Dos asesinatos de personajes míticos desde el punto de vista de sus homicidas, supuestos seguidores que confundieron la admiración con la envidia y el odio hacia sus víctimas. Ambos se hicieron famosos por sus crímenes pero desgraciadamente para ellos la poca popularidad que les queda se diluye, no así el odio hacia ellos. Estas películas son un análisis de de sus respectivas personalidades:


La película, a pesar de su corta duración, se vuelve reiterativa y sólo deja claro que no hay nada claro respecto al turbio Mark Chapman, aunque el esfuerzo de Jared Leto sea enorme. Cabría destacar a Lindsay Lohan en un pequeño papel en el que brilla con luz propia y con total naturalidad, como pocas veces ha hecho. Quizás porque no requería mucho esfuerzo.
**1/2


Y es que las dos horas y media que duran la película se me antojan demasiado largas, y aunque la fotografía y la música son preciosas es imposible que la fatiga no aparezca entre tanto diálogo alargado. Dejando a un lado la notable presentación del pistolero Jesse James y la última media hora de la película, que es la mejor parte del metraje y la que da verdadero sentido al film (aunque resulte un poco obvia), el resto no es más que una historia de traiciones, paranoias y falsas apariencias que podría haberse recortado por el bien de nuestra capacidad de atención. Por suerte, tenemos un duelo interpretativo de altura protagonizado por Brad Pitt y Casey Affleck, en el que ambos están geniales a la par.
Una película muy interesante si te armas de paciencia.
Una película muy interesante si te armas de paciencia.
***
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