Mostrando entradas con la etiqueta Críticas de cine 15. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Críticas de cine 15. Mostrar todas las entradas

11/2/16

Reimaginando la cuna de la ambición

Poster Macbeth

Dir.: Justin Kurzel
Int.: Michael Fassbender, Marion Cotillard, David Thewlis, Paddy Considine, Jack Reynor, Elizabeth Debicki, Sean Harris
¿De qué va?: Macbeth, duque de Escocia, recibe una profecía de un trío de brujas que auguran que un día se convertirá en dueño y señor del reino. Consumido por la ambición y alentado por su esposa, Macbeth asesina al rey y ocupa su trono.

Reseña: William Shakespeare es uno de los autores con mayor repercusión en la literatura y la cinematografía mundial. Sus obras son diamantes en bruto de temas universales y atemporales de la condición humana, por lo que resulta muy fácil encontrar producciones que remiten a las situaciones y conflictos abordados por el dramaturgo inglés. Mientras unos se inspiran en su legado, otros directamente optan por realizar nuevas versiones de sus obras, adaptándose a las diferentes corrientes cinematográficas y a los cambiantes gustos del público. El Macbeth que firma Justin Kurzel es una reinterpretación moderna y respetuosa de la obra original, ofreciendo suficientes motivos para acercarse a ella pese a su condición de enésima adaptación.

Macbeth

Macbeth podría confomar una interesante sesión doble con La novia, no sólo por adaptar a dos dramaturgos clásicos manteniendo la fidelidad al verso, sino por los ecos de tragedia griega de ambos relatos y la especial atención en la puesta en escena, que sirve tanto para embellecer el diálogo como para exteriorizar el estado emocional de los personajes. Si en La novia el desierto andaluz representaba la desolación de su protagonista, aquí son los húmedos y escarpados parajes de Escocia los que escenifican la codicia y culpabilidad crecientes y el consecuente descenso a los infiernos del traicionero matrimonio Macbeth, aunque también es bastante probable que la televisiva Juego de tronos haya ejercido de referencia visual y escénica, ya sea en escenarios, recreación de la violencia o en las escenas de acción que abren y cierran el film, en las que prima la brutalidad en primer plano y la sangre mezclada con barro por encima de una espectacularidad a gran escala.

Macbeth2

Pero por encima del apartado técnico de la película, absolutamente impecable desde el diseño de producción hasta la inquietante banda sonora que firma Jed Kurzel, hermano del director, se encuentra la labor de la pareja protagonista, Michael Fassbender y Marion Cotillard. Ambos derrochan química y recitan con convicción, furia y aflicción los versos de Shakespeare (con la dificultad añadida, sobre todo para ella, de tratarse de escocés antiguo), a la vez que aportan nuevos matices a unos personajes tan archiconocidos, como el trastorno por estrés postraumático que sufre él o cierta humanidad que se deja entrever en ella. Sus encarnaciones casan con la reinterpretación moderna que realiza Kurzel sobre el texto original, elevando escenas que en otras circunstancias habrían resultado plomizas como el lúgubre y portentoso soliloquio final de Lady Mabeth.

Macbeth4

Pero a pesar del esfuerzo del tándem Fassbender-Cotillard y del brío escénico de Kurzel, el desarrollo de Macbeth se torna un tanto irregular debido a ciertos tramos y parlamentos alargados y a recursos reiterativos que dilatan la narración, de tal forma que posee tanto escenas e imágenes realmente hipnóticas (el final en llamas) como otras que rozan el tedio. Con todo, este Macbeth es una digna incorporación al grupo de adaptaciones cinematográficas de la obra de Shakespeare, de la misma forma que complacerá a buena parte de sus fanáticos y la dará a conocer entre esas nuevas generaciones que no ven ni leen nada hecho antes del año 2013 por considerarlo “viejo”. Las grandes historias nunca pasan de moda, siendo bastante probable que no sea la última vez que presenciemos la ambición desmedida de Macbeth en la gran pantalla; al parecer Martin Scorsese rodará una nueva en un par de años…

7/10

8/2/16

Entre dos aguas

Poster La novia

Dir.: Paula Ortiz
Int.: Inma Cuesta, Asiet Etxeandía, Álex García, Luisa Gavasa, Carlos Álvarez-Novoa, Leticia Dolera, Consuelo Trujillo, María Alfonsa Rosso
¿De qué va?: Desde pequeños, la novia, el novio y Leonardo han formado un triángulo inseparable, pero cuando se acerca la fecha de la boda las cosas se complican porque entre ella y Leonardo siempre ha habido algo más que amistad.

Reseña: Hace unos días se celebró la 30ª edición de los premios Goya, donde la película con mayor número de nominaciones y virtual favorita, La novia, finalmente se convirtió en la gran perdedora al obtener únicamente dos premios. Su derrota ante Truman recordó a la vivida el año pasado por Magical Girl ante La isla mínima, y es que las películas de Paula Ortiz y Carlos Vermut despiertan sentimientos más apasionados y polarizados que las de Cesc Gay y Alberto Rodríguez, de mayor concenso y corte clásico. No obstante, el desprecio sufrido por La novia en los Goya no hace más que alimentar su condición de obra de culto, algo de lo que en España vamos tan escasos como de propuestas tan radicales y arriesgadas como ésta.

La novia

“Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; pero el otro era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes". El film de Paula Ortiz adapta la obra Bodas de sangre de Federico García Lorca, amplificando el lirismo de los versos a toda la producción, consiguiendo una atmósfera tan bella como sofocante, onírica y febril; el Goya por el trabajo de fotografía de Migue Amoedo resulta incuestionable. Todo el apartado artístico de la película es deliberadamente hermoso y excelso, en contraste con la crudeza y el carácter funesto de la propuesta,  ofreciendo así una experiencia sensorial irrepetible. Sin embargo, la película llega a estar sobrecargada de canciones, de metáforas, de planos para enmarcar… en definitiva, de exceder sus virtudes, y eso puede provocar hartazgo en quienes no se hayan surmergido sin titubeos en su torbellino visual y poético desde el primer minuto.

