29/9/14

O.C: Vidas rebeldes (1961)

Poster Vidas rebeldes

¿De qué va?: Una joven, que llega a Reno a divorciarse, conoce a un viejo vaquero y a su amigo y decide quedarse unos días en la cabaña que posee este último. Poco después, descubren en la montaña una manada de caballos salvajes. Con la colaboración de un vaquero especialista en rodeos, los hombres deciden capturarlos para vender la carne.

Reputación: Escrita por Arthur Miller mientras esperaba su propio divorcio para casarse con Marilyn Monroe, Vidas rebeldes (The Misfits) está considerada como una de las películas malditas de Hollywood. Para empezar, tuvo un rodaje bastante complicado, mayormente ocasionado por el clima desértico de Nevada y por los problemas personales del director, John Huston, y de dos de sus estrellas, Marilyn Monroe y Montgomery Clift. Huston bebía continuamente, algo habitual en él, así que solía quedarse dormido en el plató. Por otra parte, un doctor estaba disponible las 24 horas de cada día de rodaje para Monroe y Clift, porque ambos tenían problemas de salud por ingesta de alcohol y antidepresivos. Ella solía llegar con mucho retraso al set, así que para no aburrirse, Clark Gable optó por realizar la mayor parte de sus escenas de riesgo, como en la que es arrastrado por un camión a 50 km/h. En el último día de rodaje, Gable afirmó estar aliviado de que se hubiera terminado porque Monroe casi le provoca un ataque al corazón. El actor murió así 10 días después. También fue la última película para Marilyn, pues cuando murió de sobredosis, el 2 de agosto de 1962, no había completado el que está considerado como su último trabajo, la comedia Something’s Got to Give, ya que fue despedida para ser recontratada poco antes de su muerte. Supuestamente, la noche en la que murió Montgomery Clift por complicaciones de salud debidas a su adicción a las drogas y el alcohol, su asistente le preguntó si quería ver la película, ya que la estaban emitiendo por televisión, a lo que él respondió, “No, en absoluto”, siendo las últimas palabras que pronunció en vida. El pasado 24 de junio murió Eli Wallach, el cuarto en discordia del elenco pese a que el nombre de Thelma Ritter, cuya presencia es mucho más reducida, fuera por delante del suyo en el cartel promocional.

Vidas rebeldes

Comentario: Probablemente no sea de las mejores películas de ninguno de sus implicados, pero Vidas rebeldes tiene algo de drama crepuscular que enlaza las trágicas historias y destinos de la vida real de sus estrellas con los personajes que interpretan, convirtiéndola en algo verdaderamente especial: Clark Gable como un hombre de acción, a la vez que paternalista, que se resiste a envejecer; Marilyn Monroe como la pizpireta y presumida bomba sexual que sin embargo oculta numerosas inseguridades y una gran tristeza; y Montgomery Clift, un hombre herido física y emocionalmente en plena espiral de autodestrucción. Es, a través de unos personajes cuyo espíritu no andaba muy lejos del de los actores que les daban vida, lo que aporta resonancia a una película sobre un grupo de personas solitarias en busca de un rumbo y un poco de cariño.

Próximo visionado: Easy Rider (1969)

28/9/14

Música que marca la diferencia

Poster Frank

Dir.: Lenny Abrahamson
Int.: Domhnall Gleeson, Michael Fassbender, Maggie Gyllenhaal, Scoot McNairy, François Civil, Carla Azar
¿De qué va?: Jon, un joven aspirando a músico, se une por pura casualidad a una banda de excéntricos músicos liderada por el enigmático Frank, un hombre que esconde su rostro dentro de una enorme cabeza de papel maché.

Reseña: No deja de ser curioso que uno de los actores más admirados y atractivos de la actualidad, tras mostrarse como su madre lo trajo al mundo sin ningún tipo de rubor (tampoco lo necesita), haya ido en contra de la máxima hollywoodiense de “chupa toda la cámara que puedas, pero sólo desde tu mejor ángulo”, aceptando un papel en el que ocurre justamente lo contrario. Hablamos de, quién si no, Michael Fassbender, y de su último estreno, Frank, una comedia negra en la que el actor se enfunda un simpático cabezón y se atreve a cantar para servir como epicentro de esta fábula musical extraña, un tanto contradictora pero sorprendentemente conmovedora, que entrelaza enfermedades mentales con la música y la fama.

