31/1/14

Señoras que nos roban el corazón

Poster Philomena
Dir.: Stephen Frears
Int.: Judi Dench, Steve Coogan, Charlie Murphy, Anna Maxwell Martin, Sophie Kennedy Clark, Peter Hermann, Barbara Jefford, Ruth McCabe
¿De qué va?: Martin Sixsmith es un cínico periodista caído en desgracia que, un buen día, se encuentra con la historia que podría dar un empuje a su maltrecha carrera: Philomena Lee, una mujer de sesenta y tantos años que siendo una adolescente se vio obligada a dar a su hijo en adopción y que lo ha buscado desde entonces. Ahora el periodista y la anciana decidirán unir sus fuerzas y se embarcarán en un viaje en busca de respuestas.

Reseña: La cuota británica que nunca falta en la categoría reina de los Oscar de este año viene representada por Philomena, el último trabajo de un viejo conocido de la Academia, el infatigable Stephen Frears, quien no siempre da en la diana, pero cuando lo consigue lo hace por todo lo alto. Y es que en la teoría, Philomena no es gran cosa, un filme agradable destinado especialmente al público adulto que disfruta de productos tan bienintencionados, correctos y vacuos como El exótico hotel Marigold. Pero la cinta de Frears cuenta con una serie de alicientes insólitos que la convierten en una experiencia mucho más jugosa.

Philomena2

Philomena es una especie de ‘buddy movie’ compuesta por un cínico y escéptico periodista y la inocente pero avispada anciana que da nombre a la película. Como toda película de colegas que se precie, la naturaleza de su relación radica en lo opuesto de sus personalidades y caracteres; para hacer un símil básico, diremos que él es el poli malo y ella el poli bueno. No obstante, a Philomena la vamos conociendo al mismo tiempo que su compañero de viaje, pasando de la indiferencia inicial a la sorpresa que nos llevamos cuando descubrimos que la buena señora, a pesar de su trágico pasado, es tan candorosa como suspicaz y parlanchina. Escenas como el paseo por el aeropuerto y el posterior viaje en avión son humor británico funcionando a toda máquina gracias al ‘timming’ de Judi Dench y Steven Coogan, inmejorable dúo cómico, y al ocurrente libreto co-escrito por este último.

Philomena3

Aunque esté basado en una historia real, la mejor forma de visionar Philomena es sabiendo lo menos posible del material del que parte, porque este viaje en busca del hijo perdido está lleno de sorprendentes revelaciones que se disfrutan mejor sin conocerlas de antemano. Además del componente de ‘buddy movie’ del que ya hablamos, también contiene una fuerte carga crítica dirigida a ambos lados del charco: en Estados Unidos está relacionada con la administración Reagan (ya verán por qué), y en Reino Unido tiene que ver con un caso de bebés robados muy parecido al que ha estado muy de actualidad en España recientemente. Una vez más, las monjas son el demonio, y el guión no procura dotarlas de otra dimensión más humana, pero para el caso tampoco creo que haga demasiada falta.

Philomena

La clave del éxito de Philomena reside en el encanto excepcional que desprende. Resulta muy complicado no implicarse en esta película que, como buena manipuladora emocional que es, le resulta muy fácil provocarnos la carcajada, indignarnos ante las injusticias del mundo y llevarnos al borde del llanto pocos minutos después. Redondeada por la plácida partitura musical del siempre eficiente Alexandre Desplat y encumbrada por una inmensa Judi Dench que gracias a su talento y luminosidad encarnando a una señora de a pie de fe inquebrantable, consigue que tanto feligreses como ateos acabemos todos rendidos a sus pies.

8’5/10

28/1/14

O.C: La vida secreta de Walter Mitty (1947)

Poster La vida secreta de Walter Mitty¿De qué va?: Walter Mitty es un pobre infeliz que trabaja en una editorial especializada en novelas pulp y que vive con su dominante y posesiva madre. Mitty consigue evadirse de la opresiva atmósfera familiar imaginando que es un héroe que vive grandes aventuras. Un día, su sueño se convierte en realidad cuando conoce a una misteriosa mujer que lo embarca en una peligrosa misión.