La novia2

La escena de los cristales rompiéndose a cámara lenta refuerza esa sensación de que se les ha ido la mano con el esteticismo de la película, pues ese momento parece creado con más intenciones de asombrar al espectador que de enriquecer la narración. En el extremo opuesto se encontraría la escena del baile alrededor de la hoguera, una pieza magistral que sintetiza el conflicto de la protagonista con tensión, ritmo y arte. El sector femenino es dueño y señor de la función, con una Inma Cuesta inmensa, rota y completamente entregada al personaje que se convertirá en un icono de su carrera, aunque le haya faltado poco para que Luisa Gavasa le robe toda la atención, pues la veterana actriz se crece al expresar el odio, el amor maternal, la inquietud, la pena y el resto de emociones que experimenta su personaje, el más interesante y complejo de la obra. Los vértices masculinos del triángulo amoroso, representados por Asier Etxeandía y Álex García, no son tan lucidos, resultando más sugestivas las reducidas presencias de Carlos Álvarez-Novoa y Leticia Dolera como padre y prima de la novia respectivamente.

La novia3

La novia es un film muy calculado en su belleza y lirismo, de ahí que cause una gran división entre a quienes se les han removido las entrañas con este trágico mal de amores y los que simplemente no han conectado con su radicalismo preciosista. Pero ante todo, películas como La novia son bienvenidas y necesarias para que la industria cinematográfica española gane ambición y garantice una diversidad de géneros que vaya más allá del costumbrismo y la comedia basada en estereotipos patrios. Siento que mi reseña no vaya más en consonancia con el espíritu poético de la película, pero es que no se cumplieron las altas expectativas que me infundaron… y he de confesar que simpaticé más con la suegra que con la caprichosa de la novia.

7/10

8/1/16

Bodas de zafiro

Poster 45 años

Dir.: Andrew Haigh
Int.: Charlotte Rampling, Tom Courtenay, Geraldine James, Dolly Wells, Richard Cunningham
¿De qué va?: Kate está sumida en las preparaciones de su 45 aniversario de boda, cuando su marido Geoff recibe una noticia que le obliga a volver al pasado. Geoff se cierra en sus recuerdos y Kate intenta controlar con pragmatismo un ataque de celos. Por fuera, todo parece normal, pero su matrimonio ya no volverá a ser el mismo.

Reseña: En los tiempos que corren, una relación de pareja que dura más de tres años se considera como algo inaudito. Tenemos tan asumido que el amor tiene fecha de caducidad, y que ya no estamos para aguantar tonterías de nadie, que las relaciones a largo plazo se contemplan como un auténtico logro, una muestra material de que el amor verdadero sigue existiendo, y que está al alcance de todos si logramos dar con él y cuidarlo como si de una planta se tratase. Sin embargo, muchas veces se nos olvida que, de puertas para dentro, una relación puede ser muy distinta a esa imagen idílica que proyecta al mundo.

45 años

Andrew Haigh juega con la dualidad entre la vida social y la  doméstica a través de la pareja protagonista de 45 años, sin excesos dramáticos (estamos en territorio del ‘decoro british’), al tiempo que estructura la historia como una cuenta atrás para la celebración de casi medio siglo de matrimonio, toda una vida en pareja cimentada sobre una base que se empieza a resquebrajar cuando regresa un fantasma del pasado que despierta en el hombre, Geoff, unos sentimientos que habían permanecido latentes durante mucho tiempo, y en la mujer, Kate, los celos producidos al darse cuenta de que tal vez no sea el amor de la vida de su marido, y que no puede competir ante la imagen idealizada de un amor que nunca culminó.

45 años2

Haigh se ha marcado un notable y certero díptico sobre el principio y el fin del amor con Weekend (2011) y 45 años. Si la primera giraba en torno a la impotencia de ir más allá con un breve y prometedor idilio, la segunda versa sobre el infierno emocional de haber vivido un largo y estable romance basado en un premio de consolación. Para dotar de profunidad al conflicto, el director encuentra a su mejor aliado en el rostro de Charlotte Rampling, rebosante de veracidad, tristeza y desasosiego en su contención interpretativa. Su mirada demuestra que entre el cariño y el repudio sólo hay unos matices de distancia, contagiándonos del cúmulo de emociones que podemos experimentar al sufrir una catarsis de ese tipo: la vergüenza, la decepción, el esfuerzo de mantener las apariencias o el miedo de que sea demasiado tarde para una segunda vida, de una segunda oportunidad.

45 años3

Tom Courtenay también realiza un gran trabajo como ese marido cascarrabias que parece no preocuparse por los sentimientos de su esposa, marcando la diferencia entre aquellos que  pueden pasar página con facilidad (cualidad eminentemente masculina) frente a los que son incapaces de hacer como si no hubiera ocurrido nada, pero es Rampling quien acapara la atención, porque asistimos al hundimiento del matrimonio desde su lado de la cama. 45 años es una pequeña película a la que no le sobra ni le falta nada para apuntalar, con economía narrativa y emocional, que sobre cuestiones de amor y pareja, no existen garantías a largo plazo.

8/10

30/12/15

Un paseo por las nubes

Poster The Walk

Dir.: Robert Zemeckis
Int.: Joseph Gordon-Levitt, Charlotte Le Bon, Ben Kingsley, Clément Sibony, James Badge Dale, Ben Schwartz, Steve Valentine
¿De qué va?: En 1974, el funambulista francés Philippe Petit reclutó a un grupo de personas para que lo ayudasen a llevar a cabo su sueño: caminar por el inmenso vacío entre las torres del World Trade Center.

Reseña: En el año 2008 se estrenó Man on Wire, documental de James Marsh sobre la por aquel entonces poco conocida proeza del funambulista Phlippe Petit, quien no paró hasta ver cumplido su sueño de tender su cable entre las Torres Gemelas y caminar sobre él. El documental consiguió un Oscar y suscitó el interés de Robert Zemeckis, quien vio en la historia de Petit la posibilidad de poner a prueba las maravillas del cine digital, exploradas en sus no especialmente celebradas cintas de animación (Polar Express, Beowulf, Cuento de Navidad), con el fin último de meter al espectador en la piel del artista y hacerle sentir el vértigo de caminar sobre un fino cable a 417 metros de altitud.

