2/7/19

Itinerario de estrenos de julio 2019




Spider-Man: Lejos de casa: La fase 3 del Universo Cinematográfico de Marvel concluye con la segunda aventura en solitario del Hombre Araña al que da vida Tom Holland. En esta ocasión, se embarca con sus compañeros de clase en un viaje por Europa que es interrumpido por Nick Furia, que le pide su ayuda para acabar con unas criaturas elementales que están ocasionando estragos en el continente. Jon Watts vuelve a encargarse de la dirección tras Homecoming, mientras que Jake Gyllenhaal (Velvet Buzzsaw) es el fichaje estrella de un elenco en el que repiten Zendaya, Jacob Batalon, Marisa Tomei y Samuel L. Jackson entre otros. Las críticas de momento han sido bastante positivas.
Estreno: 5 de julio





La (des)educación de Cameron Post: Adaptación cinematográfica de la novela homónima de Emily M. Danforth sobre una joven que, a principios de los 90, es enviada por su tía a un centro de terapia de reeducación sexual. Dirige Desiree Akhavan (The Bisexual) con un reparto encabezado por Chloë Grace Moretz (La viuda), Sasha Lane (Hellboy), John Gallagher Jr. (Calle Cloverfield 10) y Jennifer Ehle (I Kill Giants). Pese a haber ganado el premio a mejor película del Festival de Sundance del año pasado, al film le costó bastante encontrar distribución, estrenándose finalmente con muy poca promoción. Merece mucho la pena. En breve, reseña.
Estreno: 5 de julio





Yesterday: Danny Boyle (Steve Jobs) en la dirección y Simon Curtis (Una cuestión de tiempo) al guion son los artífices de esta comedia romántica con toque fantástico en la que un músico sin éxito se despierta tras haber sufrido un accidente en el que nadie conoce las canciones de los Beatles excepto él, lo que aprovechará para lanzar su carrera al estrellato. El debutante Hamish Patel, Lily James (La sociedad literaria y el pastel de piel de patata), Ana de Armas (Blade Runner 2049) y Kate McKinnon (El espía que me plantó) protagonizan el film, que ha cosechado críticas en su mayoría positivas, pero sin despertar mucho entusiasmo.
Estreno: 5 de julio






Varda por Agnès: Documental de Agnès Varda (Caras y lugares) que gira en torno a su experiencia como directora y que se ha convertido en su testamento fílmico, al haber fallecido el pasado 29 de marzo a los 90 años de edad. El film se presentó fuera de concurso en el último Festival de Berlín y ha recibido críticas excelentes.
Estreno: 5 de julio





El rey león: Remake en CGI del clásico Disney del 1994 de cuya dirección se ha encargado Jon Favreau (El libro de la selva). El reparto de voces está encabezado por Danny Glover (Han Solo: Una historia de Star Wars), Beyoncé (Obsesionada), Chiwetel Ejiofor (El niño que domó el viento), Seth Rogen (Casi imposible), Billy Eichner (Amigos de la universidad) y James Earl Jones, que vuelve a prestar su voz a Mufasa. La historia es exactamente la misma que la de antaño: tras el asesinato de su padre, un joven león abandona su reino para descubrir el auténtico significado de la responsabilidad y de la valentía. Reventará la taquilla este verano.
Estreno: 19 de julio





Midsommar: Un año después de debutar a lo grande con Hereditary, Ari Aster presenta su segundo trabajo, un nuevo relato de terror sobre una pareja norteamericana en crisis que acude a un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea remota de Suecia. Pero lo que comienza como unas vacaciones de ensueño en un lugar donde nunca se pone el Sol, acaba convirtiéndose en una oscura pesadilla cuando empiezan a sucederse los extraños rituales festivos. Florence Pugh (La chica del tambor), Jack Raynor (Kin) y Will Poulter (Black Mirror: Bandersnatch) protagonizan la película, que está ocasionando disparidad de opiniones, aunque la mayoría positivas.
Estreno: 26 de julio





