10/2/20

Oscars 2020: Hollywood hinca la rodilla ante el cine internacional



Y Corea del Sur consiguió romper el techo de cristal. Anoche Parásitos se coronó con el Oscar a mejor película, haciendo historia al ser la primera película de habla no inglesa en conseguirlo en sus 92 años de existencia. Roma estuvo a punto de conseguirlo el año pasado, pero era demasiado intelectual y de Netflix, mientras que, como ya comenté en la entrada de Predicciones y favoritos, Parásitos es un fenómeno mundial y su excelencia ha sido reconocida de forma más consensuada que la de sus competidoras directas, y eso es algo clave en el sistema de voto preferencial que se ha implantado en la categoría reina desde hace unos años. No hay más que ver cómo se venía arriba el Dolby Theatre cada vez que la película se llevaba algún premio. Así, Bong Joon Ho por fin puede irse a descansar a su casa con cuatro Oscar bajo el brazo: mejor película, director, guion y película internacional. Nadie había ganado tantas estatuillas en una sola noche desde Walt Disney en 1954, pero por películas distintas.


Tampoco se puede decir que el triunfo de Parásitos nos haya pillado completamente por sorpresa, pues era la principal alternativa a que 1917 se llevase el gato al agua. La película de Sam Mendes llegaba reforzada por todos los premios que había cosechado en las últimas semanas (Globo de Oro, BAFTA, Sindicato de Directores y de Productores…) pero al final ha salvado los muebles con tres galardones: mejor fotografía, efectos visuales y montaje de sonido. Todas las contendientes a mejor película se han llevado algún premio salvo El irlandés; los pronósticos ya auguraban que la película de Martin Scorsese correría la misma suerte que Gangs of New York en su momento: 10 candidaturas, 0 premios.


Hasta el momento en el que Bong Joon Ho subió a recoger el Oscar a mejor director, el anuncio de los premios estaba siendo bastante previsible. Joaquin Phoenix, Renée Zellweger, Brad Pitt y Laura Dern culminaron sus respectivas trayectorias perfectas alzándose con el Oscar y brindando unos discursos poco memorables, quizás porque ya no les quedaba nada más por decir tras haber recogido todos los galardones habidos y por haber durante esta temporada. La escasa sorpresa y la falta de presentador se suplió con un espectáculo con mucha música y humor. Hubo algún que otro patinazo, como lo innecesario de poner presentadores para presentar a quienes iban a entregar los Oscar, pero las parejas formadas por Steve Martin y Chris Rock, Kristen Wiig y Maya Rudolph o Will Ferrell y Julia Louis-Dreyfuss resultaron ser muy divertidas. En cuanto a los números musicales, Janelle Monáe animó la apertura de la ceremonia, nuestra Gisela nos infundió de orgullo patrio durante el número coral de Into the Unknown, y la anacrónica e inesperada actuación de Eminem saldó una deuda pendiente con la Academia al negarse a asistir y actuar en la ceremonia cuando ganó la estatuilla a mejor canción por Lose Yourself de 8 millas.


Personalmente, los Oscar no me hacían tan feliz desde la victoria de Spotlight. Por supuesto que hay tanto películas nominadas como otras que se quedaron fuera que merecían mejor suerte, pero Parásitos es una ganadora incontestable. Le saldrán detractores, cómo no, pero es una representante perfecta de la estupenda cosecha cinematográfica del año pasado, así como un buen tirón de orejas a Hollywood para que se ponga las pilas. El cine de fuera de sus fronteras le ha comido una tostada que nunca se habían atrevido a entregar a los que no hablaban su misma lengua.




Mejor película
Parásitos

Mejor director
Bong Joon Ho por Parásitos

Mejor actor protagonista
Joaquin Phoenix por Joker

Mejor actriz protagonista
Renée Zellweger por Judy

Mejor actor de reparto
Brad Pitt por Érase una vez en… Hollywood

Mejor actriz de reparto
Laura Dern por Historia de un matrimonio

Mejor guion original
Parásitos

Mejor guion adaptado
Jojo Rabbit

Mejor película de habla no inglesa
Parásitos (Corea del Sur)

