18/6/11

La larga y dorada melena de Disney

100321.A01_P0000Ii_SPA-ES.inddTenía mis reservas con la última película de animación Disney sin Pixar de por medio, aunque en realidad eran tonterías, como que el diseño de los personajes me recordaba a esas películas en cadena protagonizadas por la muñeca Barbie, o que obtuviera mucho más éxito en taquilla que la ejemplar Tiana y el sapo, lo que seguramente haya provocado que el estudio se piense y mucho volver a sacar un filme en 2D. Pero como una buena amiga me dijo una vez, las películas de animación no suelen decepcionar, probablemente sea el género que menos descalabros produzca al año; y Enredados se encuentra entre lo mejorcito que ha dado la última cosecha animada.

Enredados 
Fue bastante evidente el salto de calidad que dieron las películas Disney cuando John Lasseter asumió la dirección del estudio, no hay más que comparar Chicken Little con Bolt, pero lo mejor es que han sabido subir el listón sin que el estilo Pixar haya absorbido al de Disney, al contrario, permanece la magia que ha caracterizado siempre al hogar de Mickey Mouse. Aun con su deslumbrante animación tridimensional, Enredados sigue la estela de los clásicos del estudio, tanto en la narrativa como en los personajes y en la construcción de la historia, pero modernizando un poco las situaciones y los modelos sexuales sin resultar forzosamente ‘guays’, véase por ejemplo al protagonista masculino de la historia, un ladronzuelo que construye su personalidad y reputación en base a los arquetipos heroicos que los propios cuentos Disney han perpetuado desde sus comienzos hace ya 50 años.

Enredados2 
Romance, aventuras, humor, tragedias, aprendizaje personal… la combinación de elementos clásicos que reporta Enredados, una revisión inteligente y muy divertida del cuento de Rapunzel, resulta muy atractiva y satisfactoria, tanto para los críos como para los que hemos crecido yendo cada año al cine a ver las películas con las que nos obsequiaba Disney cada año. Solo tengo un pero importante: las canciones son simplonas y ñoñas, están muy por debajo del repertorio de Tiana y el sapo pero al menos cumplen su función sin chirriar demasiado.

8/10

16/6/11

Actores de videoclip vol. 2

En épocas de sequía, cuando no hay mucho material para el blog, no hay mejor manera de alimentarlo que con listas y especiales chorras, así que se me ha ocurrido hacer una segunda entrega de un post (pueden verlo pinchando aquí) que publiqué hace un par de años sobre curiosos videoclips musicales protagonizados por actores conocidos, unos abriéndose paso a la fama a través de ellos y otros en calidad de estrella invitada. Pues nada, aquí tienen una segunda tanda algo tardía con algunos clásicos y nuevas adquisiciones. Para la próxima haremos ese repaso de cantantes metidos a actores que ya anuncié en la anterior ocasión, esta vez va en serio:


Jessica Biel / Mila Kunis – Aerosmith – Fly Away From Here / Jaded
Aerosmith es un grupo aficionado a colocar en sus videoclips a desconocidas y atractivas mozas que luego acaban convirtiéndose en famosas actrices de cine. El caso más popular es el de Liv Tyler (hija de Steven Tyler) y Alicia Silverstone por el videoclip Crazy, pero en su lista de hallazgos también encontramos a Jessica Biel y Mila Kunis, la primera en plan Afrodita A y la segunda como una versión moderna de María Antonieta.

 


Halle Berry – Limp Bizkit – Behind Blue Eyes
Más o menos cuando la carrera de Halle Berry comenzó a estancarse la actriz protagonizó Gothika, un pasable thriller con Robert Downey Jr. antes de alzarse como el rey de Hollywood y una chalada Penélope Cruz. El tema principal de la película fue una versión muy cuca del Behind Blue Eyes de The Who a cargo de Limp Bizkit, que a su vez contó con un videoclip en el que la Berry interpreta el mismo personaje que el de la película.


