2/21

El joven detective – Niño prodigio en caída


Dir.: Evan Morgan
Int.: Adam Brody, Sophie Nélisse, Peter McNeill, Maurice Dean Wint, Kaitlyn Chalmers-Rizzato, Sarah Sutherland
¿De qué va?: Cuando era niño, Abe Applebaum fue un celebrado detective. Ahora, con 31 años, continúa resolviendo misterios triviales entre resacas y ataques de auto-compasión, hasta que una joven clienta le trae su primer caso “adulto”: el brutal asesinato de su novio.

Reseña: En el colegio nos crearon unas expectativas absurdas sobre la vida adulta. Nos dijeron que si nos portábamos bien, sacábamos notas altas y éramos los primeros de la clase nos depararía un futuro brillante en el que todo nos iba a salir bien. Qué mentira más grande y qué importante es aprender a manejar la frustración y el fracaso desde pequeños. Así no nos dolería tanto el tortazo de realidad que recibimos luego, y nos iría mejor que a Abe Applebaum, el protagonista de la película canadiense El joven detective (The Kid Detective).

Abe fue un niño detective que gozó de gran popularidad en su ciudad. Sin embargo, cuando no pudo resolver el caso más importante que se le puso por delante, decepcionó a todos y cayó en desgracia. Ahora, siendo adulto, tiene problemas con el alcohol, comparte piso con un chaval, resuelve casos menores y ni siquiera es tomado en serio por su propia secretaria. Pero con la llegada de un caso inusual, un asesinato, se le presenta una gran oportunidad tanto para su carrera como para hallar la redención que tanto necesita. En la ópera prima de Evan Morgan conviven la esencia pura del cine negro con ráfagas autoparódicas. La película recuerda a otras aproximaciones modernas al noir como Brick (2005) o las televisivas Veronica Mars y Jessica Jones, pero El joven detective se distingue por desplegar un humor seco y negrísimo procedente de la humillación.

Muchos le cogimos cariño a Adam Brody desde principios de los años 2000 por dar vida a Seth Cohen en The O.C. Desde que terminó la serie no ha parado de trabajar, pero casi siempre en papeles secundarios y películas independientes. Este es su primer protagonista de peso y lo borda, transmitiendo de forma sutil la amargura que reconcome a su personaje. Una interpretación que encaja perfectamente con el tono desencantado, juguetón y deprimente que tiene la película. El film, que también produce, está concebido para su lucimiento y debería servir para que haya una mayor presencia de Adam Brody en el cine próximo Es justo y necesario.

El joven detective funciona a diferentes niveles: como el drama de un hombre que no sabe lidiar con las falsas expectativas que le crearon de pequeño, como comedia negra que satiriza sobre los clichés del cine negro y como thriller noir no especialmente enrevesado pero de inesperada y potente resolución. Tan hilarante como devastadora, no hará mucho ruido pero es lo suficientemente resultona y carismática como para generar culto en torno a ella. Una pequeña joya que despunta dentro de la sequía de estrenos por la que estamos atravesando.

8/10

11/2/21

Noticias del gran mundo – Serenidad en tiempos convulsos


Dir.: Paul Greengrass
Int.: Tom Hanks, Helena Zengel, Michael Angelo, Ray McKinnon, Mare Winningham, Elizabeth Marvel, Fred Hechinger, Bill Camp, Thomas Francis
¿De qué va?: Durante los días posteriores a la Guerra Civil estadounidense, el Capitán Jefferson Kyle Kidd se gana la vida viajando de ciudad en ciudad en pleno salvaje oeste, leyendo las noticias del periódico a los locales de cada comunidad. Kidd aceptará ayudar a Johanna, una niña de 10 años que fue secuestrada y posteriormente criada por la tribu india Kiowa.