Mejor montaje
Le Mans 66

Mejor fotografía
1917

Mejor banda sonora
Joker

Mejor canción original
'(I’m gonna) Love Me Again' de Rocketman

Mejor diseño de producción
Érase una vez en… Hollywood

Mejor diseño de vestuario
Mujercitas

Mejor maquillaje y peluquería
El escándalo

Mejor montaje de sonido
Le Mans 66

Mejor mezcla de sonido
Parásitos

Mejores efectos visuales
1917

Mejor película de animación
Toy Story 4

Mejor película documental
American Factory

Mejor corto documental
Learn to Skate in a Warzone (If You’re a Girl)

Mejor corto de ficción
The Neighbour’s Window

Mejor corto de animación
Hair Love


8/2/20

Un momento en el tiempo (Waves) – Marejada emocional



Dir.: Trey Edward Shults
Int.: Kelvin Harrison Jr., Taylor Russell, Alexa Demie, Lucas Hedges, Sterling K. Brown, Renée Elise Goldsberry, Clifton Collins Jr.
¿De qué va?: Una familia afroamericana, residente en el sur de Florida, sobrevive tratando de superar una tragedia inimaginable. Tyler y su hermana Emily viven un momento crucial. Él vive en una tensión constante en casa porque su padre le exige demasiado, en los estudios y en el deporte. Emily por su parte está viviendo su primer gran amor. Aunque esta familia parece abocada a la destrucción, tratarán de encontrar el camino que les llevará a renacer a través del cariño, la comunicación, la unión y la redención.

Reseña: Tyler (Kelvin Harrison Jr.) es un adolescente afroamericano que lo tiene todo: popularidad, éxito como deportista, una novia guapísima y una familia que le apoya. Pero tras un descubrimiento que pone en peligro su prometedor futuro, su vida comienza a desmoronarse. Tras Krisha (2015) y Llega de noche (2017), Trey Edward Shultz sigue labrando su carrera dinamitando los núcleos familiares con Un momento en el tiempo (Waves), adentrándose esta vez en el territorio del melodrama y desde una perspectiva juvenil emparentada con Euphoria, la brillante serie de HBO cuya primera temporada se emitió meses antes de la presentación del largometraje en el Festival de Toronto. Tanto la película de Shultz como la serie creada por Sam Levinson abordan el desencanto de la adolescencia con colores saturados, una playlist perfecta para cada situación y con tiros de cámara que dan vueltas en torno a unos personajes al borde del abismo.


Que nadie se lleve a engaño por haber definido Waves como un melodrama: los conflictos que aborda el film son tremendos, pero las salidas de tono están muy medidas. Shultz va dando forma a la tragedia que se avecina con una tensión y una incomodidad crecientes que, pese a alcanzar su clímax hacia la mitad del metraje, no terminará de abandonarnos hasta el final de la historia, valiéndose de múltiples recursos para hacerlo posible: cambios en el formato de imagen acordes con el estado de liberación u opresión que siente el personaje central, significativos silencios, llantos discretos, discusiones hirientes, elipsis… Waves nunca cae en la monotonía, aunque sus dos horas y cuarto de duración se sientan un tanto excesivas y se produzca un giro durante el mencionado clímax que hace que la película se transforme en otra muy diferente.


Esas dos «mini-películas» en las que se compone Waves crearán división, pues habrá quien le guste más la opresiva bajada a las infiernos que supone la primera, y a otros el doloroso pero esperanzador camino de vuelta de la segunda. Aunque sean distintas entre sí, se establece un interesante diálogo entre ellas sobre la asunción de responsabilidades durante el proceso de madurez, la importancia de la comunicación familiar, el primer amor o la experimentación de los jóvenes con las drogas. Todo expuesto sin afán de moralismo, con menos interés en subrayar que en plasmar los sentimientos a través de sus dos talentosos protagonistas, Kelvin Harrison Jr. y Taylor Russell, respaldados por un estupendo elenco de secundarios compuesto por Sterling K. Brown, Renée Elise Goldsberry, Lucas Hedges y Alexa Demie, quien curiosamente también forma parte del elenco de Euphoria.


Aunque su ambición no se ha visto recompensada en la temporada de premios, Waves es tan sólida en su vertiente familiar como en su aproximación íntima a la desazón adolescente. El conflicto racial de la trama queda reducido a una línea de diálogo y sus constantes cambios rítmicos y narrativos no siempre encajan igual de bien, pero su ecléctico repertorio musical, sus imágenes, su nervio y la ternura que termina por abrirse paso ante la fatalidad convierten al film en una imperfecta amalgama que deja poso y mucho en lo que pensar.