Angelina Jolie – Korn – Take My Time
Como ya vimos en el anterior ranking, Angelina Jolie comenzó muy joven haciendo sus pinitos como actriz en videoclips de los Rolling Stones y otros grupos.  Siendo ya una actriz famosa, oscarizada y taquillera, se dejó ver sacando su vena más heavy en el video del tema principal de la secuela de Tom Raider a cargo de Korn.


Elena Anaya – Justin Timberlake – Sexyback
Otro que tiene buen ojo para escoger a sus compañeras en los videoclips es Justin Timberlake. Antes de contar con la presencia de Scarlett Johansson para el tema What Goes Around… Comes Around se fijó en nuestra Elena Anaya, que estaba comenzando a dar el salto internacional, para el single presentación de su último disco publicado hace ya cinco años. Esto es Sexyback.


Jamie Bell y Evan Rachel Wood – Green Day – Wake Me Up When September Ends
Billy Elliot y la reina vampira de Lousiana, o lo que es lo mismo, Jamie Bell y Evan Rachel Wood, vivieron hace años un romance truncado por la guerra para ilustrar la preciosa canción Wake Me Up When September Ends de Green Day. Otro de esos videoclips presentados como mini-películas.


Jake Gyllenhaal – Vampire Weekend – Giving Up The Gun
La banda indie-rock Vampire Weekend congregó a varias caras conocidas para un torneo de tenis disputado en el videoclip de Giving Up The Gun. Sí, sale uno de los repelentes Jonas Brothers, pero mejor nos quedamos con un Jake Gyllenhaal desatado y muy deportivo.


Bruce Willis – Gorillaz – Stylo
Los miembros animados del grupo Gorillaz vivieron una persecución automovilística con un invitado de excepción: Bruce Willis. Todo para la presentación de Stylo, el primer single de su último álbum, Plastic Beach. Recuerda vagamente a Death Proof y, cómo no, a Thelma & Louise.


Kristen Bell – Yeasayer – Madder Red
He aquí el videoclip más marciano de todos. La siempre adorable Kristen Bell sufre por su mascota enferma, una especie de… testículo con patas. Lo más chocante es que consigue que nosotros también sintamos pena por ese bicho asqueroso. La culpa la tiene la banda Yeasayer, desconocida por estos lares, y su canción Madder Red. Asquéense lo que quieran, pero los que hemos sufrido la pérdida de una mascota nos sentiremos identificados.


Aaron Johnson – REM – ÜBerlin
Sería justo coronar como rey del baile a Aaron Johnson (Kick-Ass) por la flipante coreografía que se marca para el videoclip de uno de los temas del último y reciente trabajo de REM, dirigido por su esposa Sam Taylor-Wood a la que conoció durante el rodaje de Nowhere Boy, el biopic del joven John Lennon que se encuentra actualmente en las carteleras españolas. Esos pasos de baile serían ridículos si los intentáramos imitar, pero en este contexto molan y mucho.

15/6/11

O.C: Las noches de Cabiria (1957)

Poster Las noches de Cabiria

¿De qué va?: Cabiria es una prostituta que trabaja en unos de los barrios  más pobres de Roma. Sueña con el día en el que encuentre al amor verdadero que la saque de las calles y la haga feliz. Sin embargo, su ingenuidad y bondad la convierten en víctima de sucesivos vividores que se aprovechan de su ilusión, pero Cabiria jamás pierde la esperanza.

Reputación: Tres años antes de crear una de sus obras más reconocidas mundialmente, La Dolce Vita, Federico Fellini dirigió Las noches de Cabiria (Le notti di Cabiria), considerada la última película de su período neorrealista y en la que aborda la desgraciada vida de una prostituta encarnada por la esposa del realizador, Giulietta Masina. El nombre de la protagonista alude a un filme italiano del año 1914 titulado Cabiria, mientras que el propio personaje ya había aparecido brevemente interpretado por la misma actriz en una anterior película de Fellini, El jeque blanco. El filme fue un gran éxito tanto en el terreno económico como en el artístico, recogiendo entre otros premios el Oscar a la mejor película de habla no inglesa o la Palma de Oro del Festival de Cannes a la mejor actriz.