Reseña: Paul Greengrass, el director que ha convertido la cámara nerviosa en su sello personal (la saga de Jason Bourne, United 93…) viaja al Viejo Oeste y, sorprendentemente, se relaja. Noticias del gran mundo es un western cocinado a fuego lento de fondo clásico y lectura contemporánea, una road-movie episódica donde la tensión marca de la casa solo aparece cuando se le requiere, pues su atención está puesta en la relación de dos solitarias almas de luto que se necesitan la una a la otra aunque no sean plenamente conscientes de ello.

Un veterano capitán de la Guerra Civil norteamericana se dedica a viajar por los pueblos del Oeste profundo para leer periódicos a aquellos dispuestos a escucharlo. Un día, se topa con una niña de ascendencia alemana que se ha quedado sola tras ser criada por una tribu india. Entonces, el capitán acepta el encargo de llevarla con sus parientes de sangre, en un viaje que, cómo iba a ser si no, estará lleno de peligros. Noticias del gran mundo no contiene ninguna relectura del western pero sí que establece algún paralelismo entre las problemáticas del Estados Unidos del siglo XIX y el del XXI, como puede ser el racismo, la censura de prensa o la violencia machista, a través de un viaje que parece que va haciendo “checklist” con cada situación prototípica del género (tiroteos, condiciones climatológicas adversas, pueblos de los que hay que salir pitando…). Todo filmado con la templanza de Greengrass y la belleza visual y sonora que otorgan la dirección de fotografía de Dariusz Wolski y la partitura compuesta por James Newton Howard.

Noticias del gran mundo goza de un palpitante corazón al ritmo que marcan Tom Hanks y Helena Zengel dando vida a la pareja protagonista. La evolución que experimenta su relación resulta tan previsible como placentera de ver por el oficio de ambos y la entrañable forma en la que es construida. De hecho, el dúo funciona tan bien que la película se resiente cada vez que intenta desviarse de él o cuando la deja en segundo plano. Pero Greengrass es listo y brinda un desenlace satisfactorio que redondea el mensaje del film sobre lo importante y necesario que es tanto la transmisión de historias como que la comunidad se reúna para escucharlas, lo cual convierte a Noticias del gran mundo en un involuntario homenaje a la experiencia colectiva de ir al cine en tiempos de crisis y añoranza.

7/10

9/2/21

Malcolm & Marie – Reproches


Dir.: Sam Levinson
Int.: John David Washington, Zendaya
¿De qué va?: Un cineasta regresa a casa para celebrar con su novia el estreno de su película, que le augura un potencial éxito de crítica e ingresos en taquilla. La noche, de repente, da un giro cuando las revelaciones sobre sus relaciones comienzan a aflorar, poniendo a prueba la fuerza de su amor.

Reseña: La creatividad puede dispararse en tiempos de crisis. Tras paralizarse la producción de la segunda temporada de Euphoria debido al confinamiento global de hace un año, el creador y la protagonista de la serie, Sam Levinson y Zendaya, decidieron rodar una película a partir de un guion escrito por el primero durante 6 días y con buena parte del equipo técnico de la serie. El resultado es Malcolm & Marie, un film en blanco y negro que enfrenta a dos personajes en un único escenario a lo largo de una noche que va a dar para mucho.

Malcolm es director de cine y Marie su novia (¿y musa?). Acaban de llegar de la première de su nueva película. Él está exultante, ella no tanto. Algo ha pasado que va a dinamitar la eufórica velada y la estabilidad de su relación. Así, el film de Levinson se desarrolla a través de dos vertientes: por un lado, la que indaga en su dinámica de pareja y en toda la mierda que permanecía latente hasta que ese malestar ha provocado que salga a borbotones. Por el otro, una crítica a la crítica de cine (valga la redundancia), hacia su pomposidad y su afán por trascender incluso por encima de la obra que se está analizando; lo más probable es que esta haya sido la causa por la que la prensa especializada norteamericana haya recibido la película con uñas y dientes. Particularmente, encuentro curioso que un director y guionista blanco hable con tanto conocimiento de causa sobre la experiencia de un cineasta afroamericano.


