19/11/11

O.C: Encadenados (1946)

Poster Encadenados¿De qué va?: Tras la 2ª Guerra Mundial, el espía norteamericano Devlin y su jefe Paul Prescott convencen a Alicia Huberman, hija de un simpatizante nazi condenado a prisión por traición a los Estados Unidos, para que les ayude a desmantelar una organización de nazis afincada en Río de Jainero, de la que forma parte un antiguo admirador suyo, Alexander Sebastian.

Reputación: Notorious (o Encadenados, como se tituló en España) no es tan popular como otras obras de Alfred Hitchcock como Psicosis, Los pájaros o La ventana indiscreta pero sí una de las más aclamadas y taquilleras. Fue la novena producción que realizó el director en Norteamérica y su éxito le ayudó a asentarse definitivamente en la industria de Hollywood. Hitchcock evitó la censura de la época en una de las escenas más emblemáticas de la película, en la que los protagonistas, Cary Grant e Ingrid Bergman, no dejan de besarse. Aunque estaba prohibido que los besos duraran más de dos o tres segundos, el director consiguió sortear la restricción haciendo que los personajes separaran sus labios para decir una palabra cada vez que el tiempo llegaba a su fin y volver a unirlos otra vez, todo rodado en un plano secuencia que se convertiría en el beso fílmico más largo hasta la fecha. La película estuvo nominada a dos Oscar, mejor guión original  y actor de reparto para Claude Rains, pero como pasó con la mayoría de los filmes de Hitchcock no obtuvo el reconocimiento merecido. El cineasta François Truffaut llegó a afirmar que Encadenados era su película favorita de la filmografía de Hitchcock.

Encadenados 
Comentario: En Encadenados reside el ejemplo más recurrido a la hora de explicar el término McGuffin, inventado por el propio Hitchcock para referirse a un objeto o elemento de la trama que sirve para que avance la acción pero que en realidad tiene tan poca importancia que podría desaparecer a mitad de la película sin que la narración se resienta. En este caso, se trata del desenmascaramiento del villano y el secreto que esconde su organización nazi, lo que en realidad sirve como excusa para desencadenar el tema principal del filme, que no es otro que la tensa relación amorosa entre el espía Devlin y la infiltrada Alicia. En un principio nos puede chocar que estos personajes se enamoren tan rápidamente pero es un detalle que se puede pasar por alto gracias a la gran química que desprenden los actores y lo que aún está por llegar: un magnífico y sencillo (que no simplista) juego de espías salpicado por celos, mentiras, encubrimientos y mucho suspense y tensión, todo reunido en la ejemplar secuencia de la bodega. Hitchcock en estado puro.

Próximo visionado: La gran ilusión (1937)

18/11/11

El inconfundible olor de los bajos fondos

Poster London Boulevard 
Dir.: William Monahan
Int.: Colin Farrell, Keira Knightley, Ray Winstone, Anna Friel, David Thewlis, Ben Chaplin, Eddie Marsan, Stephen Graham
¿De qué va?: Tras salir de la cárcel, Mitchel intenta olvidar su pasado criminal y cambiar de vida. Casualmente, entra en contacto con Charlotte, una estrella de cine que vive aislada ante el acoso de los paparazzis, y se convierte en su particular manitas. Pero el pasado de Mitchel vuelve a llamar a su puerta cuando un mafioso llamado Gant pretende que vuelva a hacer lo que mejor sabe hacer…

Reseña: Con el Oscar por el libreto de Infiltrados como excelente carta de presentación, el guionista William Monahan da el salto a la dirección con un thriller criminal de los de toda la vida. Aunque de primeras podamos creer que su influencia más evidente es Guy Ritchie lo cierto es que London Boulevard carece del estilo acelerado e hipervitaminado del director de Snatch, cerdos y diamantes, optando por un tratamiento más cercano al de los thrillers clásicos. Tanto es así que es probable que tengamos algunos ‘deja vú’ a lo largo de su metraje.