Frank4

El protagonista es un chaval, interpretado por el muy eficiente Domhnall Gleeson, que se enrola en una banda poco conocida que toca música experimental, no muy alejada de lo que hace Yoko Ono. Al descubrir las creativas y extravagantes formas que posee el grupo de componer y tocar su música, liderados por el tan misterioso como carismático cabezudo al que da vida Fassbender, el joven decide darlos a conocer a través de las redes sociales en busca de la ansiada popularidad. La película utiliza esta premisa para reflexionar sobre la difícil digestión de la fama, la necesidad universal de ser queridos y la libertad creativa, en un adecuado tono de humor absurdo. En ocasiones funciona como parodia de las bandas musicales basadas en el ‘postureo’ y en otras resulta un alegato a favor de las mismas. Entre medias, se pregunta si el nadar a contracorriente resulta tan perjudicial (si la cosa funciona…), y si eso de que necesitamos el amor y la aceptación de los demás es algo natural del ser humano o si por el contrario es una creencia popular autoimpuesta por la sociedad.

Frank

Aunque Maggie Gyllenhaal resulte divertida en su sempiterno hastío y mala leche y Scott McNairy muy enternecedor, todas las miradas se centran, obviamente, en Michael Fassbender, quien consigue gracias a su voz y su lenguaje corporal que esa cabeza de papel maché sea plenamente expresiva en cualquier situación. Frank es una película que en realidad no es tan alienada como aparenta por lo familiar que resultan los temas que aborda. Su originalidad casa perfectamente con la forma en la que se ha estrenado en nuestro país, exclusivamente de forma online, siendo la primera película de renombre (por su estrella protagonista) en hacerlo. Eso sí, los problemas que me ha dado su visionado, principalmente por no estar lo suficientemente bien equipado, no hacen más que reafirmar mi opinión de que para disfrutar de una película, ningún sitio mejor que el cine.

7/10

26/9/14

Si la tele te da limones…

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Creador: Tina Fey
Int.: Tina Fey, Alec Baldwin, Tracy Morgan, Jane Krakowski, Jack McBrayer, Scott Adsit, Judah Friedlander, Keith Powell
Emisión: 2006 – 2013, NBC
7 temporadas

Hace un año y medio finalizó 30 Rock (Rockefeller Plaza), tras siete años de emisión en la cadena NBC. Nunca tuvo grandes audiencias, en realidad eran bastante regulares, pero consiguió sobrevivir por ser una de las grandes favoritas de la crítica especializada (236 nominaciones en premios varios y un buen puñado de Emmys y Globos de Oro) y por emitirse precisamente en NBC, pues en otra cadena no habría pasado de dos temporadas con índices tan bajos. En España no goza de mucha popularidad, se emitió de tapadillo en laSexta, Neox, Nova y Paramount Comedy, pero ni siquiera me consta que la hayan emitido en su totalidad. Una pena, pero tampoco me sorprende, porque su sentido del humor es tan brillante como poco dado al gran público.

NerdRage

Tina Fey es la creadora de la serie, quien se inspiró en la época en la que trabajó para Saturday Night Live, donde se hizo popular gracias a su divertidísima parodia de Sarah Palin. Ella también da vida a la protagonista, Liz Lemon, la principal guionista de un programa de sketches cómicos, The Girlie Show, cuya vida da un vuelco con la llegada de un nuevo directivo a la cadena, Jack Donaghy, quien impone a una nueva estrella en el show, el impredecible Tracy Jordan, lo que provocará los celos de la que era la absoluta protagonista hasta entonces, Jenna Maroney. Como muchas series memorables como Friends, 30 Rock no arrancó especialmente bien: correcta, pero sin mucha gracia ni personalidad. No fue hasta que la relación entre Liz y Jack pasó del choque inicial a una amistad cómplice en la que él asume la función de mentor de ella que la serie comenzó a relajarse, desarrollar su vis cómica y tomar una velocidad de crucero que no abandonaría hasta su final.