Las noches de Cabiria 
Comentario: Las noches de Cabiria deja a Pretty Woman como un cuento de hadas para niñas… que lo es (como ya dijeron en Shrek 2), pero aun sabiendo que las comparaciones son odiosas, y más en este caso, las protagonistas de ambas historias tienen varias cosas en común: son prostitutas, viven en la marginalidad de grandes ciudades y sueñan con el día en el que llegará su príncipe azul a rescatarlas… con resultados muy diferentes. La clave de que lleguemos a simpatizar tanto con Caribia reside en la interpretación de la actriz, pues conjuga a la perfección la candidez con el patetismo y la fragilidad con la acritud que caracterizan al personaje. Fellini se esmera para que todo lo que la rodea resulte perfecto (fotografía, banda sonora, secundarios…) pero la magia de la película reside plenamente en la menuda Giuletta Masina y gracias a ella nos emocionamos con ese agridulce y emotivo final.

* Un detalle ‘off-topic’: Descubrí Las noches de Cabiria gracias a un diálogo de Gossip Girl en el que mencionan que Blair Waldorf llora cada vez que ve esta película. Para que luego hablen de la banalidad de las series de adolescentes…

Próximo visionado: West Side Story (1961)

14/6/11

El rincón de Chechu: Juego de hombres

De niño, mi juego favorito consistía en lo siguiente: en el ático de la casa, forrado de madera, tirábamos un colchón justo en el centro de la habitación, mi padre se tumbaba en él y mi hermano y yo teníamos que conseguir entrar mientras él lo impedía. Nos pasábamos horas saltando como cabritos desde todos lados hacia el centro del colchón, repelidos por los brazos poderosos de mi padre, que nos enganchaba, nos levantaba en el aire y nos lanzaba hacia atrás. El pelo se nos pegaba a la frente por el sudor, las risas y golpes retumbaban en toda la casa y mi madre subía preocupada de vez en cuando para ver si nos hacíamos daño. Frecuentemente decía a mi padre: "Este juego es muy bruto, os podéis lastimar." Pero ni él ni nosotros nos lastimábamos. Eran las mejores tardes de la infancia, aquellas en el ático. Volando por el aire, saltando hacia el colchón, riendo de las caídas aparatosas que sufríamos e intentando luchar contra un hombre mucho más grande y fuerte que nosotros.

Dejamos de hacer aquello porque crecimos, y ya no era fácil pelear sin peligro porque éramos más grandes y teníamos más fuerza. Mi padre no podía medir ya sus empujones y nosotros, si saltábamos en él, quizá podíamos partirle un hueso. Así que aquel ático dejó de ser el fabuloso ring que había sido para quedarse simplemente en habitación de invitados; el colchón volvió para siempre al sofá-cama del que provenía y las tardes salieron al sol y se convirtieron en fútbol, carreras por los campos de maíz y escaladas a los árboles del monte.

Rocky Balboa 
Es inevitable que recuerde esto ahora que voy a hablarles de películas de acción. Ese cine popular y testosterónico que a tantas masas atrae y tantas estrellas catapulta, que tantas frases deja para el recuerdo y tantas poses nos hace poner delante del espejo, solos -admitámoslo sin rubor-, de la misma forma que De Niro ensayaba su "Talkin' to me?" en Taxi Driver. ¿Quién no ha dicho nunca "Yipi a yei, hijo de puta" a lo largo de su vida? ¿Qué hombre comete la osadía de negar su pasión por Rocky? ¿Cuántos de nosotros no hemos deseado ser así de jefes? Lo llevamos en nuestra naturaleza más íntima y ancestral. Lo tenemos ahí aunque seamos, por encima de todo, personas civilizadas y racionales. Fantasear con reventar a media docena de terroristas delante de nuestra novia es algo natural; desear una lucha cuerpo a cuerpo con el extraterrestre más letal jamás conocido, en medio de la selva, revolcados en barro, es lo más normal del mundo. Llevamos en nuestra alma de cazadores esa masculinidad genética que hace que el cine de acción nos mole mucho. Para qué ponernos exquisitos y para qué mentir. Admitámoslo, hombres del mundo, sin vergüenza ni miedo.