London Boulevard 
London Boulevard presenta todos los ingredientes clásicos del género noir y de gánsteres: antihéroe carismático, redención materializada en una seductora fémina, ambientes urbanos y húmedos, malas compañías, cuentas del pasado pendientes, chantaje, traición, venganza y demás. Todo muy correcto pero nada realmente original o innovador; hasta los actores nos suenan de haber interpretado papeles similares en películas precedentes del mismo palo, lo que, por otra parte, también asegura que vayan a realizar un trabajo de lo más preciso, como es el caso del mafioso Ray Winstone.

London Boulevard3 
Por otra parte, parece que la trama romántica goza de un protagonismo que en realidad no tiene, es lo más deslucido del conjunto puesto que se le podía haber sacado mucho más partido, en especial al personaje de Keira Knightley, con el que se establece cierto paralelismo con el acoso que sufre la actriz por parte de la prensa amarillista en la vida real. Desafortunadamente, no se va más allá de establecer un superfluo romance con el protagonista, un más que correcto Colin Farrell, aunque no salten chispas entre ellos por muy atractivos que sean ambos.

London Boulevard2 
William Monahan ha jugado sobre seguro realizando un película deudora de referentes clásicos e infalibles pero no ha sabido rematar la faena, quedándose en un entretenimiento ligero que no deja huella. Debería haber empleado un poco del buen ojo que ha tenido para escoger las canciones que componen la banda sonora para perfeccionar el guión con algo más de energía, arrojo e innovación. Pero no debemos olvidar que se trata de su ópera prima y que más vale empezar desde abajo e ir mejorando con el tiempo que hacer el recorrido inverso, así que podemos afirmar que London Boulevard es una buena casilla de salida para la carrera como director de Monahan.

6/10

17/11/11

Traíler de The Hunger Games: Los juegos del hambre calientan motores

PrintAhora que Harry Potter ha llegado a su fin y que en un año también lo hará  Crepúsculo, Hollywood está buscando otro filón literario y juvenil que explotar, aunque ya lo ha intentado con unos cuantos que les han salido rana (La brújula dorada, Eragon o Las crónicas de Narnia, que se ha ido desinflando con los años). La nueva esperanza reside en The Hunger Games (Los juegos del hambre), trilogía escrita por Suzanne Collins cuya primera novela dará el salto a la gran pantalla el año que viene con grandes expectativas de éxito. Ingredientes no le faltan.

La historia nos sitúa en una sociedad futurista, Panem, que está dividida en 12 distritos gobernados por un poder tiránico conocido como el Capitolio. Cada año se celebra un espectáculo televisivo conocido como los Juegos del hambre en el que 24 jóvenes, 12 chicos y 12 chicas escogidos al azar en cada distrito, son obligados a combatir a muerte en un territorio hostil en el que tan sólo puede quedar vivo uno de ellos. Katniss Everdeen es una joven del Distrito 12 que se ofrece voluntaria en los juegos para ocupar el puesto de su hermana pequeña cuando ésta es seleccionada. Katniss deberá hacer uso de toda su inteligencia y destreza para poder sobrevivir a una batalla campal a vida o muerte.

Poster Los juegos del hambre2 Gary Ross (Seabiscuit, Pleasantville) dirige la película, que cuenta con un reparto encabezado por Jennifer Lawrence (X-Men: Primera generación), Josh Hutcherson (Los chicos están bien), Liam Hemsworth (La última canción), Elizabeth Banks (Los próximos tres días), Woody Harrelson (Con derecho a roce), Lenny Kravitz (Precious) y Donald Sutherland (La legión del águila). Tras un teaser en el que tan sólo veíamos a la protagonista corriendo por el bosque por fin se ha publicado un tráiler en condiciones que expone la premisa de la historia. Como fan de la saga (ahora me estoy leyendo En llamas, la segunda parte) estoy muy satisfecho con lo que he visto hasta ahora, creo que han dado en el clavo tanto en la ambientación como en el casting, especialmente con Lawrence; no soy capaz de imaginar a otra actriz en el papel de Katniss.