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30 Rock no es una serie para aquellos que creen que The Big Bang Theory es el súmmum de la comedia televisiva. Ojo, que a mí me gusta, pero reconozco en ella una simpleza y unas limitaciones que la creación de Tina Fey nunca tuvo, porque cogió el concepto de sitcom y lo elevó a las altares a través de un humor que es absurdo, inteligente, cultural, friki, surrealista, autorreferencial, autocrítico, político, meta y mucho más, todo en uno. Cuando otros se conforman con tocar dos palos, 30 Rock lo abarcaba todo y se marcaba capitulazos en los que el ritmo de gags es tan rápido que hay que estar completamente atento para no perder detalle, y sin ser nunca condescendiente con el espectador. Nada ni nadie se escapa de su objetivo, ni siquiera su propia cadena, NBC, cuya precaria situación fue objeto de mofa a lo largo de toda la serie. Tal fue su prestigio que numerosas estrellas intervinieron en la serie, tanto en pequeños cameos como en apariciones que abarcaban varios capítulos: Julianne Moore, Matt Damon, Jennifer Aniston, James Marsden, Salma Hayek, James Franco, Elizabeth Banks, Jon Hamm, Steve Buscemi, Chloë Grace Moretz… La lista da vértigo, y tiene tanto mérito que se pirraran por aparecer en la serie como el ponerlos a hacer el ganso con toda su complicidad; no hay más que ver el episodio en el que Denise Richards se interpreta a sí misma liderando un grupo que revindica los derechos de los idiotas.

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Toda esa gracia que contenía 30 Rock no funcionaría ni la mitad de bien si no fuera por los personajes principales y recurrentes y los actores que los interpretaban. Tina Fey utilizó la serie como vehículo para su lucimiento, sí, pero a diferencia de Sarah Jessica Parker (Sexo en Nueva York) o Alyssa Mylano (Embrujadas) que aprovecharon su poder como productoras para recalcar lo estupendas que eran, la Liz Lemon de Fey es un completo desastre y para nada glamurosa; nerd y adicta a la comida basura, no hay capítulo en el que se rían de su pelo, su vestuario o de cualquier otro aspecto de su vida y personalidad. Fey forma un estupendo tándem con Alec Baldwin, quien revitalizó su carrera gracias a la serie, y se agradece que nunca haya existido la consabida tensión romántica entre ambos.

30 rock

Al principio Tracy Morgan resultaba muy cansino, pero fue a mejor cuando aprovecharon su estupidez y lo utilizaron para parodiar a Eddie Murphy, al fenómeno Precious y al star-system. Jack McBrayer es la mejor caricatura de la facción ultrareligiosa americana jamás vista en televisión (e incluso en el cine), y he dejado para el final a mi favorita, junto a Liz Lemon: Jenna Maroney. La encarnación que realiza Jane Krakowski de esta actriz nefasta, impopular, promiscua, alcohólica, egoísta, egocéntrica y todos los ‘egos’ posibles es una de esas intervenciones secundarias capaces de robar el show. Tal vez un spin-off no sería apropiado porque la sobreexposición podría ir en su contra, pero su aportación a la serie la convierte sin duda en uno de los mejores personajes cómicos de la televisión americana.

Jenna Maroney

30 Rock no tendrá la legión de seguidores que tienen Friends, The Big Bang Theory o Modern Family, pero su importancia y legado para la comedia televisiva es incuestionable; sin ir más lejos, estoy seguro que sin 30 Rock no habría Community. A través de las numerosas parodias y chistes que realiza la serie a costa del mundo de la televisión (impagable el capítulo Queen of Jordan recreando un reality show), se vislumbra un cariño auténtico por la caja tonta, sus entresijos y la adicción que genera. Un amor que queda patente en los dos episodios en vivo que rodaron, en los que también queda reflejado todo el talento implicado en su realización. Tras más de dos años viendo episodios cada semana, he terminado 30 Rock y sin duda voy a notar su ausencia. La televisión española sería un lugar mucho más acogedor si tan sólo tuviera una mínima parte de su esencia.

24/9/14

Back to Basics

Poster Begin Again

Dir.: John Carney
Int.: Keira Knightley, Mark Ruffalo, Adam Levine, Hailee Steinfeld, James Corden, Catherine Keener, CeeLo Green, Mos Def
¿De qué va?: Gretta y Dave son una pareja de músicos enamorados que llegan a Nueva York cuando él firma un contrato con un importante sello discográfico, pero su recién adquirida fama pronto tienta a Dave y deja de lado a Gretta, cuyo mundo se viene abajo. Cuando Dan, un ejecutivo musical en horas bajas, descubre a Gretta durante una actuación en un bar, queda cautivado al instante por su talento, por lo que se ofrece para producirle un álbum.