The Walk

Pero para llegar a eso antes debemos conocer la historia de Petit: sus inicios como artista, el descubrimiento de su sueño y cómo elaboró el plan para llevarlo a cabo, entrenando y buscando cómplices que le ayudasen en la puesta en marcha. La película se beneficia de utilizar el esquema del subgénero de atracos (ya presente en el documental) y del tono ligero y cómico que le imprime el director, con un efecto 3D bien implementado que le permite dotar a cada escena de una gran profundidad de campo y animar la función con los típicos trucos, como lanzar objetos al público. Sin embargo, aquellos que buscasen más detalles de la relación de Petit con sus amigos y compinches, esbozada con cierto misterio en las entrevistas que componen el documental, se llevará un chasco, puesto que todos los personajes, incluyendo el mentor al que da vida Ben Kingsley, están ahí para ejercer de apoyo del protagonista.

The Walk3

Joseph Gordon-Levitt hace un gran trabajo dando vida a un personaje tan estrafalario y admirable como es Phillippe Petit. Aun con lentillas y peluca, no guarda con él un gran parecido físico, pero clava su dinamismo, su entusiasmo exacerbado y, sobre todo, su pasión, realizando un esfuerzo físico encomiable que nos hace creer que se dedica al equilibrismo de verdad. La película no intenta indagar en sus motivaciones porque no hay un gran misterio detrás; tan sólo se maravilló de aquellas dos torres y se marcó como objetivo caminar entre ellas con su cable. La esperada escena es un prodigio visual, mantenido con suspense y una conseguida sensación de vértigo, al tiempo que establece una conexión entre la hazaña de Petit y la lograda por Zemeckis al conjugar las técnicas cinematográficas para recrearla con gran verosimilitud y hacernos partícipes de ella de forma subjetiva.

The Walk2

Man on Wire y El desafío se complementan muy bien porque cada una ofrece algo diferente: el documental, asombro y añoranza por una época en la que aún creíamos en la magia, mientras que el film busca la espectacularidad de vivir esa experiencia no a través de fotografías y declaraciones, sino en primerísima persona. Por eso, el primero es rico en detalles y matices y el segundo simplifica la historia de Petit, potenciando y añadiendo efectos especiales y narrativos para generar tensión. Personalmente, el documental me llegó más, sobre todo por poder escuchar a los partícipes de la proeza, viendo cómo se les ilumina el rostro al recordarla, pero depende de lo que busque cada espectador. Lo que sí que comparten ambas producciones es el homenaje, elegante y sutil, a esas dos edificaciones, símbolo del espíritu americano, que hace catorce años que dejaron de rozar el cielo.

6’5/10

29/12/15

Soltero exigente busca

Poster Langosta

Dir.: Yorgos Lanthimos
Int.: Colin Farrell, Rachel Weisz, Ben Whishaw, Léa Seydoux, John C. Reilly, Olivia Colman, Jessica Barden, Ashley Jensen, Ariane Labed
¿De qué va?: En una sociedad indeterminada, las reglas establecidas marcan que los solteros sean arrestados y enviados a un hotel donde deben encontrar pareja en un plazo de 45 días. Si no lo consiguen, son transformados en un animal de su elección y soltados en el bosque.

Reseña: Había una vez, un lugar donde el “fueron felices y comieron perdices” era una obligación ciudadana. Las parejas eran un símbolo del progreso, los solteros una lacra a erradicar. Por ello, aquellos incapaces de encontrar a su media naranja por sus propios medios, eran llevados a un parador donde debían dar con ella entre aquellos que se encontrasen en su misma situación. En el caso de fallar, serían convertidos en un animal a su libre elección, y de esta forma ser, al fin, útiles para la sociedad. Esta es la premisa de Langosta, el film con el que el cineasta griego Yorgos Lanthimos toma retazos de cuentos tradiciones para constuir una fábula cuyo espíritu esperpéntico y extremo funciona como espejo diáfano de cómo funcionan las relaciones sentimentales del siglo XXI.

Langosta2

Lanthimos examina el amor, no como sentimiento, sino como construcción social.  Él no se cuestiona qué es el amor, sino cómo actuamos los humanos al respecto. Una sociedad distópica que adoctrina al individuo para encontrar pareja basándose en gustos o peculiaridades comunes no se diferencia demasiado al mundo en el que vivimos, en el que se nos educa marcando la vida en pareja como el objetivo al que todos deberíamos aspirar, y ante la proliferación de aplicaciones y redes sociales para encontrar pareja, sentimental o sexual, a golpe de dedo índice y en base a una foto y una breve descripción personal. También es fruto de nuestro tiempo la rebeldía que surge de aquellos que consideran que la autosuficiencia y la individualidad es el mejor modo para (sobre)vivir, rechazando tanjantemente cualquier atisbo de contacto emocional que pueda asemejarlos a los otros. De esta forma, Langosta se estructura en dos actos que exponen la realidad de cada lado de la trinchera, conectadas por un sentido del humor negrísimo que nace del ridículo que supone ver conductas y actitudes familiares llevadas al absurdo más extremo.

Langosta3

En ese contexto se mueven personajes construidos en torno a etiquetas (el tartamudo, el que cojea, la de las galletas…), síntoma de la celeridad con la que intentan (intentamos) conocer a las personas para diferenciar las que son afines de las que no. Colin Farrell, en su mejor interpretación desde Escondidos en Brujas (2008), encarna al protagonista, un hombre que, al ser abandonado por su esposa, se ve obligado a buscar pareja en el hotel de los solteros. A lo largo de su estancia conoce a una serie de personajes a cada cual más patético (atinadísimo elenco),  que le harán comprender que, si no quiere acabar muerto o convertido en un animal, debe ser práctico, hasta que conoce al personaje al que da vida Rachel Weisz, quien pone su mundo patas arriba con la dulzura y el atractivo que la caracterizan. Mención especial merecen Olivia Coman y Léa Seydoux, personificando dos fuerzas tan polarizadas como radicales en sus planteamientos.