Reputación: Uno de los títulos más importantes de la carrera del comediante Danny Kaye y del director especializado en comedias Norman Z. McLeod, que es a su vez una adaptación cinematográfica de una historia de James Thurber, quien quedó nada satisfecho con el resultado de la película, hasta el punto de le ofreció 10.000 dólares al productor Samuel Goldwyn para que no la rodase. También declaró que la interpretación de Kaye no tenía nada que ver con el personaje que había creado y que debería haberse titulado La vida pública de Danny Kaye. Llegó a escribir una carta a la revista Life alegando que Goldwyn había ignorado todas sus sugerencias, y este último mandó otra carta en respuesta afirmando que Thurber sí que había aprobado la película. Pese al rechazo del escritor, el filme fue un éxito de crítica y público. A mediados de los 90 se planeó un remake con Jim Carrey de protagonista que nunca se llevó a cabo, hasta que Ben Stiller dirigió y protagonizó una nueva versión estrenada el mes pasado cuyo argumento no tiene nada que ver ni con el relato original ni con la anterior película.

La vida secreta de Walter Mitty

Reseña: No he leído el relato de James Thurber, pero me aventuro a decir que el pobre hombre tenía razón en su campaña en contra de la película, y es que creo que a ambos nos ocurre lo mismo: Danny Kaye no nos cae nada bien. Es la primera película que veo de él y no me ha dejado con ganas de ver nada más porque me parece un payaso sin gracia y La vida secreta de Walter Mitty está hecha exclusivamente para ejercer de vehículo para su lucimiento personal. Ni me interesa su vida auténtica ni sus ensoñaciones, que encima van acompañadas de dos números musicales fuera de lugar, tan largos como innecesarios. Lo único que me resulta atractivo es que trabaje en una editorial de novelas pulp, pero tampoco es algo que tenga demasiada importancia en el guión. No soy especialmente fan de la versión moderna de Ben Stiller, pero desde luego la prefiero mil veces antes que esta cosa sin pizca de gracia.

Próximo visionado: Imitación a la vida (1959)

27/1/14

Falsas apariencias

Poster American Hustle

Dir.: David O. Russell
Int.: Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Jeremy Renner, Louis C.K., Alessandro Nivola, Jack Huston, Michael Peña
¿De qué va?: Irving Rosenberg es un brillante estafador que junto a su astuta y seductora compañera Sydney Prosser, se ve obligado a trabajar bajo las órdenes de un tempestuoso agente del FBI que los arrastra al mundo de la política y la mafia de Nueva Jersey.

Reseña: “Explosión en la factoría de pelucas”. Así definió Tina Fey a La gran estafa americana (American Hustle) en la pasada edición de los Globos de Oro, y no le faltaba razón, pues uno de las aspectos más destacados del último filme del nuevo ojito derecho de Hollywood, David O. Russell, son los estrafalarios looks de su deslumbrante reparto, que no sólo enfatizan el glamour kitsch de la época en la que aconteció el caso en el que se inspira este historia, los años 70, sino que se convierten en un detalle fundamental en esta trama que gira en torno al juego de quién engaña a quién.

American Hustle

Porque los peinados, vestidos caros, pelucas, bronceados, acentos falsos y demás no son otra cosa que recursos para un escaparate que todos montamos de cara a la galería como mecanismo de autodefensa y para dar una imagen distorsionada de cómo somos, una imagen tan pulcra como falsa y que se tarda más tiempo en construir que en derribar. Y aquí no se salva nadie, ni estafadores que se inventan una emocionante identidad para escapar de una vida aburrida, ni agentes de la ley cuya ambición desmedida les acaba pasando factura, ni amas de casa que compensan su amargura con gracia y descaro. Aquí todos engañamos y seducimos para que los demás no descubran nuestras debilidades.

935381 - AMERICAN HUSTLE

David O. Russell también nos seduce explotando la vena setentera, con un repertorio de temas tan clásico como atractivo, y exprimiendo hasta la última gota del talento y el carisma de su reparto de estrellas. Christian Bale demuestra una vez más su sorprendente habilidad para moldear su físico a su antojo, pero es quizás junto a Jeremy Renner el que menos se luce de las cabezas de cartel. Amy Adams está más despampanante que nunca, alternando sensualidad y fragilidad siempre con escotazo de por medio, pero creo que los que más brillan en la película son Bradley Cooper y Jennifer Lawrence. Él está perfecto como pardillo que intenta ponerse al mando de la situación aunque no esté capacitado para ello, y cada careo que tiene con su superior, un también estupendo Louis C.K., es formidable. En lo que respecta a Lawrence, simplemente eleva la película cada vez que entra en escena, clava el espíritu charlatán y tontaina de su personaje y cuando parece que se va a quedar en una caricatura saca su lado más vulnerable y se convierte en lo más memorable de la película (obviando la voluptuosidad de Amy Adams).