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El estreno americano está fijado para el 23 de marzo de 2012, mientras que a España llegará un mes más tarde, el 20 de abril. Sus responsables están tan seguros de su éxito que ya hay fecha para su secuela, noviembre de 2013, además de que el estudio quiere que Simon Beaufoy (Slumdog Millionaire) se haga cargo del guión. Mientras tanto, tienen tiempo de sobra para leerse la trilogía completa, la cual recomiendo encarecidamente. Por cierto, una de las grandes incógnitas que tengo sobre la película es si mantendrán la cruda violencia que hay en la historia, aunque me da en la nariz de que lo van a suprimir de alguna forma para no excluir a la audiencia más joven. Les dejo con el tráiler subtitulado:

16/11/11

Pasteles por una buena causa

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Dir.: Tate Donovan
Int.: Emma Stone, Viola Davis, Octavia Spencer, Bryce Dallas Howard, Jessica Chastain, Allison Janney, Sissy Spacek, Ahna O’Reilly, Anna Camp
¿De qué va?: Mississippi, años 60. Skeeter es una joven  que regresa de la universidad dispuesta a convertirse en escritora. Su llegada altera la vida de la ciudad e incluso la de sus amigos porque se ha propuesto entrevistar a las mujeres negras que se han pasado la vida trabajando al servicio de las grandes familias sureñas, sufriendo todas las formas posibles de discriminación racial.

Reseña: El éxito de Criadas y señoras (The Help) es un tema digno de estudio. Que una dramedia protagonizada exclusivamente por mujeres se mantenga nº1 del Box Office americano durante varias semanas, eclipsando a otras producciones más propias del fin del verano, marca un paralelismo con los propios hechos que narra la película, cuando el libro que recoge los testimonios de las criadas negras se convierte en un fenómeno gracias al boca-oreja. Muchos aseguran que la película tiene posibilidades de alzarse triunfadora en la temporada de premios que se avecina de la misma forma que Precious y The Blind Side obtuvieron un reconocimiento sobredimensionado en años anteriores. Yo mismo considero exagerada la repercusión que tuvieron esos filmes pero no me atrevería a incluir a Criadas y señoras en el mismo saco por una sencilla razón: su capacidad de transmitir una inmensa humanidad y emoción más allá de los estereotipos y las buenas intenciones.

Criadas y señoras3 
Las cosas como son, Criadas y señoras es una película hecha con escuadra y cartabón. Los picos dramáticos están perfectamente calculados, el mensaje conciliador y pacifista es políticamente correcto y rotundo, los personajes estereotipados, incluso su diseño de producción y la propia historia son carne de telefilme. Tiene toda la pinta de ser una de esas películas que ponen tanto empeño en que simpatices con ella que provocan el efecto contrario. Pero algo raro ocurre, las más de dos horas de metraje no pesan en ningún momento, nos conmueven las historias sobre esas mujeres que crían a hijos de otros que cuando se hacen mayores pasan a ser sus nuevos mandatarios, los momentos cómicos funcionan tan bien como los dramáticos… En fin, que todo lo que deberían ser fallos se convierten en virtudes.

Criadas y señoras

El mayor acierto de Criadas y señoras es su reparto, eminentemente femenino. Desde las protagonistas hasta las más secundarias, todas consiguen transmitir la emoción latente en el relato. Emma Stone nos desvela que es tan buena actriz dramática como cómica mientras que Viola Davis hace lo mismo que hizo en La duda pero con mucha más presencia escénica: ponernos el vello de punta y encogernos el corazón. La escena en la que habla de su hijo es de las que invocan lluvias de premios. Octavia Spencer abraza sin pudor el prototipo de “mujer dura de buen corazón” convirtiéndolo en algo realmente entrañable. Bryce Dallas Howard está estupenda como insoportable villana (unidimensional, eso sí) y Jessica Chastain, una de las grandes revelaciones del año, hace el camino inverso de Stone, explorando su faceta cómica después de varios trabajos de mucho peso dramático. Ellas serán quienes se lleven todas las alabanzas porque son estrellas y protagonistas de la película, pero incluso las actrices que tienen papeles de “menor importancia” tienen su momento para lucirse. Atentos al flashback en el que se nos cuenta por qué se marchó Constatine (Cicely Tyson), la criada de la familia de Skeeter. Imposible evitar que nos embargue la emoción.