Langosta

Langosta es la disección de las relaciones sentimentales más corrosiva y lúcida que se ha hecho desde Closer (2003). Lanthimos ha firmado una película fiel a su estilo pero no tan crítptica como la que le dio la fama mundial, Canino (2009). Su último film es más accesible en su planteamiento, sin renunciar a su peculiar forma de contar historias, y está plagada de momentazos capaces de hacernos remover en el asiento por incomodidad, risa o perplejidad. Tan bella como perturbadora, y colmada de lecturas que brindan más interrogantes que respuestas, deja sobre la mesa una cuestión que cada espectador responderá bajo su propia percepción y experiencia: ¿Hasta qué punto somos capaces de sacrificarnos por amor?

9/10

26/12/15

Tócala otra vez, Charlie Brown

Poster Peanuts

Dir.: Steve Martino
¿De qué va?: Llega el invierno y con él, una nueva niña se instala con su familia frente a la casa donde reside Carlitos junto a su fiel perro Snoopy. Carlitos se queda tan prendado de su vecina que hará todo lo posible para detener su eterna mala fortuna, siendo ayudado por Snoopy, quien, además, se inspira en la situación para escribir su novela sobre la lucha de un piloto de guerra contra el malvado Barón Rojo.

Reseña: Tras la muerte de Charles M. Schultz en el año 2000, Snoopy, Charlie Brown y el resto de la pandilla que conforma tanto la tira cómica de Peanuts como El show de Charlie Brown y Snoopy, quedó relegada a objetos de merchandising y diseños de camisetas…. hasta ahora, pues coincidiendo con el 65º aniversario de su creación, se estrena su primera ventura cinematográfica. Soprende y alivia que, en estos tiempos en los que vivimos, se haya optado por una revitalización de la obra sin prostituir su esencia, como tantas otras adaptaciones de series animadas en las que creen que la clave de enganchar a las nuevas audiencias reside en pronunciar palabras “guays”, mezclar actores de carne y hueso con seres digitales y ponerlos a bailar el tema de moda. Lo peor es que la fórmula funciona, ahí está la infumable Alvin y las ardillas, que ya va por la cuarta entrega.

Peanuts2

Pero que conste que Charlie Brown baila un machacón tema de Meghan Trainor en la película. Es, junto a la espectacularidad de las imaginarias aventuras en el aire de Snoopy, la única concesión moderna de un film que resulta un compendio de las historietas clásicas a las que homenajea, supeditando el 3D al proyecto y no al revés. Los personajes se mueven, actúan y gesticulan tal y como lo hacían en la serie, logrando una deliciosa combinación entre las dos y las tres dimensiones, y manteniendo intacto el espíritu de todos y cada uno de los personajes: la altivez de Lucy, la sabiduría de Linus, la pasión musical de Schoreder, el pasotismo de Peppermint Patty… y, por supuesto, la inseguridad crónica de Charlie Brown, siendo su lucha por reinventarse en un triunfador el motor de una película que recupera las mayores señas de identidad de su referente literario y televisivo, como esas voces inaudibles de unos adultos siempre fuera de campo o el reconocible tema musical de la cabecera de la serie.

Peanuts

Es quizás, ese respeto absoluto que mantiene el director Steve Martino sobre la obra de Schultz el que provoca que la cinta depare muy pocas sopresas, pues parece más un compendio de sus historias más populares que una película realmente original. Por ello, está especialmente indicada para aquellos fans nostálgicos que crecieron con las aventuras de Snoopy y Carlitos y para que nuevas generaciones de chavalines los descubran. A ellos es a quien va dirigido el mensaje de la película, una reivindicación de virtudes infravaloradas por la sociedad, que prefiere premiar la rivalidad y la excelencia por encima de la bondad, la honestidad o la solidaridad. Oajá que la pandilla de Peanuts pueda hacerse un hueco en los corazones de los más pequeños, copados por minions y princesas invernales, pues si algo se ha demostado con esta película, es que, sesenta y cinco años después, las melancólicas cavilaciones de Charlie Brown no pierden ni una pizca de su vigor.

8/10

24/12/15

La causa púrpura


Dir.: Sarah Gavron
Int.: Carey Mulligan, Helena Bonham Carter, Anne-Marie Duff, Brendan Gleeson, Ben Whishaw, Meryl Streep, Romola Garai, Natalie Press
¿De qué va?: Maud Watts es una lavandera que, motivada en un principio por la curiosidad, se involucra con las sufragistas inglesas, aquellas mujeres que en los albores de la Primera Guerra Mundial lucharon por conseguir el voto femenino. Al ver que las manifestaciones pacíficas no servían de nada, estas mujeres volvieron su lucha más violenta, dispuestas a perderlo todo por su causa.

Reseña: Ojalá llegue el día en el que nos parezca mentira que derechos civiles como el matrimonio homosexual no existían en tiempos pasados. Justo como ocurre ahora cuando nos dicen que hubo una época en la que las mujeres no tenían derecho a votar. Sufragistas habla de una lucha no muy conocida pero cuya repercusión ha permitido que las mujeres españolas pudiesen acercarse a las urnas el pasado domingo, y nos recuerda que aún hay países en los que la batalla permanece activa. Ese valor histórico y social es el que convierte al film de Sarah Gavron en una película necesaria y didáctica, compensando sus carencias cinematográficas.


Una humilde lavandera, que se une a las sufragistas ante la posibilidad de un futuro mejor tanto para ella como para el resto de féminas, es el vehículo del que se vale la película para mostrarnos el calvario por el que tenían que pasar estas activistas, como el repudio social, la pérdida del empleo o una estancia en prisión. Por el camino, apunta a varias ideas interesantes, por ejemplo, cómo es el Estado quien tiene buena parte de culpa de que las manifestantes se radicalicen en sus actos, o que la lucha por los derechos sociales acarrea un gran sacrificio y años, e incluso décadas, para que se alcance el objetivo. Es una serie de reflexiones de fuerte carácter actual que surgen a partir de una película muy correcta y funcional, pero también previsible, construida sobre un esquema  narrativo muy sencillo e infalible,  pero carente de riesgo y sorpresas.