Depredador 
La primera película que me viene a la mente es Depredador. Arnold Schwarzenegger, antes de ser gobernador, fue el titán más salvaje jamás conocido en la tierra, capaz de despellejar a un toro y comérselo con sus propias manos. En esta gran cinta, que seguro todos habréis visto porque debe ser una de las más pasadas en televisión de los últimos diez años, el bueno de Swazzy forma parte de una unidad de combate -¡cómo molan las palabras ‘unidad de combate’, estaréis de acuerdo!- que viaja a la selva para cargarse a todos los guerrilleros y dejar el honor estadounidense bien alto. Sin embargo, allí van todos muriendo de forma horrible, desollados y colgados de los árboles, decapitados, etcétera. Hasta que él, el más macho del grupo, descubre que hay allí un alienígena súper peligroso que está eliminando a todo dios sin ton ni son. Entonces se pone manos a la obra y emprende una lucha salvaje y fiera que termina de forma acojonante; no diré cómo por si todavía no la han visto, pero diré que al final esa masa de músculo y cojones que es Arnold acaba utilizando la inteligencia más sutil para engañar al bicho. Mi padre es un fan irredento de esta película, con razón, y creo que todas las veces que la he visto ha sido con él. A veces, mientras miramos la pantalla maravillados ante el poder infinito de ese soldado majareta, yo lo observo de reojo y recuerdo las tardes del ático con nostalgia.

Terminator Luego también está Terminator, ya con más calidad cinematográfica -la primera y la segunda, ojo, el resto son bodrios modernos- y con Arnold en el mejor papel de su carrera. Esa máquina fría y mortal llegada del futuro para asesinar al protagonista en la primera, para salvarlo del terrorífico T-1000 en la segunda, ha calado hondo en la cultura popular y en el imaginario colectivo, al nivel de cintas tan buenas como Pulp Fiction o la mismísima saga de El padrino. Y conste que no estoy diciendo que su calidad sea similar; estoy hablando de influencia en el cine posterior y en la sociedad. ¿Cuántos carteles publicitarios, películas, anuncios, personas, han dicho "Sayonara, Baby"? ¿O cuántas veces se ha imitado la secuencia magistral de Terminator 2, con el salvaje antagonista agarrado al coche por medio de sus pinzas metálicas? Rompo una poderosa lanza desde aquí a favor de estas dos películas, que me han hecho pasar momentos inolvidables desde que tengo recuerdos. Todavía están en mi casa aquellos VHS. Y siempre los guardaré.

Bruce WillisPero cómo pasar por aquí sin acordarme de Bruce Willis y su legendaria  trilogía La jungla de cristal. No conozco una sola película en la que Bruce no inspire un profundo respeto y temor a la audiencia, bien por su cara de colgado, por sus músculos fibrosos bajo la camiseta interior blanca o por las frases que suelta a cada minuto. Primero un edificio, luego un aeropuerto, luego una ciudad entera. Nada puede con McClane. Explosiones, metralletas, cuchillos, patadas, sangre, sudor, insultos, ingenio, sagacidad verbal insuperable. El último Boy Scout es otra de sus magníficas demostraciones de que es el puto amo, para mí quizá la más exagerada y desfasada, la mejor. Un detective sin afeitar y alcohólico que se ve envuelto en una trama de agentes de fútbol americano y corrupción, que le dice a su compinche, cuando éste pregunta por su hija: "Si miras a mi hija te meto un paraguas por el culo y después lo abro." O que, cuando lo descubren espiando una reunión de los malos en el bosque y le preguntan "¿Vienes solo?", él contesta: "No, vengo con los putos niños cantores de Viena. ¿Qué pasa, sois todos gilipollas?" Juro que no puedo evitar reírme al escribir esta frase. Ya me dirán si no merece un Oscar este hombre.