Súper empollonas (Booksmart): Olivia Wilde (Como la vida misma) debuta en la dirección con esta comedia sobre dos amigas que, en vísperas de la graduación del instituto, se lamentan de haberse centrado tanto en los estudios, y por tanto de no haberse divertido más, así que deciden recuperar el tiempo perdido durante una noche loca. Kaitlyn Dever (Beautiful Boy) y Beanie Feldstein (Lady Bird) son las protagonistas de una película que ha obtenido buenísimas críticas en Estados Unidos.
Estreno: 26 de julio




1/7/19

Actriz del mes: Florence Pugh



Nombre completo: Florence Pugh

Fecha de nacimiento: 3 de enero de 1996

Lugar de nacimiento: Oxford, Inglaterra (Reino Unido)

Filmografía destacada:

Black Widow (¿?)
Little Women (2019)
Midsommar (2019)
Peleando en familia (2019)
La chica del tambor (Miniserie de TV) (2018)
Malevolent (2018)
El rey proscrito (2018)
Rey Lear (TV Movie) (2018)
El pasajero (2018)
Lady Macbeth (2016)
Marcella (Serie de TV) (2016)
Studio City (TV Movie) (2015)
The Falling (2014)


Méritos: Un día, me puse a ver Lady Macbeth sin saber gran cosa de la película, por ver todas las participantes en el NoOscarFest, y no solo me gustó muchísimo la película, sino que me quedé prendado de su protagonista. Era una chica joven a la que no había visto en ningún otro sitio, pero de la que me impresionó sobre todo la facilidad con la que exteriorizaba las emociones de su personaje a través de las expresiones de su cara, y lo bien que se acomodaba al tono del film, a medio camino entre el drama y el humor negro. Me quedé con su nombre, Florence Pugh, intuyendo que la chica daría mucho más de qué hablar, y aquí estamos, un año después, dedicándole un mes.

¿Pero quién es Florence Pugh? Pues una chica de 23 años que debutó en el cine en el  año 2014 con The Falling, junto a Masie Williams (Arya en Juego de tronos). Hasta entonces no tenía ninguna experiencia profesional en la interpretación, pero sí un canal de Youtube, que conserva aunque ya no actualice, donde subía videos suyos cantando versiones de canciones guitarra en mano. Lady Macbeth supuso su lanzadera, reportándole una nominación al premio concedido a estrellas emergentes por los BAFTA, y desde entonces no ha parado de trabajar. Este año la hemos podido ver en la miniserie La chica del tambor dirigida por Park Chan-wook, en el éxito indie Peleando en familia, y muy pronto en la terrorífica Midsommar, el muy esperado segundo trabajo de Ari Aster, director de Hereditary. Para otoño estará junto a Meryl Streep, Laura Dern, Saoirse Ronan y Timothée Chalamet en la adaptación de Mujercitas que ha rodado Greta Gerwig, y lo siguiente será acompañar a Scarlett Johansson en la película centrada en Viuda Negra. Si ha conseguido todo esto en seis años dedicándose a la interpretación, imagínense de lo que puede ser capaz en el futuro próximo. Ya no hay excusa que valga para no saber su nombre.



Extras:

Tráiler de Midsommar

Tráiler de Peleando en familia

Corto ‘In The Time It Takes To Get There’ de Zach Braff

Wonderwall cantada por Florence Pugh

30/6/19

Toy Story 4 – La hora de la emancipación



Dir.: Josh Cooley
¿De qué va?: Woody, Buzz Lightyear y el resto de la pandilla de juguetes están a punto de hacer un viaje familiar por carretera con su dueña, Bonnie. Pero cuando aparece Forky, una manualidad hecha por Bonnie convertida en juguete, empiezan los problemas.