Como era de esperar, Carey Mulligan hace una gran interpretación, pero no será de las más memorables de su carrera. La dirección de Sarah Gavron es su peor enemigo, pues está más empeñada en agitar la cámara para patentar la agitación del conflicto que en regalarle unos primeros planos con los que la actriz pueda lucirse a gusto. Tiene algunas escenas dramáticas potentes, pero ninguna que entre en la consideración de "clip para los Oscar". Mulligan está respaldada de un estupendo elenco de actores británicos como Helena Bonham Carter, Ben Whishaw, Brendan Gleeson o Anne-Marie Duff, pero todos tienen escaso margen para el lucimiento al ser poco más que comparsas sin aristas de su protagonista. Lo de Meryl Streep no es más que un cameo/amadrinamiento, pero probablemente no haya una actriz más idónea para ejercer de guía espiritual de esta causa, siendo totalmente verosímil que movilice a todas esas mujeres en sus cinco minutos en pantalla.


Sufragistas es de esas películas que se hacen valiosas por lo que narran, pero no por cómo lo hacen. Sin duda alguna, la lucha de estas mujeres es algo que merecía ser inmortalizado en el cine, pero lamentablemente, la película no pasa de la corrección propia de una tv-movie de la BBC, con una ambientación de época y unas interpretaciones irreprochables, pero un guión que se limita a dar constancia de los hechos que narra, con un toque de panfleto político y  con la familiaridad a la que está acostumbrada el gran público. No estaría mal acordarse de las sufragistas cada vez que dudemos entre votar o no en cada período de elecciones.

6/10

21/12/15

Una vieja y renovada esperanza


Dir.: J.J. Abrams
Int.: Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Adam Driver, Harrison Ford, Carrie Fisher, Domhnall Gleeson, Lupita Nyong'o, Andy Serkis, Peter Mayhew, Anthony Daniels, Max von Sydow, Gwendoline Christie
¿De qué va?: Treinta años después de la victoria de la Alianza Rebelde sobre Darth Vader y su ejército, una siniestra organización, la Primera Orden, ha surgido para poner en jaque a la Nueva República Galáctica. En el desértico planeta Jakku, una joven chatarrera llamada Rey se verá envuelta casi sin querer en una aventura que la reunirá con nuevos aliados y héroes veteranos en una carrera por salvar a la galaxia.

Reseña: La saga Star Wars es un fenómeno cinematográfico y cultural de calado intergeneracional. Cuando su séptimo capítulo da comienzo, con ese letrero azul que nos remite a una galaxia muy, muy lejana del pasado, seguida del título acompañado de su estruendosa y tan reconocible banda sonora, se iluminan los ojos tanto de aquellos fans de la saga desde su nacimiento en el año 1977, como de aquellos que la descubrieron tiempo después en su reestreno restaurado (como es mi caso) y de los que se sumaron después, a través o no de sus infames precuelas. El director del nuevo comienzo, J.J. Abrams, ha dicho en varias ocasiones que la saga pertenece en los fans, y eso es precisamente su séptimo episodio: una película para ellos, pero también para atraer a nuevos y jóvenes espectadores a la Fuerza.


Al igual que hizo Jurassic World, Star Wars saca mucho provecho del 'factor nostalgia', pero lo gestiona de forma más sutil y dosificada, siendo lo más evidente su estructura narrativa, prácticamente idéntica a la de Una nueva esperanza, con los personajes originales pasando el testigo de sus funciones a las nuevas incorporaciones, y pasajes que también remiten a El imperio contraataca. Tras la mala fama cosechada por su trilogía de precuelas, Abrams ha decidido sabiamente tomar como referencia las películas precedentes, limitando la presencia de los escenarios y criaturas digitales para centrar la atención en la presentación de los nuevos personajes y en las relaciones que se forjan entre ellos. El único rastro de la obsesión de George Lucas por las maravillas de la era digital reside en dos personajes generados completamente por ordenador que, precisamente, resultan ser lo más artificial de un espectáculo que apuesta por recuperar lo viejo y darle una pulida en su justa medida.


Presentar una nueva generación de héroes y villanos que tome el revelo de unos personajes tan queridos como los de esta saga es un trámite muy complicado, pero el excelente trabajo de casting realizado en esta producción resulta incuestionable. Daisy Ridley, John Boyega y Oscar Isaac están a la altura de las circunstancias; sus personajes están tan bien introducidos y la interacción entre ellos tan conseguida que consiguen eclipsar las esperadas reapariciones de Han Solo, Leia y el resto de la tropa original, aunque Harrison Ford se mantenga en plena forma y se muestre totalmente entregado a su icónico personaje, mucho mejor recuperado que Indiana Jones. No obstante, es Daisy Ridley quien ha salido de la nada para convertirse en la dueña y señora de la galaxia, acompañada de un nuevo robot, BB8, que se convierte en el auténtico robaescenas de la película. También merece una mención especial el Kylo Ren de Adam Driver, pues han sabido aprovechar el hándicap de la alargada sombra de Darth Vader para otorgarle un cariz diferente y sumamente interesante al nuevo gran villano de la saga.


El despertar de la Fuerza es tan sumamente entretenida como cualquier entrega de la saga y es mejor que el trío de precuelas, pero sin alcanzar las cotas legendarias de los episodios IV y V. Está tan preocupada por contentar a los fans que procura no tomar ninguna decisión arriesgada que les pueda enfurecer, y eso le da poco margen de maniobra para ofrecer momentos tan genuinos como los vividos en aquellas películas. No obstante, se alza ante todo como un estupendo relanzamiento de la franquicia, con las dosis de aventura, acción, humor y tragedia familiar que los fans demandaban para mantener muy viva su pasión, y para que todos nos mantengamos en vilo y expectantes hasta el próximo episodio del culebrón intergaláctico más adictivo de la historia. Star Wars ha vuelto para quedarse… ¿pero acaso se había ido?