Platoon Y aunque hoy esté en plan coña, recuerdo a mi padre y no puedo dejar pasar la oportunidad de hablar de otras dos películas que él ama, éstas ya serias, obras maestras: Platoon y Apocalypse Now. De la segunda qué decir, si está entre mis cinco favoritas y es considerada la joya del cine bélico. El viaje psicológico del hombre a los infiernos del terror y la sinrazón, de la violencia. La escena de la masacre en el río, cuando se cruzan con la barca de campesinos; el principio, cuando Martin Sheen está realmente drogado y entra en un delirio que lo lleva a romper el espejo de la habitación, cosa que no estaba prevista en el guion y que ocurrió porque el actor se drogó tanto que al terminar de rodar la escena tuvo un colapso y fue ingresado en el hospital; la primera aparición de Marlon Brando; los famosos helicópteros; la banda sonora; "Me encanta el olor del Napalm por la mañana." La guerra tratada desde el ángulo más oscuro y humano: qué provoca al hombre a cometer semejantes atrocidades y qué consecuencias tienen. Platoon, por otra parte, muestra a un inconmensurable Tom Berenger y a Willem Dafoe en estado de gracia, y contiene una de las escenas más escabrosas de la historia, no por mostrar desagradables entrañas o carnicerías, sino por la carga emocional. Los que la han visto sabrán cuál es, los que no, se darán cuenta nada más verla: esa prisionera en la cabaña y lo que allí ocurre.

Apocalypse Now

Hemos hablado hoy sobre cine de acción y sobre cine bélico: coñón y ligero, salvaje, serio y psicológico. Son géneros en los que hay donde elegir, desde películas estúpidas sin sentido hasta La chaqueta metálica, desde la crueldad en Senderos de gloria hasta los puñetazos en Rocky. No he podido hablar de esto sin mencionar a mi padre y sin recordar esas tardes lejanas en el ático de mi casa. Él es culpable de que me encante Terminator o Deliverance, de que me ría con Bruce Willis o me acojone con Depredador, de que viaje al fondo del horror con Martin Sheen o los ojos de Clint me atraviesen en El sargento de hierro.

El sargento de hierro 
Y es que a parte de un padre ha sido siempre un compinche: de éstos que ríe los chistes vulgares que contamos mi hermano y yo, de los que juega al baloncesto con nosotros y nos revienta con su muñeca de mantequilla, al más puro estilo Ray Allen, de los que tomaba vinos conmigo en Santiago en su descanso de la oficina y el mío de la biblioteca, de los que saben mucho de fútbol y apenas lo muestran, de los que cocinan en el jardín sin importarles tragar todo el humo de las brasas, de los que se preocupan por la familia y aportan seguridad con sólo decir una palabra. Recuerdo ahora una de esas situaciones que nunca olvidaré, mezcla de cariño y de humor, de picardía y de hombres: estábamos en el ascensor y me metí con él, algo dije sobre su pelo o sobre su edad, "qué viejo estás, papá, mírate el pelo casi blanco." Él no me respondió, pero me echó contra la pared y me inmovilizó con su brazo derecho: "Estaré viejo, chaval, pero tú ahora no te mueves." Yo me reí, pensando lo fuerte que es el jodido aún con cincuenta años, y recordé las tardes del ático y las pelis de Swazzy. Él también se rió, y cuando aflojó la concentración yo le di un rodillazo en la entrepierna. Se encogió dolorido, "¡Ay, cabroncete, qué cabrón!", y yo no podía parar de reírme, viéndolo a él reírse también en aquel ascensor azul, recordando todas las tardes antiguas y todas las películas, todas las palabras, los juegos, las coñas, esa complicidad que siempre hemos tenido y que nunca vamos a perder.