Reseña: Prácticamente nadie se tomó bien la noticia de que Pixar estaba preparando una cuarta entrega de Toy Story. Con los juguetes de Andy pasando a las manos de Bonnie en Toy Story 3 (2010) se completaba el círculo, con un regusto más dulce de lo que cabría esperar. ¿Para qué seguir, si no era por afán de lucro, cuando el final de la tercera era prácticamente perfecto? Teníamos que haber supuesto que alguna idea quedaba por desarrollar, porque, aunque podamos poner reparos a Buscando a Dory (2016) y Los increíbles 2 (2018), que sean gratuitas y estén vacías de contenido no están entre ellos, pues en ambas tanto los temas como los personajes experimentan una evolución natural. Afortunadamente, en Toy Story 4 ocurre lo mismo.


La película se centra particularmente en Woody, que no termina de superar su ruptura con Andy, aunque como buen juguete, se desviva por su nueva dueña, quien tiene puesta toda su atención en un nuevo muñeco. Pero este último no es un sofisticado Buzz Lightyear ni mucho menos, sino una manualidad que ha hecho en clase a partir de un tenedor de plástico, a la que ha bautizado Forky, y que cobra vida con una crisis existencial tremenda al verse a sí mismo como pura y llana basura. Comienza así una nueva aventura en la que, una vez más, los juguetes se extravían en el mundo exterior a la habitación de un niño, y en el que se explora la necesidad de realización personal, el sacrificio, el sentido del deber, la libertad, la amistad y otros temas familiares pero abordados desde otro enfoque, más adulto y desencantado, pues no hay que olvidar que el público objetivo de la primera Toy Story ha crecido al tiempo que lo ha hecho la saga. Si la tercera entrega despedía la infancia con Andy de camino a la universidad, la cuarta es esa pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez en la adultez: ¿Qué estoy haciendo con mi vida?


Una de las grandes virtudes de Toy Story 4 está en que recupera a uno de los personajes olvidados en la 3 y de los más minusvalorados de toda la saga: la pastora Bo. Hasta ahora solo era la gentil novia de Woody, que siempre se quedaba al margen de la acción cuidando de sus ovejitas, pero aquí nos la reencontramos como una mujer aventurera, audaz, dinámica e independiente, disfrutando de su libertad; una gran mejoría, reflejo de cómo está cambiando el papel de la mujer en el cine, la cultura audiovisual y la sociedad. El film introduce nuevos juguetes a cada cual más divertido, siendo Forky y el dúo formado por Ducky y Bunny especialmente hilarantes, aunque no deja de ser una pena que la pandilla de toda la vida quede tan relegada a un segundo plano, a excepción de Buzz y especialmente de Woody, absoluto protagonista al ponerle fin a su viaje personal, iniciado en la Tory Story original.


Si Toy Story 3 era un final perfecto, la 4 es un epílogo a la altura. Al igual que aquella, alterna comedia y drama con brío, derrochando carisma y subiendo el listón técnico con una atención por los detalles y las texturas asombrosa; basta con fijarse en los tejidos y los materiales de los que está hecho cada juguete, o comparar la apariencia del gato con la del perro de la primera entrega, para percatarse de los tremendos avances que ha hecho Pixar en los 24 años que separan una película de la otra. Puede que no supere a la tercera en el terreno emocional, pero justifica su existencia de tal forma que la idea de una tetralogía perfecta no solo ya no suena mal, sino que parece muy factible; más que suficiente para no temer a la mutación en pentalogía.

8/10

28/6/19

O.C: Cleo de 5 a 7 (1962)

¿De qué va?: Cleo es una joven cantante francesa que acaba de hacerse una biopsia. El resultado le será comunicado en dos horas y ella decide vagar por Parías a la espera de los resultados de su análisis. El temor a tener cáncer y fallecer le asalta la mente una y otra vez. En su travesía se cruza con su adivina, toma café, visita a una amiga… y conoce a un soldado que al día siguiente parte para luchar en la contienda de Argelia.