8/10

10/12/15

Intrépidos y desganados

Poster En el corazon del mar

Dir.: Ron Howard
Int.: Chris Hemsworth, Benjamin Walker, Cilliam Murphy, Tom Holland, Ben Whishaw, Brendan Gleeson, Michelle Fairley, Charlotte Riley
¿De qué va?: En el invierno de 1820, la tripulación del ballenero Essex sufrió el ataque de una enorme ballena blanca que hundió la embarcación. El relato de los acontecimientos por parte del último superviviente del naufragio sirvió de inspiración a Herman Melville para escribir la novela Moby Dick.

Reseña: En los últimos años, es tendencia en el cine contar la historia real detrás de grandes cuentos y leyendas, aunque en la mayoría de los casos no es más que una artimaña comercial para ofrecer lo mismo pero con un supuesto componente realista que sigue las pautas marcadas por la moda que marca la industria. ¿Pero para qué obsesionarse con la realidad cuando la ficción la supera con creces? Lo ratificamos con Drácula el año pasado y lo volvemos a hacer ahora con En el corazón del mar, que llega a los cines bajo la frase promocional de ser la historia que inspiró Moby Dick, una de las novelas más importantes y populares de la literatura universal.

En el corazon del mar2

El principal problema del film de Ron Howard no es tanto el interés que pueda suscitar su trama como la forma en la que ésta está implementada, pues resulta muy complicado implicarse en ella. Reúne todos los requisitos para convertirse en una gran aventura con aroma clásico, pero nunca es capaz de trasmitir épica, emoción o tensión, debido a dos grandes causas. La primera reside en su elenco de personajes, plano como un folio, sin personalidad. Nunca los llegamos a conocer, así que nos interesa bien poco lo que pase con ellos. Tratándose de una tripulación reducida, resulta preocupante que muera gente y no sepamos ni quiénes son. También que hayan contratado a Cillian Murphy para un papel tan insignificante. Chris Hemsworth da la talla como cabecilla, pero es complicado entender sus motivaciones más allá de la de querer volver pronto a casa para reencontrarse con su esposa mientras que el capitán del barco es la nada absoluta, y Benjamin Walker no puede hacer gran cosa salvo poner cara de circunstancia.

En el corazon del mar

La segunda causa se encuentra en su apartado técnico. Antiguamente resolvían los desafíos técnicos con creatividad, ahora se limitan a rodarlo todo delante de una pantalla verde. En el caso de En el corazón del mar, se abusa tanto del rodaje en estudio (es evidente que la mayor parte del tiempo están en un tanque con un chroma detrás) que desluce las escasas imágenes rodadas en espacios canarios naturales, acentuado por una fotografía tosca y tan excesiva como uno de los peores filtros de Instagram. Cuenta con algunas imágenes vistosas, la mayoría vistas en el tráiler, pero las apariciones del gran cachalote no son especialmente memorables, y comparar la película con Tiburón, a la que le hace un guiño en su comienzo, es algo totalmente gratuito.

En el corazon del mar3

En el corazón del mar es entretenida, sí, pero no cuenta con muchos más alicientes. Ron Howard continúa su irregular carrera con un film que emula a grandes clásicos de aventuras, pero su incapacidad de convertirlo en algo especial o emocionante resulta flagrante. Para disfrutar de una historia de aventuras en alta mar, mejor descubrir o revisionar Capitanes intrépidos (1937) cuyo recuerdo me hace pensar en lo poco aprovechada que está la relación entre los personajes de Chris Hemsworth y Tom Holland. La gran ballena de Pinocho, esa sí que daba un terror descomunal.

5/10

3/12/15

Qué verde era mi valle jurásico

Poster El viaje de Arlo

Dir.: Peter Sohn
¿De qué va?: En un mundo en el que el meteorito que acabó con los dinosaurios jamás chocó contra la tierra, un joven Apatosaurus llamado Arlo entabla amistad con un humano y juntos emprenderán un viaje de regreso a casa lleno de peligros en los que Arlo aprende a enfrentarse a sus temores y descubre de todo lo que es capaz.

Reseña: La crisis creativa que sufrió El viaje de Arlo (The Good Dinosaur) durante su desarrollo, con cambio de director incluido, provocó que nos quedásemos sin película de Pixar el año pasado por primera vez en nueve años, y en consecuencia, nos brindó una ración doble para el 2015. Con Del revés todavía muy presente, recién editada en formato doméstico y empezando a recoger los primeros premios de los muchos que ganará esta temporada, el principal hándicap al que se enfrenta El viaje de Arlo es precisamente evitar las comparaciones y hacerse notar pese a la imagen que proyecta de ser la hermana pequeña y modesta de aquella. En cierta manera lo es, pero eso no debería restarle mérito de los muchos que tiene.

El viaje de Arlo2

La película parte de una premisa ingeniosa, cómo sería el mundo si los dinosaurios fuesen la especie evolucionada en vez de los humanos, para desarrollar una narración tan clásica que se emparenta con el western a través de una trama que comienza como una tragicomedia rural para luego convertirse en un viaje iniciático, donde los majestuosos paisajes naturales son tanto objeto de asombro y admiración como medio a través del cual el protagonista aprenderá a valerse por sí mismo para poder hacer el camino de retorno al hogar, todo ello a ritmo de música folk y con la inestimable ayuda de su mascota, aliado y amigo, un niño salvaje que, en la línea de WALL-E, es capaz de expresar cualquier emoción con la mirada y sin pronunciar palabra alguna.

El viaje de Arlo3

Los hiperrealistas y gigantescos paisajes marcan un nuevo logro artístico del estudio de animación, con especial atención a los cambios climáticos, y en contraste con el diseño “animado” de los personajes. El viaje de Arlo carece del derroche de imaginación implícito en las mejores obras de Pixar; no juega en su misma liga pero es mejor que las más prescindibles, como Brave o Cars 2, porque suple su falta de originalidad con brío técnico, diversión, simpatía y mucha ternura. No es tan infantil e ingenua como parece dado su sombrío enfoque sobre la selección natural y la pirámide alimenticia y, si bien Del revés nos decía que la tristeza es fundamental para sobrevivir, El viaje de Arlo nos enseña que hay que saber afrontar otra de aquellas emociones humanizadas, el miedo, para que en vez de paralizarnos nos ayude a crecer, madurar y superar los obstáculos que se nos presentan a lo largo de la vida. Pixar, una vez más, ofreciendo sabios consejos a niños y adultos en un formato irresistible.