7’5/10

Esta reseña también la puedes leer en Cinemagavia.


6/2/20

Oscars 2020: Predicciones y favoritos



Mejor película
P y F: Parásitos

Si hacemos caso a lo que ha pasado en los Globos de Oro, el Sindicato de Productores, los Bafta y demás asociaciones de premios importantes, 1917 llega a la noche de los Oscar en calidad de favoritísima. Sin embargo, quiero creer que el fenómeno en el que se ha convertido Parásitos, con todas las celebridades declarando su amor por ella en las alfombras rojas, se traducirá en una victoria sorpresa en la categoría reina. Lo único que tiene en contra es su condición extranjera y que se piense que la estatuilla a mejor película internacional sea reconocimiento suficiente, pero el sistema de votación preferencial podría favorecer mucho a la película, dado que desde que se implantó suelen ganar películas que, tal vez no despierten pasión, pero sí cierto consenso. Parásitos ha generado ambas cosas. La apuesta prudente sería 1917, pero no quiero apostar en contra de un film que podría conseguir lo que Roma no pudo el año pasado y hacer historia.



Mejor director
P: Sam Mendes por 1917
F: Bong Joon-ho por Parásitos

Aunque Parásitos acabe llevándose el premio gordo, teniendo en cuenta la tendencia de la Academia de premiar los trabajos de dirección más complejos y admirables técnicamente hablando, Sam Mendes tiene muchas probabilidades de ganar su segundo Oscar (el primero se lo llevó por American Beauty, 1999). Además, le avala haberse llevado casi todos los premios de dirección de la carrera.




Mejor actor protagonista
P: Joaquin Phoenix por Joker
F: Adam Driver por Historia de un matrimonio

Los premios de interpretación de este año son de cajón, empezando por el de Joaquin Phoenix, un actor al que todo el mundo quiere ver al fin alzarse con un Oscar. Desde que la película se estrenó en el Festival de Venecia se venía diciendo que, ahora sí que sí, su cuarta nominación le permitirá subir al escenario a recogerlo. Yo, sin embargo, preferiría ver de esa guisa a Adam Driver por su sensible, furiosa y rotundísima interpretación en Historia de un matrimonio.



Mejor actriz protagonista
P y F: Renée Zellweger por Judy

La única categoría interpretativa en la que hay un resquicio para la sorpresa es la de actriz principal, pues puede que haya bastantes académicos que consideren que un segundo Oscar para Renée Zellweger sea demasiado. En ese caso, la principal beneficiada debería ser Scarlett Johansson, quien por fin ha irrumpido en los Oscar y por todo lo alto, con doble nominación. En realidad, me haría muy feliz ver a cualquiera de las dos recogiendo el Oscar, pero creo que el regreso triunfal de Zellweger debería coronarse con el Dolby Theatre aplaudiéndole en pie.



Mejor actor de reparto
P y F: Brad Pitt por Érase una vez en… Hollywood

Si todos queremos ver a Joaquin Phoenix con un Oscar, Brad Pitt no iba a ser menos. Además, sus discursos de agradecimiento en esta carrera han sido tan autoparódicos e hilarantes que hay mucha expectación sobre lo que nos tiene reservados para la madrugada del 10 de febrero. Un Oscar tan predecible como esperadísimo.



Mejor actriz de reparto
P y F: Laura Dern por Historia de un matrimonio

Laura Dern es la única esperanza de que Historia de un matrimonio no se vaya de vacío (como sí le podría pasar a la otrora favorita, El irlandés). Ninguna de sus rivales llega con suficiente fuerza a la noche de los Oscar como para plantarle cara, y Dern es demasiado querida en la industria como para que quieran darle un susto de última hora. Scarlett Johansson bien podría llevárselo por su encantadora interpretación en Jojo Rabbit, y aunque Florence Pugh sería una ganadora muy justa, la nominación ya es por sí una victoria, y es muy probable que tenga más oportunidades en el futuro.