El principal hándicap que presenta Malcolm & Marie es su estructura reiterativa, que consiste básicamente en lo siguiente: se pelean, uno suelta un monólogo con el que cree haber desarmado al otro, el otro contrataca con otro monólogo mucho más rompedor, se reconcilian, se pelean y vuelta a empezar. Sin embargo, no se hace tan monótona como parece porque van saliendo nuevos problemas al tiempo que se profundiza en algunos ya mencionados a lo largo de las sucesivas discusiones. En cuanto a la pareja protagonista, John David Washington hace su mejor interpretación hasta la fecha (lo cual no era muy complicado) pese a lo irritante, gritón y excesivo que puede resultar su personaje. La forma en la que Zendaya aborda a Marie es más sutil y cautivadora; con el personaje más maduro que ha encarnado hasta la fecha, Zendaya se confirma como una fuerza de la naturaleza de talento desbordante. Además, la película la beneficia haciendo que todo el clímax dramático de la narración se concentre en ella.


Malcolm & Marie es un ejercicio de estilo que puede resultar divisivo e irregular, pero tiene a su favor una puesta en escena austera elevada por un elegante blanco y negro, una Zendaya que se come la pantalla a bocados y un buen puñado de reflexiones sobre la complicada dinámica del artista tanto con su musa como con la crítica, de las relaciones que entremezclan la intimidad con el trabajo, de la dependencia emocional no reconocida, del rencor mal gestionado y de cómo guardamos todo lo que nos molesta de la pareja para utilizarla como munición cuando mejor nos convenga. Eso sí, no me queda claro si la intención es que pensemos que Malcolm y Marie están hechos el uno para el otro, pero la idea que acaba imponiéndose es que ella puede aspirar a algo mejor.

7/10

5/2/21

La excavación – Recuperar el pasado


Dir.: Simon Stone
Int.: Carey Mulligan, Ralph Fiennes, Lily James, Johnny Flynn, Ben Chaplin, Ken Scott, Archie Barnes, Monica Dolan
¿De qué va?: Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, el arqueólogo Basil Brown es contratado por una viuda británica llamada Edith Pretty para excavar sus tierras. De esta manera, durante su trabajo desenterrando, descubre algo asombroso.

Reseña: De pequeño soñaba con ser arqueólogo, aunque mi visión de la profesión estaba un tanto distorsionada por culpa de Indiana Jones y Lara Croft. De hecho, es posible que sea una de las profesiones que más desapercibidas han pasado por el cine, siempre ejerciendo de coartada teórica de los cazatesoros. La excavación es un film original de Netflix que no solo da una visión más realista de la profesión (algo que he podido confirmar con un amigo arqueólogo auténtico), sino que también e se preocupa por explicar su razón de ser, la importancia vital que tiene la recuperación de yacimientos arqueológicos para la humanidad.

La película está basada en un hallazgo realizado en Gran Bretaña en el año 1938, mientras el país se preparaba para sumarse a la Segunda Guerra Mundial. Lo que a priori parecía una excavación sin mucha importancia dirigida por un arqueólogo autodidacta, Basil Brown, pronto adquirió una gran popularidad y envergadura debido al inusitado valor de lo que se encontró allí, en los terrenos de Edith Pretty. En un principio parece que, de forma paralela a la excavación, se va a desarrollar una relación íntima entre Brown y Pretty, pero sorprendentemente el guion descarta rápidamente esa vía. Sin embargo, el componente romántico se desarrolla más adelante a través de una subtrama que, en realidad, queda un tanto descolgada del conjunto, pues resulta un tanto superficial y no aporta gran cosa a la tesis principal.

El trabajo como director de Simon Stone recuerda a Terrence Malick, ensimismado con  la naturaleza, siguiendo con suaves travellings a los personajes a través de la bucólica campiña inglesa, con una banda sonora evocadora a cargo del compositor debutante en cine Stefan Gregory. Ralph Fiennes y Carey Mulligan se aplican con su eficacia habitual para brindar unas interpretaciones sólidas, secundados por unos correctos Lily James y Johnny Flynn en la susodicha subtrama que supone lo más cuestionable de la cinta. En definitiva, La excavación es un film pequeño y muy bonito sobre la contraposición entre la fragilidad humana y la perdurabilidad de su obra y legado, así como de la importancia que tiene descubrir y cuidar nuestro pasado y aquello que recuperamos de él para conocernos a nosotros mismos como especie.