Reseña: El éxito de Once pilló desprevenidos tanto a su director, John Carney, como a sus protagonistas, Glen Hansard y Markéta Irglová, que se enamoraron durante el rodaje. Una pequeña película irlandesa, rodada con cuatro duros, con poca ambición pero mucho corazón, que llegó al Kodak Theatre para ganarle el Oscar a mejor canción a una superproducción Disney, Encantada. Lo que vino después para los protagonistas de la película está recogido en el documental The Swell Season; la pareja inició una gira de conciertos que puso en evidencia las diferencias entre ellos: él saboreaba las mieles del éxito que había ansiado toda su vida, mientras que ella se sentía incómoda con la fama y el efecto fan. La relación terminó poco antes de que finalizara el tour.

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Es probable que Carney se inspirase en aquella historia de (des)amor musical para su segundo y esperado largometraje, Begin Again, pues el que haya visionado The Swell Season reconocerá ciertos momentos del documental en la relación de la protagonista, una discreta compositora, y su novio, una estrella musical en ciernes. No obstante, la película no es un pozo de melancolía como lo era tanto el docu como Once, puesto que para su primera incursión americana, Carney ha optado por centrarse en la energía terapéutica de la música a través de la alianza entre una chica con el corazón roto y un desencantado productor musical en horas bajas. El conflicto dramático es sólo el detonante de una historia que no tarda demasiado en pasar al buen rollo, a las sonrisas y a un repertorio musical que venera la ciudad de Nueva York y se encuentra en perfecta sintonía con el espíritu pseudo-hipster del filme.

BEGIN AGAIN

Keira Knightley se muestra realmente encantadora y convence como cantante (por mucho Auto-Tune que pueda haber detrás), al tiempo que Mark Ruffalo da rienda suelta a su carisma, que no es poco. La amistad y complicidad que se genera entre sus personajes es uno de los platos fuertes de la película, pero es ponerlos a relacionarse con el resto de personajes de la historia y la cosa se tambalea. La trama de ella se salva con Adam Levine, consciente o no de que se está criticando aquello que él mismo representa, y el simpático James Corden, pero la historia de Ruffalo con su ex y su hija de la ficción, Catherine Keener y Hailee Steinfeld respectivamente, es tan superficial y manida (¿Relación distante entre padre e hijo? ¿Otra vez?) que sobra tanto como la aportación de la joven con su guitarra en una de las canciones que interpreta Knightley.

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Begin Again también tiene espacio para hacer una crítica a la industria musical, a la forma en la que moldean a sus estrellas y al desequilibrio en el reparto de las ganancias que generan. Aunque guarde ciertas similitudes con Once carece de su personalidad y naturalidad, pero sí que conserva su mantra sobre el poder de la música como fuerza creativa, rehabilitadora y vigorizante, y además se revela como la ‘feel-good movie’ del año, con algunas canciones como Lost Stars o Tell Me If You Wanna Go Home que, tal vez no las recordaremos el año que viene, pero sin duda las tararearemos y nos cargarán de energía positiva durante un buen tiempo.

7’5/10

22/9/14

Vivir para crecer

Poster Boyhood
Dir.: Richard Linklater
Int.: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke, Lorelei Linklater, Marco Perella, Jamie Howard, Nick Krause, Zoe Graham, Jordan Howard
¿De qué va?: Mason es un niño de 6 años que se enfrenta a la primera convulsión de su vida: su madre ha decidido mudarse con él y su hermana a Houston, justo cuando el padre de los niños acaba de regresar de Alaska. Es el comienzo de una década llena de cambios en la que Mason no parará de buscar su propio camino.

Reseña: No contento con crear el tríptico definitivo sobre el paso del tiempo y el amor en diferentes edades con las películas de Antes de…, Richard Linklater ha hecho el más difícil todavía rodando una película a lo largo de 12 años, para retratar la madurez y el envejecimiento como no se ha hecho nunca en el cine. Una propuesta arriesgada, como dirían algunos, por los imprevistos que podrían haber acontecido a lo largo de algo más de una década, como el fallecimiento de alguno de los intérpretes, pero lo cierto es que Linklater no contaba con un guión escrito de antemano sino que lo ha ido creando e improvisando cada año, no sólo teniendo en cuenta el crecimiento de sus actores sino los movimientos y tendencias culturales más representativos.