American Hustle3

Lo que es la película en sí, va en concordancia con el oficio de sus protagonistas al ofrecer menos de lo que promete. En efecto, te mantiene entretenido aunque le sobre media hora de las dos horas y pico largas que dura, gracias especialmente a su reparto y a lo bien dirigidos que están, pero lo que cuenta, que es al fin y al cabo una historia de estafadores con buen fondo, políticos que aceptan dinero negro en beneficio de la ciudadanía (¡!) y codiciosos agentes del FBI, no es tan complejo ni interesante como parecía a priori. El lobo de Wall Street habla de un tema similar y lo hace mucho mejor gracias a su desfachatez y a que no busca una redención políticamente correcta para su antihéroe. Por eso, La gran estafa americana es una buena película pero a la que le han ensalzado de tan manera que va camino de convertirse en el filme más sobrevalorado del año. Veremos si los Oscar dan el tiro de gracia.

6’5/10

26/1/14

Ganadores de los premios OFB 2013

Mejor película
12 años de esclavitud 
Antes del anochecer 
The Bling Ring
Blue Jasmine
Gravity
La noche más oscura 
Mud
Prisioneros 
Las ventajas de ser un marginado 
La vida de Adèle

La vida de Adele


Premio especial de los seguidores

1º: Gravity y La vida de Adèle (Ex aequo) (33% cada una)
2º: 12 años de esclavitud (12%)

Gravity_Adele


Mejor director

Kathryn Bigelow por La noche más oscura
Alfonso Cuarón por Gravity
Abdellatif Kechiche por La vida de Adèle
Alexander McQueen por 12 años de esclavitud
Denis Villeneuve por 
Prisioneros

GRAVITY 3D


Mejor actor protagonista

Daniel Day-Lewis por Lincoln
Chiwetel Ejiofor por 12 años de esclavitud
Logan Lerman por Las ventajas de ser un marginado
Mads Mikkelsen por La caza
Joaquin Phoenix por 
The Master

Joaquin Phoenix


Mejor actriz protagonista

Cate Blanchett por Blue Jasmine
Sandra Bullock por Gravity
Jessica Chastain por La noche más oscura
Julie Delpy por Antes del anochecer
Adèle Exarchopoulos por 
La vida de Adèle

Cate Blanchett


Mejor actor de reparto

Michael Fassbender por 12 años de esclavitud
James Franco por Spring Breakers
Jake Gyllenhaal por Prisioneros
Tommy Lee Jones por Lincoln
Christoph Waltz por 
Django desencadenado

Christoph Waltz


Mejor actriz de reparto

Sally Hawkins por Blue Jasmine
Nicole Kidman por El chico del periódico
Léa Seydoux por La vida de Adèle
Lupita Nyong’o por 12 años de esclavitud
Emma Watson por The Bling Ring y 
Las ventajas de ser un marginado

Emma Watson


Mejor guión original

Woody Allen por Blue Jasmine
Derek Cianfrance, Cami Delavigne y Joey Curtis por Blue Valentine
Aaron Guzikowski por Prisioneros
Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke por Antes del anochecer
Quentin Tarantino por 
Django desencadenad‘

Antes del anochecer


Mejor guión adaptado

Stephen Chbosky por Las ventajas de ser un marginado
Abdellatif Kechiche y Ghalya Lacroix por La vida de Adèle
David Lindsay-Abaire por Rabbit Hole
Jennifer Lee por Frozen: El reino del hielo
John Ridley por 
12 años de esclavitud

La vida de Adele3

Mejor montaje
Django desencadenado
Don Jon
El atlas de las nubes
Gravity
Stoker

Gravity3


Mejor fotografía 
Chung-hoon Chung
 por Stoker
Emmanuel Lubezki por Gravity
Emmanuel Lubezki por To the Wonder
Mihai Malaimare Jr. por The Master
Robert Richardson por 
Django desencadenado

GRAVITY


Mejor diseño de producción

12 años de esclavitud
Anna Karenina
Django desencadenado
La espuma de los días
El gran Gatsby