Criadas y señoras2 
Con Criadas y señoras en un momento nos estamos riendo y al siguiente estamos llorando a moco tendido; más les vale estar preparados con un paquete de kleenex si son propensos a ello. Es una película que se puede considerar manipuladora y maniqueísta, pero se salva de la quema porque nos convence a través de la veracidad de sus actrices, sin excesos ni sutilezas. Nos recuerda que la cooperación de todos es la clave para el progreso, aprendiendo de los errores pasados para entender quiénes somos ahora. Una tarta dulzona que no empalaga.

8/10

15/11/11

El rincón de Chechu: A mí no me la cuelas

Saben ustedes que suelo comenzar mis artículos con reflexiones que luego enlazo con las películas de las que hablo. Relacionadas, en mayor o menor medida, con el tema del que tratan. Puede ser que les guste y me lean siempre —en cierto modo, es una seña de identidad de este espacio—, o puede ser que estén hasta la coronilla de mí, y que se pasen mis textos literalmente por el forro. En cualquier caso, yo escribo lo que quiero y ustedes leen también lo que quieren, así que todos felices. Sin embargo hoy decido avisarles desde el principio: no habrá emoción, ni habrá reflexión. Hoy no voy a ponerme en plan metafísico, ni metaliterario, ni meta nada. Así que empiezo ya, a saco, sin más preámbulos: ayer vi Melancolía. Y voy a expresar, siguiendo unos cuantos puntos, todo lo que opino al respecto.
 
Poster FestenPunto uno. Celebración (Festen), de 1998, dirigida por Thomas  Vinterberg, es una obra maestra incomparable. Está rodada estrictamente según el manifiesto Dogma, que firmaron el propio Vinterberg y Lars Von Trier, por el cual su cine debía ser rodado cámara en mano, sin música ni decorados artificiales, sin iluminación, en formato digital y sujeto a la prohibición de que el nombre del director figurase en los créditos. Festen fue la primera película hecha según estos cánones, y narra el desmoronamiento de una familia el día del cumpleaños del patriarca, a base de que la mierda, tan bien enterrada en el pasado, oculta en la infancia y en los recuerdos turbios de los protagonistas, salte a los ojos de los invitados y de los espectadores, que son también invitados porque la forma sienta a la historia como un guante: vemos temblorosos —como ellos mismos— la tensión y el odio entre los personajes, vemos borrosos —como en la realidad— los exteriores de noche, oímos sin música —como los hijos— los discursos ruines e hipócritas de su padre, y nos quedamos helados delante de la pantalla —como los invitados— ante el poderoso drama que nos ha golpeado. Pues bien. Quédense con esto para luego.

Poster Los idiotasPunto dos. Los idiotas (Idioterne), también de 1998, es Dogma y es de Von  Trier. En ella nos situamos ante un puñado de actores que se dedican a hacer el idiota, literalmente, a todas horas del día. O sea. Que se hacen pasar por deficientes mentales, con falso centro de internamiento, con falsa furgoneta, con falsas excursiones, con falsos doctores, para ver qué ocurre. Y dan en la tecla. Una forma de esconderse de los problemas es hacerse el tonto, y ahí es donde mete el director el corazón de la película. Los actores fingen la enfermedad también en sus momentos de privacidad. No son ellos, son otros. Y eso les causa problemas y les causa felicidad. ¿Dónde está el límite? ¿Dónde está la moral? ¿Debemos ser racionales para sufrir, o irracionales para no hacerlo? Como ven, es una cinta muy controvertida, con polémicas escenas de sexo y de denigración, que ha sido criticada y vapuleada por innumerables organizaciones. Pero a fin de cuentas, expone un tema tabú de forma directa y sin rodeos, y hace pensar. En cuanto a la forma, también le sienta como un guante, pero quédense con un dato: Von Trier deja que veamos en varios planos, deliberadamente, la pértiga de sonido y al segundo operador de cámara.