Mejor guion original
P: Parásitos
F: Historia de un matrimonio

Mejor guion adaptado
P: Jojo Rabbit
F: Mujercitas

Mejor película internacional
P y F: Parásitos (Corea del Sur)

Mejor montaje
P y F: Parásitos

Mejor fotografía
P y F: 1917

Mejor banda sonora
P: Joker
F: 1917

Mejor canción original
P: ‘(I’m Gonna) Love Me Again’ de Rocketman
F: ‘Into the Unknown’ de Frozen 2

Mejor diseño de producción
P y F: Érase una vez en… Hollywood

Mejor vestuario
P y F: Mujercitas

Mejor maquillaje y peluquería
P y F: El escándalo

Mejor sonido
P: 1917
F: Ad Astra

Mejor edición de sonido
P y F: 1917

Mejores efectos visuales
P y F: 1917

Mejor película de animación
P: Klaus
F: Toy Story 4

Mejor documental
P: American Factory


5/2/20

Judy – El ocaso de una estrella



Dir.: Rupert Goold
Int.: Renée Zellweger, Jessie Buckley, Finn Wittrock, Rufus Sewell, Michael Gambon, Richard Cordery, Royce Pierreson, Darci Shaw
¿De qué va?: Durante el invierno de 1968, Judy Garland  llega a Londres para dar una serie de conciertos. Las entradas se agotan en cuestión de días, a pesar de que la estrella ha visto su voz y su fuerza mermadas. Mientras Judy se prepara para subir al escenario vuelven a ella los fantasmas que la atormentaron durante su juventud en Hollywood.

Reseña: Al igual que Judy Garland en su momento, hubo una vez en la que Renée Zellweger lo fue todo en Hollywood. Triunfaba en taquilla con títulos como El diario de Bridget Jones (2001) y fue nominada al Oscar durante tres años consecutivos hasta que lo ganó por Cold Mountain (2003). Poco después, su elección de proyectos no fue tan afortunada y acabó retirándose durante una temporada, saliendo a la palestra solo cuando unas fotos hacían entrever que había pasado por el cirujano plástico. El público se cree en el derecho de derribar los mitos que ellos mismos han ayudado a construir y a criticar cualquier paso en falso de las estrellas que intentan seguir el ritmo de la industria. Tras recuperar al personaje más icónico de su carrera en Briget Jones’s Baby (2016), el regreso de Zellweger se ratifica en un biopic de Judy Garland que gana enteros a través de los paralelismos entre la trayectoria de una y otra.


Porque al igual que le ocurrió a Zellweger, Garland acabó harta de la presión y la exigencia que le demandaba el sistema de Hollywood, pero por mucho que intentase renegar de ello, necesitaba el calor y el reconocimiento de su público. Es comprensible, teniendo en cuenta que entró en el mundo del espectáculo desde su más tierna infancia para no salir jamás de él. A través de unos reveladores flashbacks, vemos cómo las adicciones y el insomnio que padeció Garland a lo largo de su vida se originaron bajo el amparo del productor Louis B. Mayer, que la atiborraba a pastillas para que tuviese el peso ideal y cumpliese un calendario de rodaje extenuante para una niña de 13 años. Pero el foco de la película está puesto en la última etapa de su vida, cuando accedió a realizar una serie de conciertos en Londres para salir de la ruina económica y poder vivir tranquilamente con sus hijos. Garland intenta reponerse creciéndose en el escenario pese a no estar en su mejor forma, se enamora de nuevo y se conciencia sobre su propia influencia cultural en un entrañable encuentro con una pareja de fans gays, pero está demasiado débil como para luchar contra las circunstancias y sus propios demonios.


Zellweger imita algunos gestos de Judy Garland, el maquillaje hace que se parezca más a ella, pero ni hace playback ni se esfuerza en sonar como ella. El personaje es fruto de la suma de la experiencia vital de Zellweger y Garland, de la misma forma que la Jackie Kennedy de Natalie Portman no era una simple imitación y tenía mucho de esta última en ella. Este tipo de encarnaciones son por norma general mucho más interesantes que las imitaciones forzadas. Zellweger tiene momentos en los que está a punto de caer en la caricatura, pero su emoción, entrega y completo entendimiento de la figura que interpreta impide que eso ocurra. Además del encuentro que mantiene con la menciona pareja de fans, la relación más bonita que mantiene en la película es con su asistente, Rosalyn Wilder, encarnada por esa estrella en ciernes que es Jesse Buckley, pues esta ejerce en cierta manera de la figura materna que nunca tuvo Garland.