13/6/11

Tráiler del remake de Millennium 1: Lisbeth Salander versión USA

Poster Millennium

Si ya de por sí los remakes son bastante  reprobables, sacar nuevas versiones de películas que tienen uno o dos años de vida es el colmo del ‘copia y pega’. Los americanos han adoptado esta fórmula para aprovechar la fama eventual de la película original con títulos como Déjame entrar o [REC], y estaba bastante claro que no iban a dejar pasar uno de los fenómenos literarios más exitosos de la última década; por supuesto hablamos de la mediática saga Millennium. Sin embargo, existe un factor con nombre propio que nos motivará a revisionar la historia de Stieg Larsson una vez más: David Fincher.

En su momento ya fue bastante sorprendente que Fincher se encargara de dirigir una película sobre el Facebook, pero hacer un remake y de una película tan reciente lo es aún más. Con jugoso cheque de por medio o sin él, la verdad es que es un material que encaja perfectamente en la filmografía del director de Seven y a juzgar por las imágenes del tráiler ha mantenido ciertas semejanzas con el filme sueco pero introduciendo algunos cambios (se dice que el desenlace va a ser diferente).

Rooney Mara 
Rooney Mara (Pesadilla en Elm Street, La red social) ha experimentado una transformación física brutal para encarnar a Lisbeth Salander, sin importarle enseñar algo de carne como podemos comprobar en el cartel sin censura de la película, pues hay otro idéntico salvo por el detalle de que su co-protagonista Daniel Craig (Quantum of Solace) le tapa el pecho con el brazo. Por cierto, el título original del filme es The Girl with the Dragon Tatoo aunque por aquí se seguirá llamando Los hombres que no amaban a las mujeres.

El teaser tráiler es buenísimo, a la altura del que hicieron en su momento para La red social, y en él podemos ver imágenes que serán reconocibles para los conocedores tanto del libro como de la película. El reparto encabezado por Craig y Mara se completa con los nombres de Robin Wright (La vida privada de Pippa Lee), Stellan Skarsgard (Thor), Max von Sydow (Robin Hood) y Christopher Plummer (El sicario de Dios). Como ya apunta el tráiler, será lafeel-bad movie’ de estas Navidades, estrenándose en Estados Unidos el 21 de Diciembre, aunque a España no llegará hasta el 13 de Enero. Aun estando la trilogía sueca tan reciente seguro que será un gran éxito de taquilla que propiciará el rodaje de las dos secuelas, pero no es seguro que Fincher se haga cargo de ellas. Les dejo con el brutal avance:

12/6/11

Dignidad mutante

untitled 
Dir.: Matthew Vaughn
Int.: James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon, January Jones, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Rose Byrne, Jason Flemyng, Álex González
¿De qué va?: Durante los años 60, en plena Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, la comunidad mutante comienza a hacerse notar. Es entonces cuando se conocen Charles Xavier y Erik Lehnsherr, antes de que cambiaran sus nombres por los de Profesor X y Magneto e iniciaran una eterna guerra entre los mutantes afines a los humanos y los que quieren prevalecer sobre ellos.

Reseña: Sacar una precuela de X-Men parecía la opción más viable para seguir haciendo caja con la franquicia, puesto que cerrada la trilogía principal el único personaje al que se le ha confiado un spin-off en solitario es Lobezno.  Lo malo de las precuelas es que normalmente ponen en imágenes cosas que se sabían, se intuían o que simplemente no necesitaban ser contadas, pero la cosa cambia cuando nos referimos a un universo tan rico y complejo como el de la patrulla de los mutantes.