Poster Bailando en la oscuridad Punto tres. Cada cual es cada cual —Chacun son cinéma—, y el director de Melancolía tuvo éxito y siguió rodando. De ahí surge la maravillosa Bailar en la oscuridad, con una Björk espeluznante y con un guion sublime que nos muestra cómo una mujer se va quedando progresivamente ciega y lo asume de forma sencilla, esperanzada, escuchando música oculta en los entresijos de una fábrica para llevar pan a su hijo y no quedarse sin trabajo, y cómo ante eso la perra vida y la mezquindad que todo lo inunda acaba venciendo. Comienzan a escucharse, de esta forma, notas creadas por el contexto y recreadas en la cabeza de la protagonista. Hay, pues, transformación desde el Dogma.

Bailar en la oscruidad 
Punto cuatro. En 2003, a Lars Von Trier se le ocurre una genialidad: Dogville. Tomando como base el casi extinto movimiento de finales de los noventa, crea una obra donde no hay decorados porque los espacios están señalados con tiza en el suelo. De forma teatral, apoyando toda su intensidad en los actores y en una voz en off, el director danés grabó el rostro sereno del sufrimiento y la venganza en Nicole Kidman, a la que rodeó de negro puro y a la que iluminó de forma artificial e impecable, como toda la cinta. Y provocó un estruendoso aplauso, como el estruendoso clímax de la historia, que lo encumbró al trono del cine de autor. De todas formas, aquí tengo otros dos datos que deben ustedes retener: ya no se habla de un director, sino de un genio; y en medio de las líneas de tiza, en Dogville se cuelan objetos, como muebles, un campanario o cobertizos y camas, pero mantiene los fallos de raccord y los cortes aparentemente descuidados.

Dogville 
Punto cinco. Nietszche ha vuelto en forma de película. Anticristo (Antichrist), de 2009, pasa definitivamente del Dogma y se erige como obra impecable estéticamente, desasosegante y milimetrada a planos fijos, con una fotografía asombrosa y un gran cuidado de la dirección artística. Pero además, cuenta cosas: la historia, con un prólogo bellísimo en blanco y negro, a cámara lenta, nos mete de nuevo en un tema muy polémico que le vale al director críticas y odios por todo el globo: la maldad natural de la mujer. ¿Cómo tiene Von Trier las agallas de plasmar en vídeo pensamientos de tal controversia? Pues las tiene, y lo hace bien. Uno puede estar de acuerdo —hay gente para todo— o no, pero eso no vale como argumento para juzgar una obra oscura e hiriente, bien construida y cargada de referencias, en la que la simple caída de unas bellotas sobre el tejado nos hace temblar de miedo.

Anticristo 

Poster Melancholia Punto seis: Melancolía (Melancholia) está planteada en dos partes. La  primera trata sobre la boda de Kirsten Dunst —aunque actúe bien, poco importa—, e intenta poner de manifiesto la banalidad y el sinsentido de las sociedades contemporáneas. ¿Y cómo lo hace? Ante los ojos del espectador se suceden imágenes muy bellas, con una fotografía realmente espectacular, desaprovechadas y convertidas en basura por el uso de la cámara en mano y de ciertos principios Dogma —saltos de eje, fallos de raccord, cortes— que no son más que un guiño a sí mismo o un pretendido estilo realista que traiciona los objetivos para el que fue creado y hace del visionado un auténtico suplicio. En cuanto a la trama, plagia deliberadamente Celebración, lo que conlleva el ridículo más extremo: intento de drama enterrado y pasado oscuro, de tensión familiar no resuelta, de acidez y mala hostia que se queda en una auténtica payasada. Todo aquel que haya visto las dos cintas comprenderá lo que digo, y todo aquel que vea sólo Melancolía se quedará con la sensación de que Von Trier lo trata como si fuese idiota, remarcando cada situación —las habichuelas, por ejemplo— para que nos demos cuenta de que todos los tópicos que intenta hacer originales son, para él, la hostia de profundos. Todo esto aderezado, claro está, con gilipolleces cósmicas y diálogos bochornosos, en una estructura tan obvia y pseudointelectual que dan ganas de salir corriendo.