7/10

3/2/21

Palm Springs – Confinamiento en pareja


Dir.: Max Barbakow
Int.: Andy Samberg, Cristin Milioti, J.K. Simmons, Peter Gallagher, Meredith Hagner, Camila Mendes, Tyler Hoechlin, Chris Pang, June Squibb, Dale Dickey
¿De qué va?: Cuando el despreocupado Nyles y la reacia Sarah tienen un encuentro casual en una boda en Palm Springs, las cosas se complican al no poder escapar del lugar, de sí mismos ni el uno del otro.

Reseña: Hubo una época, no hace mucho, en la que la comedia romántica era uno de los géneros cinematográficos más taquilleros. Pero quizás por agotamiento del público, de la fórmula, o de los intentos de Katherine Heigl por convertirse en vano en la nueva novia de América, la rom-com americana dejó de ser la película ideal para una cita en el cine; los hombres heterosexuales en particular y Hollywood en general habían descubierto que las mujeres podían estar interesadas en otro tipo de películas. También se vio afectada por la sensación de que no era necesario pagar una entrada de cine por ver una película así, algo de lo que se ha beneficiado Netflix resucitando el género. Palm Springs no es de Netflix, sino de Hulu (y de Movistar en España), que compró sus derechos de distribución en el Festival de Sundance del año pasado, y aun siendo una comedia romántica con todas las de la ley, tiene un giro hacia el fantástico que la hace mucho más apetecible.

El componente de ciencia ficción de Palm Springs, el consabido bucle temporal, ya lo hemos visto empleado en multitud de películas y series. Siendo plenamente consciente de ello, el guion de Andy Siara se ahorra el inevitable desconcierto inicial del personaje atrapado y toma derroteros tan refrescantes como divertidos. La trama parece responder a una hipotética pregunta sobre qué habría ocurrido si en Atrapado en el tiempo (1993) Bill Murray hubiese arrastrado a Andie McDowell al bucle temporal, pero rápidamente se quita rápidamente la deuda que tiene con el film de Harold Ramis para forjar su propio camino. Ese bucle temporal en el que viven Nyles y Sarah es en realidad una representación a pequeña escala de la vida, de lo monótona, insignificante y absurda que puede llegar a ser… pero que se sobrelleva mejor con la complicidad de alguien que en soledad.


Ni Andy Samberg ni Cristin Milioti concuerdan con el prototipo del héroe y la heroína de la comedia romántica clásica. Por eso, ya de entrada forman una interesante pareja protagonista, algo que solo va a más conforme avanza el metraje, gracias tanto a la química que tienen como a la gran vis cómica de la que gozan ambos. Resulta fácil empatizar con ellos porque son un desastre, porque sus conflictos son reconocibles y porque la dinámica que se establece entre ellos es pura magia rom-com en todo su esplendor. De entre los secundarios cabe destacar a Meredith Hagner, que siempre borda el papel de rubia tonta, y a J.K. Simmons en un rol que ejerce un sorprendente y divertido contrapunto.


Palm Springs es la comedia romántica perfecta para los raros tiempos que corren. Una marcianada que es totalmente accesible, elevada por una estelar y entrañable pareja protagonista, genuinamente graciosa y con bastante sustancia emocional. No inventa nada pero consigue revitalizar temáticas trilladas sin caer en la ñoñería, en la autoconsciencia subrayada ni en la pose.  Un extraño fenómeno que con buen humor evidencia cómo nos relacionamos, sobrellevamos el remordimiento, construimos nuestra zona de confort y sufrimos el consecuente síndrome de la cabaña en situaciones excepcionales y claustrofóbicas que no siempre son exclusivas de la ciencia ficción.

8/10