Boyhood

Así, la película comienza al ritmo de Yellow, uno de los primeros éxitos de Coldplay y llega al final con Hero de Family of the Year, que ya sonaba en el tráiler. Entre una canción y otra pasan Britney Spears, la Xbox, Lady Gaga, Bush, Obama, Harry Potter, Crepúsculo y un gran número de referentes culturales y sociales que parecen forzados sólo porque estamos acostumbrados a asimilarlos a través de la publicidad subliminal, pero están ahí, al igual que en todas y cada una de nuestras mundanas vidas. Eso es lo que ha querido captar Linklater en su película, lo que significa vivir una realidad reconocible, poco dada a lo cinematográfico, que está más emparentado con lo especial, lo fantástico, y lo hace construyendo una película como si fuera un recuerdo global de la infancia. Si cada uno de nosotros se pone a pensar en nuestra niñez, recordaremos tanto momentos cruciales (no todos) como otros que son más corrientes, pero que de alguna forma, se han quedado grabados en nuestra memoria. Así es Boyhood.

Boyhood3

La principal atracción del filme reside en ver en un corto intervalo de tiempo cómo envejecen sus personajes sin necesidad de maquillaje, efectos digitales o cambio de actores, en especial, su protagonista, Ellar Coltrane, quien es el que cambia de forma más evidente. El problema de Coltrane es que su personaje, Mason, introvertido pero curioso y reflexivo, es un chico tan corriente, tan hijo de vecino, que cuesta sentir una especial simpatía por él. En cambio, sí que resultan más sugestivas las encarnaciones de Patricia Arquette y Ethan Hawke; ambos, al igual que Mason, están buscando su camino pero en plena vida adulta, y es que la búsqueda no termina necesariamente al llegar a la universidad. Cerrando el núcleo familiar tenemos a Lorelei Linklater, hermana de Coltrane en la ficción e hija del director en la vida real. La chica resulta muy graciosa cuando es pequeña pero con el paso del tiempo se va volviendo más desabrida.

Boyhood2

Dadas las críticas superlativas, muchos espectadores esperan de Boyhood algo trascendental; nada que ver con las pretensiones de Linklater. Su intención no va más allá de la de hacer un retrato de la infancia y el proceso de madurez lo más pegado a nuestra realidad posible y eso, para desgracia de muchos de nosotros, no implica necesariamente hechos remarcables para el resto de mortales o frases para la posteridad. Linklater crea diálogos bien construidos, naturales y con chispa, en la línea de la trilogía de Antes de… pero a medida que Mason se hace mayor el interés de la historia se torna un tanto irregular, sensación acentuada por las 3 horas que dura la película. Tal vez ésa haya sido la intención, asemejarse a la vida real en lo que respecta a que cuando uno es niño todo es nuevo, mágico y divertido, pero cuando pasan los años todo se vuelve más serio, real y desilusionante. Intencionado o no, lo cierto es que pocos han sabido capturar la imperfecta esencia del mundo real como lo ha hecho Linklater.

8/10

15/9/14

O.C: Tener y no tener (1944)

Poster Tener y no tener¿De qué va?: Harry Morgan se gana la vida en la isla de la Martinica alquilando su barco de recreo, pero la situación derivada de la 2ª Guerra Mundial hace que el negocio no prospere y se vea obligado a aceptar una misión de la resistencia francesa.

Reputación: Todo empezó con una apuesta entre el director Howard Hawks y el escritor Ernest Hemingway. El primero aseguró que era capaz de hacer una buena película de la peor novela de Hemingway. To Have and Have Not (Tener y no tener) fue la elegida y para la adaptación eliminó buena parte de la historia, incluyendo la referencia a las clases sociales que justifican su título, además de disminuir la edad de los protagonistas. La película se rodó dos años después de Casablanca y se la tomó como su secuela, pues existen muchas coincidencias entre ambas historias, e incluso también hay un rumor de que el guión se iba escribiendo un día antes de cada rodaje y fue muy improvisado por los actores. Humphrey Bogart y la debutante Lauren Bacall se enamoraron durante la producción, a pesar de que se llevaban 25 años de diferencia y de que él ya estuviese casado. La pareja contrajo matrimonio al año siguiente, tuvieron dos hijos y protagonizaron otras películas como El sueño eterno o Cayo largo. Se mantuvieron unidos hasta la muerte de Bogart, en 1957, por un cáncer de esófago. En su funeral, Bacall colocó un silbato en su ataúd, en referencia a la famosa línea de diálogo de Tener y no tener en la que ella le dice “¿Si me necesitas silba. Sabes cómo silbar, ¿verdad? Sólo tienes que juntar los labios y soplar”. Aquel diálogo fue en principio escrito para la prueba de pantalla de Bacall, pero gustó tanto al estudio que no sólo contrataron a la actriz sino que lo incluyeron en la película.

Tener y no tener

Comentario: De las películas que protagonizaron Bogart y Bacall (sólo me falta La sombra tenebrosa), Tener y no tener es sin duda la que menos me ha entusiasmado. No resiste la comparación con Casablanca, con la que guarda numerosas similitudes, y el guión, si bien cuenta con la sólida estructura del Hollywood clásico, nunca termina de despegar, o eso me lo ha parecido a mí, que nunca me llegué a interesar mucho por cómo terminaría el tinglado, y tampoco es que nos tenga reservado un gran final. Eso sí, cada vez que Bogart y Bacall flirtean y se comen con los ojos saltan las chispas y la química y el deseo resultan innegables. Ellos salvan una película que con otra pareja protagonista al frente probablemente hubiera pasado mucho más desapercibida.

Próximo visionado: Vidas rebeldes (1961)

14/9/14

La retirada del espía fiel

Poster El hombre mas buscado

Dir.: Anton Corbijn
Int.: Phillip Seymour Hoffman, Rachel McAdams, Willem Dafoe, Grigoriy Dobrigyn, Robin Wright, Nina Hoss, Daniel Brühl
¿De qué va?: Cuando un inmigrante checheno con muestras de haber sido brutalmente torturado llega a Hamburgo intentando localizar a un banquero, se disparan las alarmas en las agencias de seguridad alemana y estadounidense. Con el tiempo en contra, comienza una carrera por establecer la verdadera identidad de este hombre misterioso: ¿víctima oprimida o extremista destructivo?

Reseña: A diferencia de las novelas de Ian Fleming y John Grisham, las historias de espías de John le Carré no tienen nada de glamour. Sus agentes secretos son tipos grises que en vez de viajar a lugares exóticos cumplen con su trabajo en una pequeña oficina con pocas ventanas y cargan con el peso de las complicadas decisiones que asumen en contra de los derechos individuales y de ciertas comunidades por el bien común de la sociedad occidental. Si quieres descubrir cómo es el auténtico trabajo de un espía y estás dispuesto a sacrificar los martinis, las voluptuosas mujeres y la trepidante acción del Agente 007, El hombre más buscado es tu película.

El hombre mas buscado3

El hombre más buscado hereda el tono áspero y el ritmo pausado de la anterior adaptación al cine de una obra de le Carré, El topo, pero su trama está más simplificada y es mucho más fácil de seguir, cosa de la que me alegro porque, he de confesar, aquella reverenciada película me aburrió soberanamente de lo confusa que era. La película de Anton Corbijn no está tan interesada en mantener alerta al espectador con disparatados giros de guión como en exponer los ilícitos métodos de las agencias de seguridad por conseguir sus propósitos, incidiendo en la ambigua actitud de los americanos, autoproclamados como salvadores del mundo. Una pequeña persecución por las calles es el único momento de acción propiamente dicha de la película; como ya he dicho, esto no es una misión para el señor Bond.

El hombre mas buscado

Corbijn centra el foco en la figura cansada y ligeramente encorvada de Phillip Seymour Hoffman, en el que fue su último personaje protagonista antes de su repentino fallecimiento. El actor realiza una interpretación sutil pero llena de matices de un hombre cansado y desencantado de su trabajo que prefiere esperar y observar, mientras se funde su cajetilla de cigarrillos y echa mano de su petaca, antes que entrar a saco, al estilo de los yanquis, intentando hacer malabares entre hacer lo correcto y cumplir con los objetivos de la seguridad nacional, que no siempre van de la mano. El reparto se completa con los irreprochables trabajos de Rachel McAdams, Willen Dafoe, Robin Wright, Nina Hoos y el desconocido Grigoriy Dobrigyn, pero la película le pertenece a él.

El hombre mas buscado2

A El hombre más buscado le falta un poco más de nervio, pero resulta un thriller elegante y adulto con aroma a clásico que cocina a fuego lento una trama de espionaje y lucha contra el terrorismo que da miedo por su veracidad, con la ciudad de Hamburgo como frío y apropiado escenario de fondo. Además, cobra un sentido completamente nuevo tras la muerte de Hoffman, por un personaje cuya psique tal vez no le resultaba demasiada ajena y por un plano final que casa perfectamente con su despedida del cine y de la vida.

7/10