Reputación: Una de las películas de ficción más emblemáticas de Agnès Varda antes de que la cineasta se centrase en el cine documental. Dividida en 13 capítulos, la película muestra en tiempo real la vida de la protagonista desde las cinco de la tarde hasta las seis y media del 21 de junio de 1961. Para el personaje de Cleo se escogió a la actriz Corinne Marchand, que tuvo una carrera más prolífica en el teatro que en el cine. La película fue presentada en el Festival de Cannes cosechando un gran éxito, convirtiendo a Varda en la única cineasta femenina relevante dentro de la Nouvella Vague; figuras destacadas del movimiento artístico francés como Jean-Luc Godard, Anna Karina y Jean-Claude Brialy realizaron cameos en el cortometraje mudo que ven Cleo y su amiga en un momento del film. Alfonso Cuarón bautizó a la protagonista de Roma (2018) a la película.



Comentario: Mucho antes de que Agnès Varda se recorriese los pueblos Francia para filmar a los espigadores y a retratar rostros en lugares junto a JR, dirigió la película más femenina y feminista de la Nouvelle Vague. Una muchacha se mueve por París y se relaciona con diferentes personajes a la espera de que salgan unos resultados que le dirán si tiene o no cáncer. El tiempo objetivo se entreteje con el subjetivo a través de las sensaciones de Cleo, quien pasa de definirse a sí misma como la ven los demás, una mujer simple, engreída y superficial, a tomar plena de consciencia de su independencia, sin dejar que el miedo y la mirada masculina la cuestionen ni se interpongan en un porvenir del que va a tomar las riendas, por muy funesto que sea. La película es una sucesión de encuentros y desencuentros que construyen el empoderamiento de Cleo y que culminan en un breve y hermoso affaire con un soldado que también teme que su fin esté cerca. Cleo de 5 a 7 es la demostración de que puede haber directores buenísimos, pero pocos tan necesarios e irrepetibles como Agnès Varda.

Próximo visionado: El expreso de medianoche (1978)

26/6/19

En los 90 – Sk8ter Boys



Dir.: Jonah Hill
Int.: Sunny Suljic, Lucas Hedges, Katherine Waterstone, Na-kel Smith, Olan Prenatt, Gio Galicia, Ryder McLaughlin, Alexa Demie
¿De qué va?: Los Ángeles, años 90. Stevie  es un chico de 13 años que se pasa el verano intetando integrarse en un nuevo grupo de amigos que ha conocido en una tienda de skate.

Reseña: Jonah Hill es el último actor en dar el salto tras las cámaras. Buenos referentes no le faltan, habiendo trabajado con directores de la talla de Martin Scorsese, Bennett Miller, los hermanos Coen, Cary Fukunaga o Gus Van Sant. Además, lo hace con guion propio y que retroatrae a la ciudad de Los Ángeles de los 90 en la que creció. No es una autobiografía, pero existe cierto paralelismo entre Steve, el chaval que protagoniza la historia, con la evolución de la carrera de Hill como intérprete: al principio ambos son prácticamente invisibles y no son tomados en serio hasta que empiezan a codearse con la gente importante a la que antes admiraban desde una distancia prudente, soñando con la posibilidad de ser uno más.


Todos podemos sentirnos identificados con Jonah y Steve porque, a no ser que seas una de esas personas bendecidas con el don del carisma y la popularidad innata, has pasado por lo mismo siendo joven o no tanto, y has intentado hacerte el guay por todos los medios para que se fijaran en ti. En lo que respecta a Steve, su alta tolerancia al dolor se convierte tanto en una fijación por autolesionarse para encauzar toda su frustración como en la mejor baza para aprender a usar el skate y llamar la atención del grupo de amigos del que quiere formar parte. De esta forma, Steve es introducido en sus primeras experiencias con las drogas, el sexo y la delincuencia, al tiempo que se rebela contra una madre cariñosa pero ausente y un hermano violento y distante, pero la película carece de motivaciones aleccionadoras y moralizantes, pues Hill las aborda como lo que son: ritos de iniciación complicados, pero que, al fin y al cabo, son los que sientan las bases del adulto en el que se convertirá en el día de mañana.


