10/10/16

Crónica del 49º Festival de Sitges (Jornada III)

Por Carlos Rodríguez.

Desconozco si este año ha ocurrido algo especialmente relevante en las relaciones sociopolíticas entre Corea y Japón, más allá de la tirria habitual de los vecinos hacia los nipones, que ya se da por sentada. El caso es que todas las películas coreanas que me voy encontrando este año en Sitges tienen un factor común: Japón como enemigo. Vuelve a ser el caso de El extraño, el nuevo thriller, con elementos sobrenaturales, de un Na Hong-Jin que ya deslumbró a este Festival con sus dos anteriores películas, la última de las cuales le valió el Premio al Mejor Director. Se trata de una película policíaca en que una serie de asesinatos revuelve la vida de un tranquilo pueblo coreano. Todas las sospechas recaen en un extraño japonés que vive aislado en una cabaña en el bosque.

Goksung

Es densa, logra una atmósfera muy cuidada, valiéndose de la climatología como elemento subyugante, posee un humor negro muy característico que ayuda a aligerar el conjunto, a restarle solemnidad, y lo hace más llevadero. Hong-Jin juega con los tonos, introduciendo elementos terroríficos intermitentemente, con derivaciones al cine de posesiones. Todo ello se articula alrededor de una trama pelín absurda, pero que consigue hacerte entrar en su juego manejando la tensión con pulso firme, creando imágenes perturbadoras. El resultado es un conjunto enfermizo, con garra, que no decae a pesar de su duración y con los suficientes elementos originales como para resultar memorable. Muy destacable.

The Transfiguration

No así The Transfiguration, una cinta de terror independiente que nos narra la historia de un chico de 14 años obsesionado con el mundo de los vampiros. Prestando especial atención al desarrollo psicológico de su protagonista, con un ritmo tranquilo y sin apenas sobresaltos, casi como un drama al uso, la película avanza sin conseguir crear suficientes elementos destacables o mínimamente atractivos. Perdida así toda atención, los personajes, no muy bien perfilados, dejan de importarme. Solo me queda entrar en alguna que otra broma esporádica (que, lo reconozco, funcionan) y en un final que al menos tiene claro lo que quiere contar, aunque no me interese. Eso sí, no se le puede negar que la película evita lugares comunes, con potencial para convencer a un público determinado.

Poster De PalmaDe Palma es un documental realizado por Noah Baumbach (uno de los nombres de moda en el panorama indie actual) y Jake Paltrow para la HBO. Básicamente, consiste en filmar a Brian De Palma durante dos horas hablando de su filmografía. Es de sobra conocida la lucidez de De Palma cuando se trata de disertar sobre cine. El material se aprovecha de ello en exclusividad, porque es completamente plano a nivel artístico y formal. Por suerte, entretiene lo justo y suficiente como para querer seguir escuchándole hablar. Las imágenes ilustran sus explicaciones, ordenadas cronológicamente. No hay apenas profundidad en sus reflexiones, mas se agradecen las pocas anécdotas divertidas que salpican la entrevista. Sí consigue recuperar el gusanillo por su cine, pero es perfectamente olvidable.

Poster Train to BusanDados los antecedentes, casi iba al cine con la idea preconcebida de que los zombis de Train to Busan serían todos turistas japoneses, pero qué va. Bromas aparte, este adrenalínico thriller de acción y terror realizado por Yeon Sang-ho (en lo que supone su primera incursión en el cine de imagen real, y segunda del año con esta temática), éxito rotundo en las taquillas coreanas, es una divertidísima cinta de zombis con una capacidad inventiva arrolladora, una puesta en escena muy precisa y un ritmo perfectamente medido que hará las delicias de cualquier aficionado a este tipo de cine. No tiene apenas trama (un grupo de viajeros de tren se ve envuelto en un apocalipsis zombi en pleno viaje), pero está escrita de manera inteligente, con un grupo humano más que decentemente descrito, empleando demasiados clichés, eso sí. La película nos habla del altruismo, acaso como elemento inherente al ser humano (o al menos a aquel que se precie de serlo), pero tampoco se excede en la profundidad de los subtextos. Aquí lo importante es la acción. Y qué facilidad para manejar la tensión de las escenas, con esa horda de zombis que deben de ser los más rápidos que he visto nunca en el cine.