Melancolia4 
La segunda parte trata sobre la hermana de la novia, Charlotte Gainsbourg, y sobre el inminente fin del mundo. Me da igual que su marido sea Kiefer Sutherland, porque su personaje no está siquiera construido y vaga de forma errática por la pantalla como un títere, hasta su estúpido final, nada consecuente con la personalidad que el espectador le vislumbra. Hay una profusión de imágenes pretendidamente simbólicas, al estilo Anticristo —y más guiños a sí mismo—, pero sin ninguna carga ni sentido, o con un sentido demasiado evidente, o simplemente ridículas. Y unos diálogos vergonzosos que prefiero no recordar.

Lars Von Trier 
Punto siete. Von Trier ha demostrado lo que se podía intuir en Los idiotas, cuando nos dejaba ver las pértigas y las cámaras a propósito —‘Eh, estúpido, mira qué genio soy, que hasta te enseño al equipo de rodaje’— traicionando el sentido del cine Dogma. Lo que se podía intuir en Dogville, con esa estética impecable pero trufada de fallitos “improvisados”. Lo que demostró en Anticristo, poniendo tan sólo su nombre en los créditos antes de la cinta, dando también una vuelta de tuerca a lo que un día promulgaba. Lo que se veía venir desde que alguien lo llamó genio y él se lo creyó. Melancolía, no se dejen engañar, es una auto-felación de dos horas y media que el bueno de Lars se ha tomado el placer de grabar. Sin nada nuevo, plagio de otra obra inmensa, mezcolanza desatinada de lo que un día rodó, escupitajo despreocupado a la cara de un público que no valora. Así que lo siento, genio danés. Coge tu fotografía, tus diálogos profundos, tu cámara al hombro, y vete a otra parte. A mí no me la cuelas.

14/11/11

Comunión con el apocalipsis

Poster Melancolia
Dir.: Lars von Trier
Int.: Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Cameron Spurr, Alexander Skarsgard, Charlotte Rampling, Stellan Skarsgard
¿De qué va?: Justine y Michael dan una suntuosa fiesta para celebrar su boda en casa de la hermana de la novia y de su marido. Al tiempo, el planeta Melancolía, que había permanecido hasta entonces oculto tras el Sol, avanza hacia la Tierra.

Reseña: Sólo hay vida en la Tierra… y por poco tiempo. Así de contundente se expresa Justine, una joven depresiva, ante la inminente llegada de un planeta que podría destruir nuestro mundo. Pero a diferencia de otras películas catastrofistas aquí no hay un héroe al estilo de Bruce Willis que nos salve de la aniquilación, porque simple y llanamente no hay nada que merezca ser salvado. La humanidad está corrompida y si desaparecemos nadie en el Universo nos echará de menos. Lars von Trier es un provocador, a veces un polémico gratuito, pero sus películas no están construidas sobre la nada, sabe muy bien de lo que habla aunque sea desde una perspectiva desmoralizante.

Melancolia 
Para evidenciar la hipocresía imperante en la sociedad, el director danés dedica la primera parte de su película a mostrar cámara en mano los entresijos de la celebración de una fastuosa boda. Aunque al principio parezca que todo es felicidad, tanto los novios como los invitados no tardan en quitarse sus máscaras, evidenciando el malestar latente en la celebración. Es en la segunda parte cuando el planeta Melancolía cobra importancia, aunque tan sólo sea una excusa para articular el drama centrado en dos hermanas, en principio tan diferentes como el sol y la noche, que acabarán intercambiándose los papeles.