7’5/10

28/11/15

El fin del ayuno

Poster Los juegos del hambre

Dir.: Francis Lawrence
Int.: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Donald Sutherland, Julianne Moore, Sam Claflin, Natalie Dormer, Mahershala Ali, Elizabeth Banks, Woody Harrelson, Jena Malone, Willow Shields
¿De qué va?: A medida que la guerra de Panem se intensifica y más distritos son destruidos por el Capitolio, Katniss Everdeen, la reacia líder de la rebelión, debe reunir a un ejército contra el Presidente Snow, mientras que todo lo que ella ama pende de un hilo.

Reseña: El capítulo final de la saga cinematográfica de Los juegos del hambre se ha estrenado con titulares que la tildan de fracaso, y todo porque ha recaudado 101 millones de dólares en su primer fin de semana en la taquilla americana. Pocas películas pueden alardear de alcanzar esa cifra en tan poco tiempo, pero el resultado adquiere matices al ver que es la que menos ha recaudado de las cuatro películas de la franquicia en el mismo período. No sabemos muy bien la razón del interés decreciente (¿cansancio? ¿la irregular acogida de la anterior entrega?) pero de cualquier forma, Sinsajo: Parte –2 debería cumplir las expectativas de los fans más intransigentes de los libros, aunque decepcionará a aquellos que esperaban que la guerra de Panem culminase en un final apoteósico.

Sinsajo3

Hay algo bueno de que hayan dividido la historia de Sinsajo en dos partes: que toda la morralla se ha quedado en la primera. Hechas ya las presentaciones, la película empieza yendo directamente al grano con el ataque frontal al Capitolio, pasando por fin de las cansinas propos y del eterno dilema de la protagonista sobre ejercer o no de imagen de la rebelión. Sin embargo, las tribulaciones románticas y subversivas de Katniss siguen ocupando gran parte de la atención, tal y como apunta Johanna (Jena Malone) en una maliciosa pero muy acertada observación. Afortunadamente, existe una mejor proporción entre las escenas tranquilas y dialogadas y los pasajes de acción. La dirección de Francis Lawrence se ciñe a traducir en imágenes un guión que sigue de forma muy fidedigna su referente literario, con suma corrección pero escasos alardes cinematográficos; los escenarios, especialmente las calles de Panem, están demasiado vacíos y poco destruidos para transmitir una imagen creíble de escenario bélico.

Sinsajo2

No obstante, la emotividad, la tensión y la pesadumbre implícita en la historia se respira de principio a fin, en buena parte gracias a una Jennifer Lawrence que sigue erigiéndose como el principal valor del título, realizando aquí la que tal vez sea su interpretación más entregada, visceral y ajustada de la saga. Si bien Donald Sutherland sale por fin de la sombra y goza de una presencia destacada, buena parte del reparto queda relegado a un discretísimo segundo plano, y aunque algunos jueguen un papel importante en el desenlace, su impacto es menor porque apenas los hemos visto en pantalla en esta entrega (otro de los problemas derivados de dividir la historia en dos).

Sinsajo4

Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 2 es un cierre coherente y satisfactorio de la saga. No aporta nada novedoso al libro en el que se basa, lo cual será motivo de júbilo para aquellos que creen que una película debe ser un calco de su referente literario, sin que falte ni una coma. Mientras que el blockbuster moderno articula los desenlaces con mucha pirotecnia y poca sustancia, la película se decanta por mostrar cómo el fin de la guerra responde más por los intereses de individuos que quieren heredar el poder que por un auténtico giro por la democracia social. Que todo cambie para que al final no cambie nada. No es un final feliz, ni complaciente, ni triunfalista, pero era el que la historia demandaba, coronado con un epílogo perfecto que esclarece en pocos minutos el porvenir de su heroína. No sé si te echaremos de menos pero gracias por venir, Katniss Everdeen.

7’5/10

27/11/15

Generación perdida busca encontrarse

Poster Mistress America

Dir.: Noah Baumbach
Int.: Greta Gerwig, Lola Kirke, Matthew Shear, Heather Lind, Jasmine Cephas Jones, Kathryn Erbe, Michael Chernus, Cindy Cheung
¿De qué va?: La vida de Tracy, una joven solitaria decepcionada con su vida universitaria en Nueva York, da un giro cuando conoce a su futura hermanastra, la impetuosa y aventurera Brooke, al quedar fascinada ante su estilo de vida y sus planes a cada cual más alocado.

Reseña: Por avatares de la distribución cinematográfica, casi han coincidido en la cartelera española los dos últimos trabajos del director y guionista Noah Baumbach: Mientras seamos jóvenes (que data del año pasado), y Mistress America. Son las dos últimas piezas de un fresco que el cineasta está montando a través de su filmografía sobre la frustración que se experimenta a los 20, a los 30 y a los 40 cuando la vida que se lleva no encaja con las expectativas personales creadas de antemano. Frances Ha, Greenberg, Margot y la boda, Una historia de Brooklyn… Todas están protagonizadas por personajes un tanto narcisistas que creen que el mundo es quien se ha puesto en su contra, cuando son ellos los que deben aprender a adaptarse a él para sobrellevar sus existencias un poco mejor. Lo de la felicidad si acaso llegará luego.