La nostalgia por los 90 está presente en la imagen en formato de cuatro tercios y en 16 mm, en el furor por el Skate, una Super Nintendo por allí, una PlayStation por allá, radiocassettes, el furor por los skates y la Mtv puesta de fondo, pero Hill no se recrea demasiado en ello, prefiriendo centrar la atención en su protagonista, al que da vida el fantástico Sunny Suljic. Ya pudimos percibir que el chico tenía talento en El sacrificio de un ciervo sagrado (2017) y en La casa del reloj de la pared (2018), pero aquí ya se consolida como un joven valor en alza, pues lleva casi todo el peso del film con aplomo y una espontaneidad que también poseen sus colegas en la ficción, mientras que Katherine Waterstone y Lucas Hedges tan solo necesitan de un puñado de escenas para bordar sus papeles. En los 90 es un ‘Coming-of-Age’ de manual, una oda a la amistad sencilla a la par de honesta y cariñosa respecto a sus personajes, así como una rotunda demostración de la madurez artística alcanzada por Jonah Hill.

7/10

24/6/19

Men in Black: International – Promoción sin honores



Dir.: F. Gary Gray
Int.: Tessa Thompson, Chris Hemsworth, Liam Neeson, Rafe Spall, Emma Thompson, Rebecca Ferguson, Kumail Nanjiani
¿De qué va?: Los Hombres de Negro se enfrentan a la mayor y más internacional amenaza hasta la fecha: un topo dentro de la organización. Para hacerle frente, la agencia que regula la inmigración intergaláctica en nuestro planeta contará con dos agentes: la novata Agente M y el experimentado Agente H.

Reseña: Las majors se resisten a que sus grandes marcas terminen de forma natural. Reboots, remakes, secuelas, spin-offs, precuelas… todo vale con tal de rentabilizar al máximo. Cuando sale bien, se continúa por esa nueva vía hasta que se vuelva a agotar y si no funciona, ya habrá otra ocasión para intentarlo de nuevo en unos años. El ejemplo más claro lo encontramos en la saga Terminator y sus sucesivos relanzamientos fallidos. También ocurrió con Cazafantasmas, aunque el reboot femenino no mereciese tal fracaso, y probablemente vuelva a suceder con Men in Black pues, aunque MiB: International no esté rindiendo en taquilla según lo esperado, seguro la franquicia será relanzada en el futuro de un modo u otro.


Con Will Smith y Tommy Lee Jones fuera de la ecuación, la película recurre a una pareja de química ya demostrada, la formada por Chris Hemsworth y Tessa Thompson, para embarcarse en una aventura que, a diferencia de las tres entregas anteriores, se desarrolla fuera de los Estados Unidos, aderezada con elementos característicos de las tramas de James Bond: artilugios tan sofisticados como peligrosos, individuos a los que proteger, traficantes de armas, un misterio que resolver, parajes de ensueño y un espía al que desenmascarar. Sin embargo, la película no termina de aprovechar ninguna de sus bazas: Thomson y Hemsworth son buenos actores y tienen un gran instinto para la comedia, pero el humor carece de la chispa y la locura de Thor: Ragnarok (2017). La trama se deja seguir, pero no cuenta con nada realmente sorprendente ni novedoso. Tampoco se saca partido de la variedad de localizaciones y culturas, ni que se produzca una distinción entre extraterrestres refugiados de primera y segunda clase.


Men in Black: International no es tan mala como se dice. A tener de lo que se comenta con la red, hay que aclarar por muy absurdo que parezca que su problema no está en que una de las protagonistas sea una mujer, más bien su principal virtud, pues Tessa Thompson aporta una frescura de la que carece el resto de la cinta, y el traje le sienta francamente bien. El film también cuenta con un extraterrestre entrañable a más no poder, el pequeño Pawny, (con la voz de Kumal Nanjiani), y un elenco de secundarios con intérpretes de la talla de Liam Neeson, Rafe Spall, Rebecca Ferguson y Emma Thompson, pero todo está dirigido y producido en piloto automático, sin desgana, pero sin brío, y con un montaje bastante regular. Cumple como blockbuster veraniego para pasar el rato, siendo quizás lo más revolucionario y agradecido que no sobrepase las dos horas de metraje, pero es probable que para cuando llegue el otoño ya la hayamos olvidado.

5’5/10

20/6/19

X-Men: Fénix oscura – Cenizas a las cenizas



Dir.: Simon Kingberg
Int.: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Sophie Turner, Nicholas Hoult, Tye Sheridan, Jessica Chastain, Kodi Smit-McPhee, Alexandra Shipp
¿De qué va?: Durante una misión de rescate de los X-Men en el espacio, Jean casi muere al ser alcanzada por una misteriosa fuerza cósmica. Cuando regresa a casa, esta fuerza no solo la ha hecho infinitamente más poderosa, sino también más inestable. Mientras lucha con la entidad que habita en su interior, Jean desata sus poderes de formas que no puede controlar ni comprender.

Reseña: La gran energía con la que arrancó X-Men: Primera generación (2011) se ha ido diluyendo con cada entrega posterior de la franquicia de los mutantes. Días del futuro pasado (2014) tenía que haber sido el final de la trilogía y no un episodio intermedio (tal y como confirmó Matthew Vaughn recientemente) y Apocalipsis (2016) tenía mucho problemas, pero sobre todo, que jamás transmitía la amenaza inminente de una hecatombe mundial. De igual modo, Fénix oscura no da la sensación de que nos encontremos ante el gran colofón de una saga iniciada hace ya casi 20 años, sino con un episodio intermedio, o un spin-off, que no tiene nada nuevo que contar.


Se supone que la idea era rehacer el arco del cómic de Fénix oscura que ya se llevó a la pantalla en X-Men: La decisión final (2006), con un resultado tan negativo que aprovecharon Días del futuro pasado para deshacer todo lo que sucede en ella. Pero puede que hubiese sido mejor contar con alguien nuevo en vez de con uno de los guionistas de aquella, Simon Kingberg, cuyas ganas de redimirse no se han traducido en un guion a la altura de las mejores entregas de una saga. La única novedad temática reside en poner en tela de juicio la egolatría de Charles Xavier (James McAvoy), el resto, más de lo mismo: la admiración de los humanos hacia los mutantes que se convierte en miedo cuando a uno de estos se le va la cabeza, el concepto de familia como la única salvación de la soledad mutante, que si se tiene o no se tiene propensión genética para la maldad…. Todos estos temas son plasmados en una historia que avanza de forma mecánica y caprichosa, con unas líneas de diálogo simplonas que parecen sacadas de primero de guion.


La desidia de buena parte del reparto tampoco ayuda demasiado, en especial la mostrada por Michael Fassbender y Jennifer Lawrence, esta última dando carpetazo a la delirante evolución que ha tenido el personaje de Mística debido a su creciente fama, radicalmente opuesta a las ganas de la actriz de pasarse tantas horas en la sala de maquillaje. También es una lástima que tras años siendo tentada a formar parte de una película de superhéroes, Jessica Chastain se haya decidido finalmente por esta, para dar vida a una villana inexpresiva e infrautilizada. La única que parece entregada a la causa es Sophie Turner intentando aprovechar la oportunidad para consolidarse fuera de Juego de tronos, pero todo le va a la contra, mientras que el resto del casting joven está ahí para dar vidilla a las secuencias de acción y poco más.


No es que X-Men: Fénix oscura sea mala, sino que causa indiferencia. Cuenta con una buena partitura de Hans Zimmer y no aburre (¡faltaría más!) pero tampoco provoca ninguna emoción ni genera especial interés por el devenir de los personajes, pese a que ya sean viejos conocidos. No justifica su existencia aunque, al tiempo que desarrolla la historia de Jean Grey, intente dar un cierre al arco de la relación entre Magneto y Charles Xavier, que comenzó en Primera generación y que tendría que haber sido la piedra angular de esta tetralogía, en vez de haberse quedado en segundo plano. Los mutantes de Fox se despiden en baja forma, a la espera de ver en qué forma son reinventados e integrados en el MCU, aunque no les vendría nada mal tomarse un buen tiempo de descanso.

5/10