Judy se queda a medio camino entre el biopic convencional y el aspiracional, que para quien esto escribe es Jackie (2016) por el complejo y profundo estudio de personaje que realizaba. La dirección de Rugert Goold es bastante funcional, pero su experiencia teatral se hace patente en las escenas en las que la protagonista está sobre el escenario, captando muy bien la conexión que se crea entre la estrella y el público que la observa. Es Zellweger quien eleva el material canalizando a Judy Garland para contar la historia de una estrella apagada y la relación viciada que mantiene con la fama, los focos, los hombres y su propia historia, siendo lo más probable que solo encontrase en sus hijos el amor incondicional que siempre necesitó.

7/10

3/2/20

Aguas oscuras – La amenaza invisible


Dir.: Todd Haynes
Int.: Mark Ruffalo, Anne Hathaway, Tim Robbins, Victor Garber, Bill Camp, Mare Winningham, Bill Pullman, William Jackson Harper
¿De qué va?: Robert Bilott es un experimentado abogado defensor de grandes empresas corporativas. Cuando un granjero contacta con él porque cientos de reses de su ganado han muerto de forma repentina como resultado de una presunta intoxicación, Bilott decidirá cambiarse de bando. Con su bufete en contra, comienza entonces una larga investigación sobre la todopoderosa multinacional DuPont Corporation.

Reseña: Hay películas que con tan solo leer la sinopsis puedes hacerte una idea perfectamente clara de lo que te va a contar de principio a fin. Pero esto no siempre tiene por qué ser algo necesariamente negativo, pues se puede suplir la falta de sorpresas con solidez narrativa. Esto es lo que ocurre con el nuevo trabajo de Todd Haynes, Aguas oscuras (Dark Waters), un thriller judicial que gira en torno a la batalla entre un abogado idealista defendiendo a una comunidad y una todopoderosa y dañina corporación. Basta con haber visto Erin Brokovich (2000) o alguna otra película del mismo corte para saber lo que nos va a deparar: escepticismo inicial, investigación reveladora, paranoia, pequeñas conquistas, derrotas, nuevos descubrimientos, etcétera.


Haynes va haciendo check en cada casilla sin dejar que la película se convierta en algo rutinario como suele suceder con los trabajos de encargo de muchos autores. La textura de la imagen, la claridad con la que está expuesto un caso que se desarrolla a lo largo de una década o la contagiosa intranquilidad que desprende el relato hacen que su visionado se siga con interés, cumpliendo en última instancia su principal objetivo: denunciar lo complicado y costoso que resulta pelear contra las grandes compañías y todo su arsenal de recursos, así como generar conciencia acerca de los peligros de las grandes corporaciones químicas y de las sustancias de las que se componen nuestros alimentos e incluso nuestro menaje de cocina; a partir de ahora vamos a empezar a desconfiar hastas de las sartenes.


El trabajo del reparto es eficaz, liderado por Mark Ruffalo en su vertiente indignada exhibida anteriormente en Spotlight (2015) y The Normal Heart (2014). Anne Hathaway y Tim Robbins son secundarios de lujo al servicio de la historia pero con escaso material con el que brillar. En definitiva, Aguas oscuras resulta tan obvia como eficaz, y se salva de ser un telefilm de sobremesa gracias a la dirección de Todd Haynes. Sin embargo, es inevitable pensar que el director de Lejos del cielo (2002) y Carol (2015) está bastante por encima del material, y que va a siendo hora de que se deje de trabajo de encargos para volver a dirigir proyectos más personales.

7/10

2/2/20

Itinerario de estrenos de febrero 2020



Aves de presa: Spin-off de Escuadrón suicida (2016) en el que Harley Queen se separa del Joker y se une a otras tres heroínas (Cazadora, Canario Negro y René Montoya) para salvar a una niña del malvado capo criminal Máscara Negra. Cathy Yan (Dead Pigs) dirige el film con un elenco principal compuesto por Margot Robbie (Érase una vez en… Hollywood), Mary Elizabeth Winstead (Géminis), Ewan McGregor (Doctor Sleep), Jurnee Smollett-Bell (Manos de Piedra), Rosie Pérez (Los muertos caminan) y Chris Messina (Heridas abiertas). Las primeras reacciones que han aparecido por Twitter son muy positivas, aunque estas siempre hay que cogerlas con pinzas.
Estreno: 7 de febrero




El escándalo (Bombshell): Recreación ficticia del escándalo de acoso sexual que supuso la caída de Roger Ailes, fundador y director ejecutivo de Fox News, en el año 2016. Jay Roach (Trumbo) dirige la película, mientras que Charlize Theron (Casi imposible), Nicole Kidman (Identidad borrada), Margot Robbie, John Lithgow (Cementerio de animales), Allison Janney (El sótano de Ma),  Kate McKinnon (Yesterday) y Mark Duplass (Paddleton) encabezan el reparto. La película está nominada a 3 Óscar por los tres activos por los que ha estado más presente en este temporada de premios: Theron, Robbie y el maquillaje. Las criticas, sin embargo, han sido un tanto mixtas.
Estreno: 7 de febrero




Vida oculta: El nuevo film de Terrence Malick (To the Wonder) está basado en la vida de Franz y Fani Jägerstätter, un matrimonio de granjeros austriacos que sufrió un calvario cuando él se negó a prestar juramento a Hitler y combatir en las filas nazis durante la Segunda Guerra Mundial. August Diehl (El joven Karl Marx) y Valerie Pachner (Bauhaus, una nueva era) protagonizan la mejor película de Malick desde El árbol de la vida (2011), aunque en la temporada de premios solo ha formado parte de la lista de mejores películas independientes del año que confeccionó la National Board Review y y ha sido nominada a mejor película por los Independent Spirit Awards. Las críticas han sido para todos los gustos. En breve, reseña.
Estreno: 7 de febrero




Solo nos queda bailar: Coproducción entre Suecia y Georgia que cuenta la historia de un joven perteneciente a la Compañía Nacional de Danza de Georgia cuya vida da un vuelco cuando aparece Irakli, un rival que acabará convirtiéndose en su objeto de deseo. Dirigida por Levan Akin (El círculo), fue la película seleccionada por Suecia para representarla en los Oscar, pero no logró pasar el primer corte de la Academia. Por otra parte, en Georgia provocó manifestaciones homófobas fuera de los cines donde se proyectaba. Ha recibido muy buenas críticas, el premio del público tanto del Festival de Sevilla como del LesGaiCineMad y en la Seminci de Valladolid ganó el premio a mejor actor por el trabajo del debutante Levan Gelbakhiani.
Estreno: 7 de febrero




El hombre invisible: Nueva adaptación de la famosa novela de H.G. Wells que ha sido llevada al cine en varias ocasiones. En esta ocasión, el argumento versa sobre una mujer que empieza a sentirse acosada por la presencia de su ex-novio maltratador, presuntamente fallecido. Leigh Whannell (Upgrade) dirige y escribe la película que protagoniza Elisabeth Moss (La luz de mi vida), Storm Reid (Euphoria) y Oliver Jackson-Cohen (La maldición de Hill House). De momento no hay reseñas disponibles.
Estreno: 28 de febrero




The Gentlemen: Los señores de la mafia: Guy Ritchie (Aladdin) vuelve al cine de gangsters con esta historia que gira en torno a un capo de la droga con un marcado estilo británico que intenta vender su imperio a una dinastía de multimillonarios procedentes de Oklahoma. El reparto del film está conformado por Matthew McConaughey (Serenity), Charlie Hunnam (Triple frontera), Henry Golding (Last Christmas), Michelle Dockery (Downtown Abbey), Colin Farrell (Dumbo) y Hugh Grant (Paddington 2), entre otros. Las críticas han sido mayoritariamente positivas, pero no entusiastas.
Estreno: 28 de febrero



1/2/20

Actriz del mes: Margot Robbie



Méritos: Cuando nombramos a Margot Robbie actriz del mes por primera vez, allá por julio del 2016, nos preguntábamos de qué sería capaz en el futuro si con 26 años ya había fundado su propia productora y empezaba a merendarse Hollywood. Pues bien, cuatro años después ya podemos confirmar que la australiana no se anda con chiquitas. En este tiempo ya ha conseguido dos nominaciones al Oscar, una por protagonista y otra por secundaria, su carrera como actriz no ha dejado de ascender y su productora, LuckyChap Entertainment, ha empezado a andar con un gran éxito (Yo, Tonya, 2017) y un fracasillo (Terminal, 2018). Ahora es de esperar que la balanza se decante por el lado del éxito, pues lo más probable es que Aves de presa, el spin-off de Harley Queen que Robbie ha producido, vaya a rendir estupendamente en la taquilla.


Desde el propio subtítulo del film, la fantabulosa emancipación de Harley Queen, se apunta a que el personaje dejará de ser la maltratada novia del Joker (y de ser cosificada por David Ayer) para liderar un equipo de antiheroínas que evidenciará aún más si cabe que el escuadrón suicida fue una panda de aficionados. En España seremos afortunados de tener a Margot Robbie por partida doble en el mismo fin de semana, pues Aves de presa llegará al mismo tiempo a la cartelera que Bombshell, la dramatización del escándalo sexual de Fox News por el cual la actriz australiana aspira a ganar el Oscar a mejor actriz de reparto. No lo va a ganar, no es su año, pero está claro que Hollywood la adora tanto como el público, así que tarde o temprano será suyo. En el futuro próximo, además de volver a dar vida a Harley Queen en The Suicide Squad, secuela/reboot ahora a cargo de James Gunn (Los guardianes de la galaxia), Robbie baraja proyectos como el thriller bélico Ruin de Justin Kurzel (Macbeth), Marian, una revisión del mito de Robin Hood desde el punto de vista de Lady Marian, o una película de acción real de Barbie que podría dirigir, atención, Greta Gerwig. Imagínense el vértigo que nos dará repasar la carrera de Margot Robbie dentro de otros cuatro años.


El ascenso de Margot Robbie en 8 personajes






De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Tras participar en Pan Am, serie cancelada tras su primera temporada, Margot Robbie entró en Hollywood de la mano de Martin Scorsese en El lobo de Wall Street (2013); Z for Zachariah (2015) es un drama post-apocalíptico muuy revindicable que no llegó a estrenarse en España; fue una Jane aguerrida en el mayor fiasco de su carrera hasta la fecha, La leyenda de Tarzán (2016); Paul Dini, uno de los creadores de Harley Queen, aclamó la encarnación de Robbie en Escuadrón suicida (2016); protagonizó y produjo el biopic de Tonya Harding Yo, Tonya (2017) por el que recibió una muy merecida nominación al Oscar; a punto estuvo de volver a ser nominada por su encarnación de la reina Elizabeth I, lo más memorable de María, reina de Escocia (2018); fue una radiante Sharon Tate para Quentin Tarantino en Érase una vez en... Hollywood  (2019); lo próximo, encarnar a una Barbie moderna en un live-action sobre la famosa muñeca. 


¿Sabías que…?

- Su rol de Donna Freedman en la telenovela australiana Neighbours debía ser solo una aparición como invitada. Sin embargo, los productores y guionistas quedaron tan impresionados con ella que la convirtieron en un personaje regular.  Robbie participó en la serie entre los años 2008 y 2011.

- Robbie comenzó a hacer sus pinitos como tatuadora durante el rodaje de Escuadrón suicida (2016). Además de hacerles un tatuaje a sus compañeros de reparto que dice “SWKAD” (debía poner SKWAD, pero se equivocó al deletrearlo), tatuó al director, David Ayer, a miembros del equipo técnico, e incluso a sí misma.

- Conoció a su marido, Tom Ackerley, en el set de rodaje de Suite francesa (2014). Ackerley trabajaba como tercer asistente de dirección de la película y actualmente trabaja en su productora.

- Fue elegida para formar parte del elenco de Cegados por el sol (2015) pero finalmente lo rechazó para hacer La leyenda de Tarzán (2016), siendo reemplazada por Dakota Johnson. También rechazó el papel que acabaría yendo a parar a Emma Stone en Birdman (2014).

- Fue la primera opción de Josh Trank para dar vida a Sue Storn en Cuatro fantásticos (2015) pero el estudio se decantó por Kate Mara en su lugar.

- Amor a quemarropa (1993) es una de sus películas favoritas de todos los tiempos.


Extras:

Trailer de Bombshell

Trailer de Aves de presa

Entrevista sobre Aves de presa

73 preguntas a Margot Robbie

Tour por las oficinas de LuckyChap Entertainment