Gatsby


Mejor vestuario

12 años de esclavitud
Los amantes pasajeros
Anna Karenina
Django desencadenado
El gran Gatsby

Anna Karenina


Mejor banda sonora instrumental

Clint Mansell por Stoker
Dario Marianelli por Anna Karenina
Dan Romer y Ben Zeitlin por Bestias del sur salvaje
Tom Tykwer por El atlas de las nubes
Hans Zimmer por 
El hombre de acero


Mejor banda sonora adaptada

Dando la nota
Frozen: El reino del hielo
El gran Gatsby
Los juegos del hambre: En llamas
Las ventajas de ser un marginado

untitled


Mejor canción

"Atlas" de Los juegos del hambre: En llamas
"Do You Really Want to Be in Love" de La gran familia española
"I Wonder" de Searching for Sugar Man
"Let It Go" de Frozen: El reino del hielo
"Young and Beautiful" de 
El gran Gatsby


Mejores efectos especiales

El hombre de acero
Iron Man 3
Gravity
Pacific Rim
Star Trek: En la oscuridad

Gravity4


Mejor película de animación

Los Croods
Ernest y Celestine
Frozen: El reino del hielo
Gru: Mi villano favorito 2
Lluvia de albóndigas 2

Frozen


Mejor película de habla no inglesa

Amor
La caza
La gran familia española
Laurence Anyways
La vida de Adèle

La vida de Adele2


Mejor reparto

12 años de esclavitud
La gran familia española
El lado bueno de las cosas
Lincoln
Prisioneros

12 años de esclavitud


Mejor actor revelación

Patrick Criado por La gran familia española
Thure Lindhardt por Keep the Lights On
Tye Sheridan por Mud
Miles Teller por
 Rabbit Hole

Mud


Mejor actriz revelación

Elizabeth Debicki por El gran Gatsby
Adèle Exarchopoulos por La vida de Adèle
Lupita Nyong’o por 12 años de esclavitud
Alicia Vikander por 
Anna Karenina

Adele Exarchopoulos


Mejor escena

El ahorcamiento de Solomon en 12 años de esclavitud
El lío con las máscaras del Ku Klux Klan en Django desencadenado
El plano secuencia inicial de Gravity
El desenlace de La noche más oscura
El momento ‘Everytime’ de Spring Breakers
El reencuentro de Adéle y Emma en el bar 
en La vida de Adèle


Lo más “WTF?” del año

El maquillaje imposible de El atlas de las nubles
Nicole Kidman meándole encima a Zac Efron en El chico del periódico
Los giros de guión imposibles de Ahora me ves, Efectos secundarios y Trance
El fenómeno de Sharknado
Directores de culto al borde la autoparodia: Pedro Almodóvar (Los amantes pasajeros), Terrence Malick (To the Wonder) y Nicolas Winding Refn (Solo Dios perdona)

Sharknado



Recuento de premiados

La vida de Adèle: Mejor película, premio especial de los seguidores (ex-aequo), guión adaptado, película de habla no inglesa y actriz revelación

Gravity: Mejor director, premio especial de los seguidores (ex-aequo), montaje, fotografía, efectos especiales y escena

El gran Gatsby: Mejor diseño de producción, banda sonora adaptada y canción

The Master: Mejor actor protagonista

Blue Jasmine: Mejor actriz protagonista

Django desencadenado: Mejor actor de reparto

The Bling Ring: Mejor actriz de reparto

Las ventajas de ser un marginado: Mejor actriz de reparto

Antes del anochecer: Mejor guión original

Anna Karenina: Mejor vestuario

Bestias del sur salvaje: Mejor banda sonora instrumental

Frozen: El reino del hielo: Mejor película de animación

12 años de esclavitud: Mejor reparto

Mud: Mejor actor revelación


Ediciones anteriores: 2012, 2011, 2010, 2009, 2008, 2007

24/1/14

Una foto en blanco y negro

Poster Nebraska

Dir.: Alexander Payne
Int.: Bruce Dern, Will Forte, June Squibb, Stacy Keach, Bob Odenkirk, Marie Louise Wilson, Rance Howard
¿De qué va?: Después de recibir un “premio” por correo, Woody Grant, un anciano con síntomas de demencia, cree que se ha vuelto rico, obligando a su hijo David a emprender un viaje por carretera para ir a cobrarlo. Poco a poco, la relación entre ambos, rota durante varios años por la adicción a la bebida de Woody, tomará un cariz distinto y sorprendente.

Reseña: Alexander Payne viaja de las soleadas y tropicales islas de Hawaii al frío y las grandes llanuras del Medio Oeste de Estados Unidos para saltar de un conflicto familiar al otro. Si Los descendientes giraba en torno a un hombre que descubría cómo era en realidad su esposa cuando ésta estaba al borde de la muerte, en Nebraska nos encontramos con un hijo que conecta y comprende a su distante padre en el ocaso de la vida de este último, cuando empieza a tener síntomas de demencia, un viaje de descubrimiento que se realiza a través de una carretera con pocas paradas y retratado en blanco y negro, el cual plasma toda la nostalgia, melancolía y austeridad en la que está impregnada toda la película.

Nebraska

La principal parada de esta road-movie no es otra que la ciudad natal del viejo Woody, momento en el que Payne aprovecha para hacer un retrato tan burlón como entrañable de los pueblos pequeños, donde todo el mundo se conoce y los chismes corren como la pólvora, y de la familia media, esa que por muy unida o separada que esté la comunicación no es su principal fuerte. Al igual que Los descendientes, Nebraska toma el sendero del melodrama, acentuando las situaciones patéticas y cómicas que se originan en este pueblo de familiares y amigos aprovechados, pero nunca enfatiza el drama porque no le hace falta, porque ya está en la mirada triste y algo desorientada de su personaje principal, quien se aferra a una fantasía para poder cumplir su deseo de ser alguien importante y dejar un legado para los suyos antes de que sea demasiado tarde.

Nebraska3

Bruce Dern encarna a ese hombre testarudo y enfurruñado con suma autenticidad. Pese a ser terco en palabras, basta con ver su expresión cuando rememora su juventud para percatarse de su estado de ánimo apesadumbrado y de toda la carga que lleva a sus espaldas de un pasado con más derrotas y errores que triunfos. Descubrimos su verdadera naturaleza al tiempo que lo hace su hijo mejor, interpretado por un sorprendente y comedido Will Forte, quien pasa de la incomprensión a ser su mayor aliado. La anciana June Squibb como esposa de Woody se alza como una auténtica robaescenas: su personalidad entre gruñona y cariñosa sumada a toda la mala leche que concentra en un cuerpo tan pequeño resulta totalmente entrañable.

Nebraska2

Así pues, Nebraska es otra notable adición a la estupenda filmografía de Alexander Payne, quien ya está más que especializado en historias humanas, sobre personas corrientes con tantas virtudes como defectos y no especialmente triunfadoras, que mientras descubren la verdadera naturaleza de sus allegados  acaban por conocerse a sí mismas, ya sea por oposición o porque resulta que no son tan diferentes como se imaginaban, tal y como le pasa a padre e hijo en esta película, más liviana de lo que parece a primera vista, pero conmovedora, poética y, en última instancia, gris.

8/10

22/1/14

El sofocante calor del hogar

Agosto1x70

Dir.: John Wells
Int.: Meryl Streep, Julia Roberts, Julianne Nicholson, Juliette Lewis, Ewan McGregor, Chris Cooper, Margo Martindale, Abigail Bresling, Dermont Mulroney, Benedict Cumberbatch, Sam Shepard, Misty Upham
¿De qué va?: La familia Weston se reúne cuando el patriarca desaparece misteriosamente. La madre, gravemente enferma, y las tres hijas, llevan una tirante relación que provocará que todas sus miserias salgan a la luz.

Reseña: La familia, esa institución fundamental en la vida de todo ser humano, que de la misma forma que te crea es capaz de destrozarte en mil pedazos, es el epicentro de Agosto, basada en la obra August: Osage County de Tracy Letts que tras triunfar por todos y cada uno de los teatros en los que se representa y haber ganado multitud de premios, su siguiente paso no podía ser otro que el de la adaptación cinematográfica con aspiraciones de Oscar. Al todopoderoso Harvey Weinstein le ha salido el tiro por la culata, pues el filme aspiraba a mucho más que a dos menciones para sus dos (fabulosas) actrices principales, pero es que ha fallado de entrada al encargar la dirección al discreto John Wells.

Agosto3

Wells es plenamente consciente de que tiene entre manos un material que habla por sí sólo y un reparto de estrellas y actores solventes que son capaces de levantar cualquier cosa, así que él se limita a retratar el caluroso y desértico paisaje que rodea esta tensión familiar y filmar al elenco haciendo su trabajo sin molestarlos con la cámara. Se confía tanto de que ya tiene el trabajo hecho que por poco no consigue que desconectemos por completo de lo que nos está contando, pero como él bien sabía, el potente guión y su lujoso reparto en estado de gracia consiguen elevar su elegante pero mesurada dirección, así como solventar los ramalazos de culebrón que va soltando el guión con cada nueva revelación que surge en esta familia tan podrida.

Agosto2

Meryl Streep, como matriarca del clan, está en su salsa y aprovecha cada arrebato de su personaje para comerse la pantalla. Obviamente, ella está muy bien, pero me parece que no es demasiado generosa con sus compañeros de reparto, al menos en esta ocasión, y que a veces está pasada de rosca. De hecho, para mí su mejor escena es la más íntima y sosegada: un relato de su juventud en torno a unas botas vaqueras. Quien da la sorpresa es Julia Roberts, pues no estaba así de bien desde hace muchos años. La actriz se muestra más natural que nunca, sin nada de glamour ni aires de diva, y aborda un personaje antipático con gran eficacia. Streep y Roberts son los dos pilares en los que se sustenta toda la película, pero eso no quita que el resto del reparto haga una labor muy loable, destacando la habilidad robaescenas de Margo Martindale y la fragilidad de Julianne Nicholson. Los actores quedan un tanto ensombrecidos por sus compañeras, aunque Chris Cooper cuenta con un par de escenas de lucimiento personal que no tienen ni Ewan McGregor ni Benedict Cumberbatch.

Agosto

En Agosto asistimos a la desarticulación de una familia en la que los secretos familiares, los conflictos de pareja y, sobre todo, la influencia de los progenitores, tanto de los que están presentes como los que han pasado a mejor vida, son los culpables del resentimiento de todos sus miembros y del distanciamiento que hay entre ellos. Es una película que tiene varios momentos gloriosos, sobre todo los que se desarrollan en torno a una mesa, y que deja poso e invita a que reflexionemos sobre nuestra relación con nuestros propios familiares, pero a la que le sobran pretensiones de atrapa-premios y a la que le falta una mano más firme detrás que le diera el empujoncito que le falta para convertirse en una de las piezas teatrales adaptadas al cine más memorables de la Historia.

7/10

17/1/14

El rincón de Chechu: Tabaco

Quien necesita fumar para escribir, o bien lo tiene que hacer a lo Bogart, con el humo enroscado al ojo (lo cual determina un estilo bronco), o bien ha de soportar que el cenicero se lleve la casi totalidad del cigarrillo.

Vila-Matas citando a Juan Benet en Bartleby y compañía.


Empezar algo implica despedirse. Esta tarde he ido a dar clase a uno de mis alumnos, el que tiene un ojo azul y otro verde, he salido cinco minutos antes para llegar a tiempo al cine, he visto una película magnífica, que recomiendo a todos, Agosto, de la que sin embargo no esperaba gran cosa, he salido a la calle después de los créditos y entonces, en medio de un paso de cebra, uno de esos por los que cruza una barbaridad de gente en muy poco tiempo (a saber, Puerta de Zamora), me ha ocurrido lo más importante del día: una mujer vestida con un abrigo rojísimo, que caminaba apresurada en sentido contrario, se agachó a recoger el mechero que le había caído justo cuando pasaba a mi lado, en el momento en que encendía un cigarrillo, y dejó con su movimiento algo en el aire, un remolino de ligereza y temple, de gran agilidad, que me recorrió de arriba abajo y que puedo calificar de elegante, porque la mujer del abrigo rojísimo ni siquiera bajó la mirada al recoger el encendedor (qué gran palabra, encendedor), y siguió su camino como si tal cosa, sin percances, sin detenciones, con el cigarrillo ardiendo en la boca.

Paris je t'aime

Esa mujer no era nadie, o sí, lo que quiero decir es que no era nadie para mí ni lo será nunca, un rostro más de la vida (quizá alguna noche, en alguna siesta, aparezca en un sueño mío, solo soñamos con caras que hemos visto, nuestro cerebro no crea en absoluto rostros), pero me hizo pensar que yo he dejado de ser el mismo, al menos como imagen o rostro de la vida, porque estoy dejando de fumar, con moderado éxito.

Humphrey Bogart

Los tiempos muertos de mi cotidianidad se han reducido, o más bien han desaparecido, porque los llenaba con tabaco, o los creaba mi necesidad acuciante de encender el cigarrillo (no existe para el fumador un cigarrillo: todos los cigarrillos son el cigarrillo, y quien fume o haya fumado lo entiende y estará sonriendo), y ahora me los salto o no surgen porque a) me levanto de la cama y rápidamente voy a la ducha, b) desayuno alguna cosa, o nada, y me traigo el café al escritorio donde paso la mayor parte del día, c) aprovecho los minutos de la basura (esos que van de las dos menos diez a las dos, de las tres a las tres y diez después de la comida, tantos otros), d) no llego antes a ningún sitio para esperar en la puerta, e) procuro que mi mente esté en constante movimiento, f) procuro que mis manos estén ocupadas.

Cigarro

Lo bueno es que funciona y apenas me cuesta no fumar, lo malo es que los tiempos muertos ayudan a ser feliz, y como dijo un excelente profesor de teatro que tuve una vez, “antes fumaba, pero lo dejé: nunca he estado tan sano ni he sido más infeliz”, y yo no sé si soy infeliz, creo que de momento no porque me exalta el ánimo lo bien que voy respirando, la mayor capacidad que siento al hinchar los pulmones, la falta de tos por las mañanas o por las tardes o en el cine (esto es un blog de cine, hablemos entonces de cine, o nombrémoslo), el fin de las palpitaciones, etc., pero sé que ya no soy el mismo rostro o la misma imagen de vida porque no se me ve, al entrar en mi casa, sentado en el sofá azul con el cigarrillo en la mano, no leo junto a un cenicero, no hablo sin mirar a la cara del interlocutor porque estoy liando el cigarrillo, no se me ve a través del reflejo del cristal de un bar muriéndome de frío en invierno, etc., y esto es solamente la percepción que supongo habrá de mí, para los que me perciban.

Patty y Selma

Otros cambios, más importantes, son que ya no me huelo de la misma forma que antes, se me irá el color amarillento de los dedos índice y corazón, no saldré al jardín después de comer (en Galicia) ni veré un capítulo más de Los Simpson después de comer (en Salamanca), no tendré que cerrar un ojo mientras leo cuando se me cuele el humo en los párpados, no pararé párrafo a párrafo a coger el cigarrillo cada vez más consumido del cenicero y repasar lo que he escrito (se notará hoy, seguro), no tendré el bolsillo derecho de los pantalones vaqueros ligeramente abultado, no entraré nunca más en un estanco, nunca el humo se enroscará a mi ojo mientras escribo, broncamente, nunca volveré, nunca.

Agosto

La visión de la mujer rojísima me hizo entender que ya no soy elegante ni despliego remolinos de ligereza, ella lo es, lo fue esta tarde en el semáforo, y me hizo comprobar que yo antes lo era o al menos sí para los demás, como imagen o rostro, o al menos sí para los tontos que piensan gracias a la herencia cultural, a la televisión, al cine y a las novelas, que los cigarrillos tienen un aura o que los fumadores la tienen, como pienso yo porque lo he vivido y he sido tonto, y lo seguiré siendo aunque no fume más, hasta que muera, esperemos que más tarde (para eso no fumo, por eso me digo adiós) aunque puede ser antes incluso porque en esta vida, que es demasiado larga (como dice un personaje de Agosto citando a T. S. Eliot), cualquier cosa puede ocurrir, y para empezar algo nuevo, este nuevo yo, este artículo deslavazado, hay que despedirse siempre, ¿de qué?, del que he sido durante diez años, tantas mañanas en el instituto, tantas boquitas pintadas que aguantaron mi aliento a ceniza, tantos momentos, momentos, del yo que era y que ya no seré porque estoy huyendo de ese remolino de agilidad y elegancia que despidió la mujer cuando recogió el encendedor: ese remolino que yo admiré, que ahora solamente podré admirar porque no soy, me he despedido, ya no toso, leo más, respiro mejor, ¿viviré más?, soy como si mi alumno, misterioso y eléctrico hasta los huesos, decidiera un día que ya no quiere seguir siendo él y cambiara esos ojos de lobo por unos ojos de color negro. Vayan a ver Agosto, que es magnífica y los personajes fuman todos, o casi.