Melancolia2 
Kirsten Dunst, que llevaba unos años fuera del radar, logra una de las interpretaciones más logradas de su carrera entregándose en cuerpo y alma a dar vida a Justine, la novia ausente. Durante el capítulo de la boda, el personaje de Charlotte Gainsbourg permanece en un discreto segundo plano, pero en la siguiente parte gana tanto peso en la trama que termina eclipsando a Dunst. El premio a la mejor actriz en Cannes tendría que haber sido compartido como pasó hace años con Volver porque la interpretación de una se nutre de la otra, ofreciendo un duelo actoral de altura, especialmente en el sobrecogedor tramo final de la cinta.

Melancolia3 
Es curioso cómo Melancolía transmite mejor la angustia provocada por el fin del mundo ambientándose únicamente en una aislada mansión que otros filmes catastrofistas que engloban muchas historias y muestras numerosas imágenes de destrucción. Aun así, será aborrecida por los fans de este subgénero de la ciencia ficción dada su ausencia de acción y su en ocasiones farragoso ritmo (la boda se alarga en exceso y hay escenas fácilmente descartables). Incluso el prólogo, una sucesión de oníricas imágenes premonitorias al son de la omnipresente ópera de Wagner Tristán e Isolda, evidencian las motivaciones poéticas de von Trier, entusiasmando a sus fieles y extrañando a los foráneos. Ante todo, Melancolía es una de los filmes que mejor han retratado ese estado emocional conocido como depresión que aísla a las personas del mundo aunque, paradójicamente, también puede funcionar como tabla de salvación ante un panorama desolador.

7/10

13/11/11

Tráiler de Snow White and the Huntsman: Blancanieves de armas tomar

Poster BlancanievesEn 2012 tendremos empacho de Blancanieves: tres películas inspiradas en  el popular cuento coparán las salas de cine, dos americanas y una española que será muda y en blanco y negro. El 16 de marzo se estrenará Mirror, Mirror, dirigida por Tarsem Singh (Inmortals), con Julia Roberts en el papel de madrastra y de la que aún no hemos visto imágenes en movimiento. Con tan sólo dos meses y medio de diferencia llegará a los cines Snow White and the Huntsman, en la que nos centraremos de ahora en adelante con motivo del lanzamiento de su primer tráiler.



Poster Blancanieves2El primerizo Rupert Sanders dirige esta versión gótica de Blancanieves y  los siete enanitos muy influenciada por la Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton (¿por qué ambas protagonistas tienen que llevar armadura?). La originalidad de esta adaptación radica en que se le da especial relevancia al personaje del cazador que tiene orden de asesinar a Blancanieves por orden de la malvada madrastra. Aquí, el cazador no sólo le perdona la vida a la joven, sino que la entrena para que pueda enfrentarse al ejército de la reina. Kristen Stewart (The Runaways), Charlize Theron (The Road) y  Chris Hemsworth (Thor) en los papeles de Blancanieves, reina malvada y cazador son los protagonistas, y aquí es donde yo veo un fallo muy gordo, y es que no sé en qué universo la protagonista de Crepúsculo es más bella que nuestra actriz sudafricana favorita, pero bueno, habrá que hacer la vista gorda.

The Huntsman 
La película, que aún está en fase de rodaje, se estrenará en España bajo el título Blancanieves y la leyenda del cazador el 1 de junio de 2012 de forma simultánea a Estados Unidos. Su primer tráiler apunta a una gran espectacularidad visual (incluida la Theron), aunque habrá que ver si viene acompañada de una historia potente. Curiosamente, no hay rastro de los enanitos aunque sabemos que están presentes por uno de los carteles promocionales. Mientras esperamos a que salga el tráiler de las otras Blancanieves para empezar a comparar nos quedamos con ésta: