31/10/18

Reinas del grito emancipadas

Poster La noche de Halloween

Dir.: David Gordon Green
Int.: Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Andi Matichak, Haluk Bilginer, Will Patton, Toby Huss, Dylan Arnold, Miles Robbins, Rhian Rees, Jefferson Hall, Virginia Gardner
¿De qué va?: Laurie Strode, que logró escapar de la matanza perpetrada por Michael Myers en la noche de Halloween cuatro décadas atrás, no ha olvidado aquel fatídico encuentro en el que fue la única superviviente. Por eso, cuarenta años más tarde, Laurie, que ahora es abuela, ha convertido su casa en un búnker impenetrable, por si Myers decidiera regresar algún día. Cuando la amenaza de Myers sea un hecho, la hora de su confrontación final con esta terrorífica figura enmascarada llega al fin.

Reseña: Los reboots de grandes clásicos ya no son tendencia en esta era nostálgica en la que nos encontramos; ahora, lo que se lleva es sacar continuaciones directas de ellas y hacer como si todas las decepcionantes secuelas realizadas desde su concepción no existieran. Podría haber pasado con la saga Alien si Ridley Scott no se hubiera empeñado en Covenant, pasará el año que viene con Terminator, y está pasando ahora con La noche de Halloween. Las nueve continuaciones en forma de secuelas directas, reboots y spin-offs han sido desechadas para, tal y como lo definen sus responsables, recalibrar una saga que, salvo por el decente remake realizado por Rob Zombie, jamás logró hacer justicia a la película del 78 de John Carpenter, germen del género slasher que se desarrolló a su imagen y semejanza.

Halloween

Los créditos iniciales de esta nueva entrega plasman perfectamente el objetivo que se han marcado sus responsables: hacer que Michael Myers recupere el brío de antaño, profesando respeto y admiración a la obra de Carpenter, quien regresa en calidad de productor y de compositor de su mítica y electrizante banda sonora. La película está plagada de homenajes a su predecesora inmediata de hace 40 años, además de esconder múltiples guiños a sus “despreciadas” secuelas. Michael Myers vuelve a ser esa presencia terrorífica, indescifrable e impasible de antaño, de fuerza sobrehumana y don de la ubicuidad, pero con una novedad: tanto tiempo en el psiquiátrico ha provocado que pierda la paciencia como acosador de sus potenciales víctimas, por lo que en la primera media hora de película ya se ha cepillado a más gente que en todo el film original. Los asesinatos son satisfactoriamente brutales, auto-referenciales y truculentos, dejando algunas grandes escenas, como cierto cierto paseo por el vecindario rodado en plano secuencia o la que se produce en un patio con sensores de movimiento, aunque las mayores expectativas estén puestas en el duelo entre Myers y Laurie Strode.

Halloween

El personaje al que Jamie Lee Curtis le debe su carrera se presenta como una veterana de guerra con estrés postraumático que ha dedicado su vida a atrincherarse y prepararse para el día en el que Michael Myers vuelva a terminar lo que dejó inacabado la noche en la que se vieron las caras por primera vez, aunque eso implique sacrificar la relación con su hija y su nieta. A esa espléndida madurez que luce Curtis con orgullo le sienta como un guante esta versión de Laurie a lo “Sarah Connor” con reminiscencias a la protagonista de Tú eres el siguiente (2011), y es lo que aporta la principal novedad a esta recalibración: el intercambio de roles. No es tan simple definir quién es el cazador y quién la presa cuando Myers va en busca de Laurie y Laurie va a por Myers, redefiniendo la relación entre serial killer y scream queen con una buena inyección de empoderamiento femenino.

Halloween

David Gordon Green aprueba emulando a Carpenter con este slasher divertidísimo, tenso y respetuoso (quizás demasiado) hacia su progenitor, pero lo mejor de todo es esa sensación que deja de ser un ajuste de cuentas al género cinematográfico cuyas reglas y características asentó el anterior Halloween. Todas esas chicas, cosificadas e indefensas, asesinadas brutalmente tanto por Michel Myers como por todos los sucesores que llegaron después, son en cierta manera vindicadas por el clan Strode, tres generaciones de mujeres que (junto a la heroína de la estupenda Revenge), han llegado decididas a reformular el arquetipo de la scream queen en el 2018. Ellas son una estrella de rock consagrada (Jamie Lee Curtis), la eterna secundaria de lujo (Judy Greer) y una joven promesa (Andi Matichak), y juntas justifican este regreso tardío de Michael Myers, aunque el resto sea pura fórmula. El final es tan perfecto que una secuela se antoja innecesaria, pero como la taquilla manda, lo más probable es que vivamos otro Halloween sangriento muy pronto. Bienvenido a casa, Mr. Myers.

7/10

26/10/18

Duelo lunar

Poster First Man


Dir.: Damien Chazelle
Int.: Ryan Gosling, Claire Foy, Jason Clarke, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Christopher Abbott, Ciarán Hinds, Olivia Hamilton, Lukas Haas
¿De qué va?: Neil Armstrong fue un astronauta que formó parte del programa espacial que desarrolló la NASA entre los años 1961 y 1969, culminando con la misión del Apolo 11 que le permitió convertirse en el primer hombre en caminar sobre la Luna.

Reseña: Mientras que para todos los directores que realizan una potente ópera prima, la prueba de fuego reside en la segunda película, para Damien Chazelle se encuentra en la tercera. La La Land (2016) era un proyecto que tenía en mente desde antes de haber debutado con Whiplash (2014), y el éxito de ésta lo hizo posible. Aquel musical fue un proyecto personal que llegó a muchísima gente, la confirmación de estar ante uno de lo directores más talentosos de la última promoción de Hollywood, si no el que más. First Man, por el contrario, es su primer trabajo que parte de un guion ajeno, y a su vez se basa en una historia que pertenece a la historia de Estados Unidos en particular y a la de la humanidad en general. Sin embargo, el biopic del primer hombre que caminó sobre la superficie de la Luna no es tan diferente temáticamente hablando a los anteriores films de Chazelle como podría parecer a primera vista. Al igual que el ambicioso baterista de Whiplash o que Sebatian y Mia, Neil Armstrong tiene una fuerte ambición, un sueño que cumplir, y está convencido de que debe dejar de lado su vida afectiva y familiar para alcanzarlo.

First Man2

Armstrong se enrola en el ambicioso proyecto del alunizaje de la NASA como una válvula de escape a una tragedia personal que es incapaz de gestionar. La película muestra al astronauta como un hombre tan opaco como la Luna y que se ha autoimpuesto una misión, y ni el fallecimiento de sus amigos y compañeros en pruebas que acaban terriblemente mal, ni experiencias propias cercanas a la muerte, ni el enorme riesgo de que su esposa e hijos le pierdan, harán que tire la toalla.  El discurso y la motivación patrióticas brillan por su ausencia, dejando claro que todo se lucubró para ganarle la carrera espacial a los rusos, e incluso mostrando la respuesta crítica de la ciudadanía ante la enorme inversión del gobierno norteamericano en el proyecto de la NASA, cuando había problemas colectivos que necesitaban más atención. El contexto político y social está presente, pero First Man es en realidad sobre cómo un hombre gestiona el duelo intentando llevar a cabo la misión más increíble llevada a cabo por el ser humano.

First Man

Chazelle orquesta la película de tal forma que el espectador vive la historia de Armstrong en primerísima persona, siendo testigo tanto de los momentos en los que flaquea fuera de la vista del resto del mundo como en las diferentes incursiones al espacio que realizó. La experiencia de subirse a una nave y ser lanzado al firmamento está desprovista del glamour y la sofisticación que se le suele atribuir para ser mostrada como una situación tremendamente claustrofóbica, agobiante y aparatosa, con un margen de error y fracaso demasiado elevado. Las secuencias de vuelo exhiben la enorme habilidad técnica y visual que posee su realizador, mientras que las escenas familiares demuestran que también es un gran director de actores. Chazelle consigue exprimir todo el jugo posible a la vertiente impasible de Ryan Gosling, y para llegar donde éste no puede, cuenta con la inestimable ayuda de Claire Foy. Su personaje no deja de ser el de esposa preocupada, y aunque no sea su historia la que se cuenta en la película, proyecta una enorme fuerza a través de su mirada, al tiempo que refleja el amor hacia su marido, la inquietud que sufre y la perseverancia que necesita tanto para ser una buena madre como el apoyo que Neil necesita.

First Man (2018)

First Man no es Whiplash, ni La La Land, pero tampoco aspira a serlo. Damien Chazelle ha sabido coger un material ajeno y hacerlo suyo, con la inestimable ayuda de sus colaboradores habituales, Linus Sandgren en la fotografía y Justin Hurwitz en la banda sonora, este último creando una de las mejores partituras del año. Sus talentos combinadps dotan tanto de épica como de melancolía a una de las hazañas más increíbles realizadas por el ser humano. Chazelle sigue con su obsesión por el sacrificio personal, aunque la historia de amor de Neil y Janet le ha permitido contar una visión más optimista al respecto; una en la que a pesar de la pérdida, la incomunicación y el distanciamiento, la comprensión y la paciencia son suficientemente fuertes como para que, por una vez, el amor no sea el peaje que hay que pagar por alcanzar la gloria.

8/10

20/10/18

O.C: Los niños del paraíso (1945)

Poster Los niños del paraiso¿De qué va?: En el mundo teatral parisino de 1840, un célebre mimo, Baptiste Deburau, se enamora una misteriosa mujer, Garance, pero su timidez le impide tomar la iniciativa. Por su parte, Garance comienza un romance con el actor Frédéric Lemâitre, pero tras ser acusada de un crimen, la muchacha desaparece sin dejar rastro.

Reputación: Clásico del cine francés que se rodó durante 18 meses en plena ocupación alemana, lo que provocó que tanto su diseñador de producción, Alexandre Trauner, como su compositor, Joseph Kosma, ambos judíos, tuviesen que hacer su trabajo a escondidas y a través de mensajeros. Al director, Marcel Carné, se le ocurrió la idea para el film al escuchar la historia de un famoso mimo francés del siglo XIX, Jean-Gaspard Deburau, que encabezó las páginas de sucesos cuando asesinó a un borracho que le molestaba, lo que atrajo al juicio a todos los parisinos que querían escuchar su voz por primera vez. Al guionista Jacques Prévert no le convencía la idea de escribir un guion que pusiera al mismo nivel el teatro y la pantomima, dado que no le gustaba nada esta última, pero finalmente cedió cuando se le dio la oportunidad de incluir en la historia un personaje histórico que le fascinaba, Pierre François Lacenaire, apodado el ‘dandy del crimen’.

Los niños del paraíso

Para el rodaje se construyó el set más grande y más caro de la historia del cine francés, casi medio kilómetro de decorado que emulaba el Boulevard del Crimen, situado en el distrito teatral del París de los años 30 y 40. Teniendo en cuenta que los recursos humanos y materiales eran escasos durante la guerra, fue todo un milagro llevar a cabo una empresa de tal envergadura. La filmación se completó poco antes del 6 de junio de 1944, el día en el que se produjo el desembarco en Normandía, y Carné, habiendo planeado estrenar el film tras la liberación de Francia, mandó a hacer tres copias y las escondió en distintos lugares: en una bodega del Banco de Francia, en una caja fuerte del estudio Pathé y en una casa de la Provenza. El título de la película hace alusión a la gente que se coloca en los balcones superiores del teatro, más baratos que los que se encuentran por debajo. Fue nominada al Oscar a mejor guion original en 1946.

Los niños del paraiso

Reputación: Los niños del paraíso fue promocionada en Estados Unidos como la respuesta francesa a Lo que el viento se llevó (1939), aunque en realidad no tienen demasiado en común más allá de la extensa duración de ambas y de contar una historia de amor que abarca varios años. Mientras que el film americano muestra el empoderamiento de una mujer caprichosa marcada por los tiempos convulsos de su país, la película de Marcel Carné se centra en las bajas pasiones de un grupo de personajes procedentes del mundo del espectáculo parisino. A destacar su puesta en escena, la cuidada y fastuosa ambientación y el desarrollo de sus carismáticos personajes, sobre todo al producirse el salto temporal entre las dos partes en las que se divide la película. Sin embargo, tres horas de metraje es demasiado, y aunque no se hacen pesadas, las conversaciones alargadas y reiterativas acaban por resentir el interés por este romance entre un mimo triste y una ‘femme fatale’ que son sacudidos por una serie de encuentros, desencuentros y circunstancias que aumenta tanto el deseo como la distancia entre ambos.

Próximo visionado: Jasón y los argonautas (1963)

19/10/18

Vertiginoso ascenso, dura caída

Poster Ha nacido una estrella


Dir.: Bradley Cooper
Int.: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliott, Andrew Dice Clay, Rafi Gavron, Anthony Ramon, Dave Chappelle, Ron Rifkin
¿De qué va?: Jackson Maine es un músico veterano que  descubre a una talentosa cantante llamada Ally , una joven que sueña con triunfar en el apasionante mundo del espectáculo. Será entonces cuando Jackson decida ayudar a la joven a impulsar su carrera y lanzarla al estrellato, convirtiéndose en su mentor. Entre los dos nacerá una apasionada relación amorosa que se verá enturbiada por el carácter autodestructivo de Maine.

Reseña: Con este nuevo remake, ya son cuatro ocasiones en las que Ha nacido una estrella ha sido llevada a la gran pantalla. Es como si cada generación necesitase de una versión adaptada a su tiempo de esta historia de amor marcada por el talento, la fama y la tragedia, porque pese a que la obsesión por la fama y las celebridades no haya cambiado nada, las formas de alcanzarla y venerarla resultan ahora más inmediatas e invasivas por culpa del móvil, las redes sociales e Internet. El efecto viral está presente en la versión del siglo XXI, pero se queda en la anécdota. Bradley Cooper no está tan interesado en modernizar la historia como en crear un romance atemporal y auténtico, algo que logra con creces durante la primera hora de la película.

A STAR IS BORN

Para su primer trabajo tras las cámaras, Bradley Cooper se ha inspirado muchísimo más en Clint Eastwood que en David O. Russell; curiosamente, el primero iba a ser el encargado de dirigir el proyecto hasta que se desvinculó de él y Cooper tomó el testigo. El protagonista de El francotirador se ha tomado muy en serio la película teniendo en cuenta todo lo que se jugaba con ella, y muestra un gusto clásico, elegante e intuitivo del que se beneficia mucho esta versión, menos glamourosa y más cercana que las versiones precedentes. La película comienza como un íntimo acercamiento a dos personas cuyos destinos se cruzan para no separarse jamás, colocándonos a los espectadores como testigos de cómo se fragua su amor. Jackson y Ally se miran a los ojos, se rozan, acarician, sonríen, charlan, improvisan canciones sentados en el bordillo de una acera…. La química entre Cooper y Lady Gaga es potentísima, y alcanza su clímax en la mejor escena de la película, aquella en la que ambos cantan por primera vez subidos a un escenario. La canción elegida se llama Shallow y es un temazo que suena a Oscar.

Ha nacido una estrella

Después del subidón, aparece un personaje bastante odioso que ejerce de catalizador de la pareja, de sus sueños y temores, y la historia cambia de ritmo y rumbo para plasmar cómo la carrera de Ally sube como la espuma, mientras que la de Jackson se hunde en el fango y en su alcoholismo. En cuanto la pareja se distancia, la película toma derroteros más convencionales, con mucho cliché, y aunque no sea un completo desastre, no logra desprender el magnetismo de la primera parte. El personaje de Cooper gana protagonismo y él lo aprovecha para lucirse, mientras que el de Gaga se diluye, y si bien la interpretación de la cantante es francamente buena, resulta menos lucida cuanto más se asemeja a la Lady Gaga real. Tampoco es de recibo el acercamiento condescendiente a la música pop, aunque la trayectoria de Ally podría funcionar perfectamente como una analogía de la evolución musical que de Shakira sin ir más lejos. Para cuando llega el desenlace, la emotividad surte el efecto deseado retrotrayéndose a los primeros compases del film.

A STAR IS BORN

Bradley Cooper ha conseguido justificar la existencia de esta cuarta versión de Ha nacido una estrella. Sobre todo por iniciar una faceta como director prometedora, consolidar su talento como actor dramático, revelar el talento interpretativo de Lady Gaga (habrá que ver cómo lo desarrolla y de qué manera) y dar cabida a que Sam Elliott realice una de los trabajos secundarios más formidables y emotivos del año. ¡Si hasta da trabajo a un par de nuestras drags favoritas de Ru Paul’s Drage Race! El problema está en que su primera hora es formidable y la segunda casi que es una película distinta que se desperdicia intentando seguir el devenir argumental marcado por el referente original, el del año 37. Si hay gente que para de ver Moulin Rouge justo antes de su trágico final, sería completamente lógico detener Ha nacido una estrella a la mitad, y quedarnos con un magnífico mediometraje.

7/10

17/10/18

Affaire del este

Poster Cold War
Dir.: Pawel Pawlikowski
Int.: Joanna Kulig, Tomasz Kot, Agata Kulesza, Borys Szyc, Cédric Kahn, Jeanne Balibar,Adam Woronowicz, Adam Ferency, Adam Szyszkowski
¿De qué va?: Polonia, años 50. En un país marcado por las heridas sufridas en la II Guerra Mundial, las nuevas autoridades comunistas promocionan la creación de un grupo de músicos que, a través del folklore local, intenta llevar algo de alegría al pueblo polaco, y de paso transmitir mensajes de alabanza sobre el Camarada Stalin. Wiktor es un pianista que forma parte de este grupo coral y que se enamora de una de sus nuevas integrantes, Zula, Juntos viven un bello romance, que irá yendo y viniendo a lo largo de más de una década.

Reseña: La concreción es una virtud infravalorada, sobre todo en el cine. Tiempo atrás, muy pocas películas pasaban de las dos horas de metraje; eso quedaba reservado a grandes acontecimientos. Ahora, cualquier producción con ínfulas grandilocuentes, o incluso sin ellas, alarga su duración más allá de los 120 minutos sin tener demasiado que contar. Por eso, sorprende que Cold War no llegue ni a los 90 minutos de duración, y que cuente tantas cosas en tan poco tiempo, con ese estilo minimalista, en blanco y negro y de formato cuadrado con el que su director, el polaco Pawel Pawlikowski, ganó el Oscar a mejor película de habla no inglesa por Ida hace ya cinco años. Lejos de parecer un intento perezoso de repetir la misma jugada, esta forma de contar una historia como si fuera a través de Polaroids en blanco y negro le sentaba tan bien a aquel viaje de autodescubrimiento de la novicia Ida como al romance a través de varias décadas de Wiktor y Zula, la pareja protagonista de Cold War.

Cold War1

La película sigue a sus protagonistas en un periplo circular entre Varsovia y París, entre los dos lados del muro de Berlín y entre el capitalismo y el comunismo. La música une a Wiktor y Zula para luego ser separados por las circunstancias políticas. Pero están condenados a reencontrarse, amarse y volver a separarse, atrapados en un “ni contigo ni sin ti” agravado por una distancia física y emocional que les impide asentar un hogar en el que poder ser felices. Todo está contado de una manera sencilla y sutil pero cristalina, permitiendo que se pueda seguir la historia fácilmente a pesar de las numerosas elipsis de la historia; a Pawlikowski le basta unas pocas líneas de diálogo para que nos podamos situar tras cada salto temporal y sepamos en qué punto se encuentran los personajes. Esa sutileza también se hace patente en el contexto histórico, perfectamente expuesto sin ser explicado, y en el contraste entre los dos escenarios principales donde se desarrolla el film, entre las edificaciones polacas en ruinas y sus cánticos folclóricos y la sofisticación de las calles y los bares parisinos amenizados por el jazz y otros ritmos modernos.

Cold War2

Cold War es, ante todo, un ejercicio de virtuosismo estético, dada la belleza de la composición de las imágenes, de la sublime fotografía en blanco y negro y de los etéreos movimientos de la cámara. Es la respuesta de la Europa del Este al gran romance clásico, con una gran historia de amor imposible bajo el foco, pero libre de los sentimentalismos y la grandilocuencia característicos de Hollywood, y ahí es donde precisamente radica su mayor vulnerabilidad: resulta tan fría, tan distante, que resulta muy complicado empatizar con la pareja protagonista pese al gran trabajo que realizan tanto Tomasz Kot como Joanna Kulig, quien por cierta empieza el film pareciéndose a Jennifer Lawrence y lo termina asemejándose más a Jessica Chastain. No creo que la principal intención de Pawlikowski sea la de emocionar a los espectadores, pero al fin y al cabo, su película me causa mucha más admiración que apasionamiento, aunque esa humildad e instinto poético con los que ha elaborado esta historia inspirada y dedicada a sus padres lo confirma como una de las voces más personales e interesantes del panorama cinematográfico europeo.

7’5/10

14/10/18

O.C: Aterriza como puedas (1980)

Poster Aterriza como puedas¿De qué va?: En el vuelo 2009 de la aerolínea Trans American, todos los pasajeros y la tripulación se encuentran indispuestos a causa de una intoxicación alimentaria. Ted Striker, un ex piloto de caza que tiene problemas de alcoholismo y miedo a volar, debe cooperar junto a su ex novia, azafata en el avión, para aterrizar.

Comentario: Parodia del cine de catástrofes, sobre todo de la película Suspense… hora cero (1957), cuyos derechos compró el trío de directores compuesto por Jim Abraham, David Zucker y Jerry Zucker para poder parodiarla casi palabra por palabra sin meterse en ningún problema legal. Los directores escogieron actores como Robert Stock, Lloyd Bridges, Peter Graves y Leslie Nielsen por su reputación de encarnar personajes serios y racionales; hasta esta película, ninguno había hecho comedia, por lo que la gravedad que aportaron a sus papeles contribuyó a la eficacia de la sátira. En el caso de Nielsen, relanzó una carrera que como él mismo aseguró parecía estar destinada a roles de abuelo, protagonizando a partir de entonces numerosas comedias absurdas producidas por los responsables de Aterriza como puedas. La película costó 3,5 millones de dólares y recaudó 83 millones sólo en Estados Unidos. Fue nominada al Globo de Oro a mejor comedia y al BAFTA al mejor guion. Al principio su recibimiento fue tibio, pero con el tiempo ganó un estatus de culto que la ha colocado en los primeros puestos de numerosas listas que reúnen las mejores comedias de la historia del cine. Su éxito comercial propició una secuela que abordó el género de la ciencia ficción, pero aunque se consiguió reunir a buena parte del reparto, sus guionistas y directores prefirieron no participar en ella, al considerar que ya habían explotado suficiente los chistes sobre aeropuertos.

Aterriza como puedas


Comentario: La spoof movie es un género muy devaluado en la actualidad por culpa del éxito de Scary Movie (2000), que dio lugar a engendros como Date Movie (2006), Casi 300 (2008) o Disaster Movie (2008) de los que prefiero no acordarme. Los responsables de esas supuestas comedias creían que con hacer un puñado de chistes gruesos, machistas, homófobos, generalmente ofensivos, cutres y obvios ya lo tenían todo ganado, pero afortunadamente, el público empezó a reírse cada vez menos con estas películas y dejaron de ser tan rentables como en antaño. Las únicas que salvaría de la quema son las dos primeras entregas de Scary Movie y No es otra estúpida película americana (2001). El arte de la parodia es mucho más complicado de lo que parece, de ahí que Aterriza como puedas sea un extraño fenómeno, pues como comedia absurda que se ríe de las convenciones y los clichés del cine Hollywood funciona a la perfección, siendo raro el gag que falle o esté fuera de lugar. Pero lo mejor de todo es que, aunque la experiencia tanto en un avión como en un aeropuerto ya no sean lo que era, su humor, sin ser blanco ni ofensivo, sigue siendo a día de hoy igual de vigente que en el año de su estreno.

Próximo visionado: Los niños del paraíso (1945)


9/10/18

El simbionte que me cameló

Poster Venom


Dir.: Ruben Fleischer
Int.: Tom Hardy, Michelle Williams, Riz Ahmed, Jenny Slate, Reid Scott, Michelle Lee, Scott Haze, Marc Brandt
¿De qué va?: Eddie Brock es un astuto periodista que está investigando una empresa sospechosa llamada Fundación Vida. Durante una visita furtiva a su sede, Brock quedará infectado por una forma de vida extraterrestre. Comenzará entonces a experimentar cambios en su cuerpo que no entiende, y escuchará una voz interior, la del simbionte Venom, que toma posesión de su cuerpo y le confiere poderes sobrehumanos.

Reseña: A todos nos gusta un buen villano. Suelen ser más interesantes, atractivos y divertidos que los aburridos héroes de turno. Hollywood es tan consciente de ello que está intentando sacar un nuevo filón, convirtiéndolos en los absolutos protagonistas de historias contadas desde su punto de vista. El problema es que Hollywood no se atreve a llevar la villanía hasta sus últimas consecuencias. O bien resultan ser unos incomprendidos (Maléfica, 2014) o unos antihéroes canallitas (Escuadrón suicida, 2016), pero al final, nunca son tan malos como se les pinta, y siempre encuentran a alguien peor contra el que pelear. Lo mismo ocurre con Venom, intento descarado de Sony de exprimir los derechos de Spider-Man ahora que los tiene que compartir con Marvel.

Venom4

Puesto que la película de Ruben Fleischer (que ya nos decepcionó con Gangster Squad) ha sido un éxito de taquilla, recaudando en su primer fin de semana 200 millones de dólares, el doble de lo que costó, no sólo tendremos secuela de Venom, sino una serie de películas protagonizadas por villanos del Hombre Araña, con Jared Leto ya confirmado para dar vida al vampiro Morbius. La lástima es que el éxito les librará de hacer un ejercicio de autocrítica necesario para poder dotar a Venom de una personalidad de la que carece en su carta de presentación. Se percibe el intento de hacer una película adulta y violenta a lo Deadpool (2016), pero no puede jugar en su misma liga evitando a toda costa recibir la calificación R. Intenta ser tantas cosas a la vez que al final se queda en tierra de nadie, siguiendo una trama simplona y superficial que desaprovecha la dicotomía entre Eddie Brock y Venom.

Venom

Venom se mete con Eddie, le cae simpático y cambia de parecer tras su interacción con él. Todo esto lo sabemos única y exclusivamente porque el simbionte así lo hace saber, porque jamás vemos algún tipo de evolución en la relación entre ambos; tampoco remordimiento o conflicto interno por parte de Eddie, ni las connotaciones trágicas de ser cautivo de un ente violento que ha tomado posesión de su cuerpo. Tom Hardy se deja la piel en levantar la película, consciente de ser su principal valedor, pero se pasa de histriónico, mientras que su partenaire, Michelle Williams, está un tanto desubicada, pese al esfuerzo desde el guion por crear un personaje femenino con peso en la trama más allá de la  etiqueta de ‘interés romántico’, y que no necesita que la rescaten. Riz Ahmed es una elección astuta para dar vida al auténtico villano de la función, pero su rol no puede ser más plano y desabrido.

Venom2

Si la trama es simplona y atropellada, la acción es tres cuartas partes de lo mismo, un batiburrillo de CGI en el que no se puede distinguir gran cosa. La película es entretenida, claro, pero el cine de superhéroes ha demostrado que puede ser algo más que un pasarratos clónico. Porque el principal problema de Venom no está en que no se tome demasiado en serio, sino en que no tiene nada que pueda justificar su existencia, habiendo suficiente materia prima y talento involucrado para asumir riesgos y llegar adonde ninguna otra película del mismo corte haya llegado jamás. Veremos si el Joker de Joaquin Phoenix se atreve, da pleno y abre la veda a las películas protagonizadas por villanos de verdad, no estos cuya maldad es pura fachada.

4’5/10