Mistress America2

En Mistress America encontramos a dos mujeres que comparten una gran conexión, representantes cada una de su generación, tan cercanas en el tiempo como separadas en bagaje: Brooke, nacida a principios de los 80, creció con la idea de que podría ser todo lo que quisiese en la vida, y ahora se encuentra un poco perdida, haciendo de todo y no haciendo nada a la vez, celebrando su libertad pese a que busque algo a lo que aferrarse a largo plazo. Por el contrario, la recesión económica pilló a Tracy en el instituto, por lo que llega a la universidad con la lección aprendida, educada para ser práctica y competitiva, y por eso siente una gran fascinación por su futura hermanastra y su carisma autodestructivo. A todos nos ha pasado alguna vez, conocer a alguien de personalidad arrolladora al que le descubrimos sus fisuras cuando nos acercamos demasiado, esas inseguridades que esconde tras su amplia sonrisa, lo que lo convierte en alguien mucho más interesante y humano.

Mistress America

La primera parte de la película se centra en la complicidad que surge entre las dos chicas. Greta Gerwig interpreta un personaje hecho a su medida (ella es co-autora del guión), por el cual podemos entender y compartir la atracción que siente su nueva amiga, a la que da vida la joven Lola Kirke, toda una revelación: tiene atractivo, una voz con personalidad y actúa estupendamente. Apunta maneras. Hacia la mitad del metraje el film da un cambio de rumbo, se centra en un único espacio y añade varios personajes a la ecuación que entran y salen del escenario mientras los diálogos se cruzan de un lado para otro, las situaciones absurdas se encadenan y el ‘timming’ cómico marcha como un reloj. Es un cambio drástico en la narración, pero ambas partes funcionan a la perfección y se complementan entre sí, otorgando a la película de una personalidad única.

Mistress America3

Mistress América no es sólo el trabajo más divertido de Baumbach, sino la película que mejor ha implementado el espíritu de la screwball comedy clásica en el cine moderno. El cineasta tiene un don para hacer comedias de apariencia ligera en las que sólo hay que escarbar un poco para encontrar observaciones lúcidas, mordaces y agridulces sobre cómo funciona la sociedad occidental de hoy en día. La película no debería ser etiquetada como una mera expansión de Frances Ha, porque tiene suficientes méritos y hallazgos para sostenerse por sí sola. Todos podemos sentirnos identificados tanto con la arrogancia de Tracy como con el autoengaño y la angustia silenciosa de Brooke, sin importar en qué año hayamos nacido ni aunque no queramos reconocerlo. Tarde o temprano, todos lo hemos pasado mal al no saber dónde está nuestro lugar.

8’5/10

21/11/15

Viaje iniciático al infierno

Poster Beasts of no nation

Dir.: Cary Joji Fukunaga
Int.: Abraham Attah, Idris Elba, Richard Pepple, Opeyemi Fagbohungbe, Ama K. Abebrese, Grace Nortey, David Dontoh
¿De qué va?: Agu es un niño de un país del oeste africano que, tras huir de su aldea al estallar una guerra civil que arrasa con con todo, se ve obligado a empuñar un arma y formar parte de las filas de una fuerza de defensa rebelde.

Reseña: Este año, el servicio de streaming online Netflix no sólo ha desembarcado por fin en España, sino que se ha lanzado a la producción de largometrajes de estreno simultáneo online y en salas, al menos en Estados Unidos, donde algunas cadenas de cines se niegan a proyectar sus películas al considerar que se viola el modelo de los 90 días de exclusividad. Ya en el año pasado, Netflix produjo el documental nominado al Oscar Virunga, sobre la lucha por salvar a los últimos gorilas de montaña del mundo de una guerra civil en Congo, y para su primer largo de ficción han decidido regresar a la cuna de la Humanidad para volver a sacarle los colores a esta misma con una realidad terrible: el uso militar de niños.

Beasts

Basado en una novela de Uzodinma Iweala, el film comienza presentándonos a un niño, Agu, cuyo día a día no se diferencia demasiado del que puede tener cualquier crío nacido en un país desarrollado: va a la escuela, juega con sus amigos, se pelea en broma con su hermano, cena con su familia… Pero su vida da un giro de 180º cuando unos militares llegan a su aldea y se ve obligado a huir a la selva, donde acaba siendo encontrado por unos rebeldes armados que lo fuerzan a convertirse en un niño soldado. Nunca sabemos muy bien cuál es el origen del conflicto, ni quiénes son los bandos, o cuáles son los buenos y cuáles los malos, porque todos lo vemos desde el punto de vista de Agu, y él no entiende nada de eso, sólo quiere hacer las cosas que un niño de su edad debería hacer. Sin embargo, su infancia se ha ido de forma prematura para no volver jamás. 

Beasts3

Tras bordar el romance gótico (Jane Eyre) y el noir metafísico (la primera temporada de True Detective), el polifacético Cary Joji Fukunaga se adentra en el drama bélico de denuncia social hasta llegar a sus rincones más oscuros, sin apartar la cámara de la ensordecedora, cruda y realista violencia. Sí, es una película dura, incómoda, y hasta desagradable, pero tratándose de la historia de un niño adiestrado para asesinar a sangre fría, no creo que exista otra forma de abordarla con rigor. Fukunaga mantiene un equilibrio entre la dirección estilizada, con  pasajes magníficos como el del protagonista bajo los efectos de la droga, y el estilo realista y documental, sin caer nunca en la gratuidad o el morbo, aunque la realidad sea probablemente mucho peor que lo que vemos en la película.

Beasts2

El pequeño Abraham Attah realiza un trabajo excelente y plenamente convincente, llevando todo el peso de la película sobre sus hombros. Frente a él, Idris Elba en una de esas interpretaciones que funcionan como imán de premios, pues todo su glamour de estrella se desvanece, y en su lugar, aparece una figura entre terrorífica y esperpéntica, un tirano que ejerce de nueva y retorcida figura paterna para Agu. El personaje de Elba funciona muy bien gracias su interpretación, pero sobre todo a lo bien escrito que está en el guión. A Fukunaga se le ha ido un poco la mano con la duración (137 minutos) pero Beasts of No Nation resulta una película rotunda y necesaria, una estupenda carta de presentación de Netflix como productora cinematográfica, al menos, hasta que se estrene la primera de una serie de comedias a mayor gloria de Adam Sandler que la compañía ha accedido a financiar y distribuir. Por qué Netflix, por qué.

8/10