X-Men 
Y es que cualquier seguidor del cómic o de las películas desea saber cómo pasaron el Profesor X y Magneto de camaradas a rivales, o cómo se convirtió Mística en una mujer tan confiada y sensual. Estas incógnitas y otras muchas quedan resultas en X-Men: Primera generación con la hondura y el esmero necesarios gracias al excelente trabajo de Matthew Vaughn, al que ya podemos considerar como parte de la élite de ‘directores artesanos’ de Hollywood junto a Christopher Nolan o David Fincher. Vaughn pasa del trabajo pirotécnico de Brett Ratner de X-Men 3: La decisión final y recoge el testigo dejado por Bryan Singer en las dos primeras partes (la historia de esta precuela parte de él), atendiendo a la interacción de los personajes y a sus dilemas morales sin dejar de lado la espectacularidad visual. Es más, la ambientación sesentera y la crisis de los misiles de Cuba como trasfondo histórico le da un plus de interés y le sienta como un guante a la cronología de los mutantes, y sin recurrir a la estampa oscura y gótica que tan de moda se ha puesto tras el pelotazo del Batman de Nolan.

X-Men2 
Otro tanto para Vaughn reside en que se haya decantado por escoger a actores antes que a estrellas, lo que se traduce en un trabajo de casting excelente en el que brilla con luz propia Michael Fassbender, haciéndose dueño y señor de la película con la imponente mezcla de humanidad y crueldad con la que dota al personaje de Magneto. A su lado, James McAvoy no desmerece en absoluto y del resto podríamos destacar a un recuperado Kevin Bacon, la reluciente belleza de January Jones y a dos prometedores jóvenes como son Jennifer Lawrence y Nicholas Hoult que no permiten que las toneladas de maquillaje tapen sus valiosas interpretaciones.

X-Men3 
Guiños a los fans, cameos, un prólogo brillante, secuencias de acción sensacionales, momentos de gran tensión dramática… Todo lo que podemos desear de una película de X-Men lo encontraremos en Primera generación, la mejor entrega de la franquicia y una de las mejores películas de superhéroes en general. Incluso sus dos horas y cuarto de duración se quedan cortas y nos dejan con ganas de  una continuación que reúna los mismos alicientes mas otros muchos que estén por descubrir.

8’5/10

9/6/11

O.C: Un cadáver a los postres (1976)

Poster Un cadáver a los postres¿De qué va?: El multimillonario Lionel Twain invita a cenar a su castillo a los cinco mejores detectives del mundo para proponerles un reto: a medianoche se producirá un asesinato a manos de uno de los que se encuentran en la residencia y quien lo descubra ganará un millón de dólares.

Reputación: Un cadáver a los postres, en inglés Murder by Death (Asesinato por muerte), es una adaptación cinematográfica de la obra teatral de Neil Simon, también guionista del filme, que parodia los convencionalismos de la novela policiaca. Los personajes principales están inspirados especialmente en relatos de Agatha Christie y Dashiell Hammett con arquetipos clásicos como el misterioso mayordomo, el varonil y duro detective acompañado de su diligente secretaria o la ancianita investigadora. El director intentó repetir la jugada unos años más tarde con El detective barato pero sin tanto éxito como con Un cadáver a los postres, que se benefició de un reparto entregado con rostros tan populares como los de Alec Guinness (Obi Wan Kenobi en Star Wars), Maggie Smith (la profesora McGonagall en la saga Harry Potter), Peter Sellers (La pantera rosa), un debutante James Cromwell (Babe, el cerdito valiente) o el mismísimo Truman Capote.

Un cadaver a los postres
Comentario: Un cadáver a los postres demuestra que se puede parodiar con inteligencia, sin caer en el humor barato y escatológico. La clave está en un guión plagado de ingeniosos diálogos en los que los gags se suceden tan rápido que a veces es necesario rebobinar para no perder detalle. La película es apta para todo el mundo pero sin duda quienes la disfrutarán más serán los aficionados al cine y la novela negra, viendo a esos personajes tan reconocibles interactuando entre sí y con sus atributos exagerados hasta lo disparatado, con un desenlace tan crítico como afectuoso con el género. En definitiva, todo un clásico del humor absurdo.

Próximo visionado: Las noches de Cabiria (1957)