Train to Busan

Algún patinazo casi inexplicable allá por el final no supone apenas mácula para una película que es capaz de pegarte a la butaca durante dos horas de la manera en que lo consigue Train to Busan, que concluye elegantemente, aludiendo a la reina del cine de zombis: La noche de los muertos vivientes.

9/10/16

Crónica del 49º Festival de Sitges (Jornada II)

Por Carlos Rodríguez.

La cosa parece ir mejorando. Evitando la Sección Oficial (prometo que no aposta), hoy hemos podido encontrar títulos más convincentes. Empezamos con la ópera prima de Sophia Takal, Always Shine. Se trata de un thriller de intriga con toques de drama psicológico cuya trama muestra a dos amigas actrices y la relación entre ambas. Mediante su descripción, la película nos habla de las relaciones entre personas como una tensión constante entre sumisión y dominación, desde un punto de vista eminentemente feminista que es de agradecer (lástima que ciertas decisiones valientes las tengan que tomar casi siempre las mujeres, y no sea esta una temática que preocupe tanto al género masculino). También nos habla de la inseguridad, del miedo al rechazo, de la complacencia y de esa fina línea innombrable que separa el amor del odio.

Always Shine

Para mostrar todo esto, la película se articula como un juego de espejos e identidades cambiantes que en realidad son las dos caras de una misma moneda, en constante debate interno, recordando en demasía a las temáticas más exploradas por David Lynch, para resultar ser en última instancia una hermana pequeña de Mulholland Drive a la que le sobran elementos de paralelismo (encontramos así, por ejemplo, hasta un posible Club Silencio en ese bosque nocturno; pero también, claro, la fagocitación de una identidad por otra). La temática explorada es fascinante, no así la ausencia de originalidad. La película tiene atmósfera, pero por supuesto, no despliega el talento de Lynch: lo que más destaca para mal en este sentido es el bajón de ritmo tras determinado punto de inflexión. Para bien, la actuación principal de Mackenzie Davis, que ganaría el Premio a la Mejor Actriz en Tribeca, y que está hipnótica, todoterreno.

Poster Hell of High WaterComanchería comienza a subir el nivel sensiblemente. Articulada como un thriller de robos y atracos, el pulso firme de su director David Mackenzie (curioso parecido nominal con la actriz anteriormente nombrada…) nos conduce con elegancia por una suerte de western crepuscular moderno, con unos actores protagonistas en estado de gracia, a destacar Jeff Bridges y Ben Foster, con una atmósfera depresiva aderezada por golpes de humor que son muy de agradecer y añaden ritmo al relato. Se exploran varias temáticas pero ninguna de ellas termina de explotarse del todo. Inteligentemente, se evitan maniqueísmos innecesarios, dejando así al espectador marcarse sus propios límites morales. En primera instancia, es una película bastante divertida (para lo triste que es la historia); en última instancia, y como le ocurrió al también más que correcto anterior filme de Mackenzie, Convicto, es olvidable.

El himno del corazon

En la sección Anima’t encontramos El himno del corazón, un anime del director Tatsuyuki Nagai. La historia: tras una mala experiencia en el pasado, una niña decide dejar de hablar, ya que, cada vez que lo intenta, sufre fuertes dolores de estómago. Se trata de un drama amable y ligero no apto para diabéticos que nos habla de la necesidad de abrirnos, de expresar nuestros sentimientos siempre, aunque no los sintamos oportunos, o incluso eso suponga exponer algo negativo de nosotros o de la otra persona. La protagonista, que decide cerrarse, dejar de hablar y crear “un cascarón” alrededor de su corazón tras el divorcio de sus padres, del que se siente culpable, poco a poco irá aprendiendo a abrirse y expresar sus sentimientos. Quizá esté todo algo toscamente remarcado, y la historia no sea lo más interesante posible, pero en determinado momento, empleando las artes más sucias y obvias posibles, mientras oímos un musical que mezcla el Over the Rainbow con el segundo movimiento de la Patética de Beethoven, comienza a reptar hacia nuestro interior. Y penetra hondo, y se instala en el corazón, y allí se queda, y todavía con el nudo en la garganta y los ojos humedecidos se acaba la película y salimos del cine con la mayor de las sonrisas, deseando con urgencia poder verbalizar nuestros sentimientos ante los seres queridos.

Age of Shadows

También mejora el panorama coreano con esta The Age of Shadows, drama que recrea, volvemos a lo mismo, la ocupación japonesa de Corea a principios de siglo pasado. Kim Jee-Woon despliega todo su talento tras la cámara aportando estilo y elegancia a esta historia de espías basada en hechos reales. Los repuntes de violencia están bien medidos y dosificados, y el peso del relato lo soporta un Song Kang-Ho portentoso, para mí de los mejores actores coreanos del momento. Además, plantea dilemas profundos encarnados en su protagonista, y que se explicitan en ese brillante diálogo en que se viene a decir que el hombre a lo que más miedo tiene en la vida es a que su corazón se mueva, cambie. Esa indefinición, que le viene de perlas al género de espías, es la que carga de sentido un film que, por desgracia, se siente largo en exceso.

Aliens

Hemos finalizado el día cantándole el cumpleaños feliz a Sigourney Weaver (sic) antes de la retrospectiva que nos invitaba a revisar en formato analógico la magistral Aliens: el regreso, que a su vez cumple 30 años desde su estreno allá por 1986. No solo adoro el formato analógico, que le va de perlas a este tipo de películas (no es impostura purista, de verdad me gusta más la imagen así), sino que constato que la fuerza de Aliens sigue igual de viva hoy que hace 30 años. Y no voy a hablar mucho más sobre una película de la que tanto se ha dicho, pero al menos reseñar de nuevo el inteligente acierto de James Cameron desmarcándose del tono de la insuperable Alien original, para decantarse sin tapujos por el cine de acción, consiguiendo una obra diferente que complementa a la perfección la primera parte, respetándola debidamente.

8/10/16

Crónica del 49º Festival de Sitges (Jornada I)

Por Carlos Rodríguez.

Poster SitgesYa está aquí. La cita cinéfila más esperada del año por todos los fans del cine de género. No hay Festival como el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, que este año celebra su edición número 49 homenajeando a Star Trek (por cierto, con un spot bastante bueno, como de costumbre, en que un muy heterogéneo grupo de personas celebran su orgullo trekkie al son del Sueño de Amor de Liszt. Muy fan). Y no hay otro igual no solo por su parrilla de películas tan única. Sitges es un pueblo encantador que estos días se viste de gala para recibir al ejército de cinéfilos más fiel del mundo. En cada rincón descubres frikadas nuevas que te sacan una sonrisa. Su ya famosa Zombiewalk, pero también estatuas con la mano trekkie, o carteles que te guían hasta el Auditori al rezo de “Para llegar al Meliá Sitges, coja la segunda estrella a la derecha y siga todo recto hacia el mañana”.

En una selección de películas tan amplia, hay espacio para películas de todo tipo, de todas las calidades. Hoy no he topado con una buena remesa, pero sí al menos con películas lo suficientemente especiales como para merecer atención.

Banner The Tiger

Empezamos con The Tiger, la nueva cinta de Park Hoon-Jung, que ya sorprendió a Sitges hace un par de años con su magnífica New World. La película, protagonizada por un siempre solvente Choi Min-Sik, narra la ocupación japonesa en la Corea de 1925 (un tema que revisitaremos pronto en más películas, por lo que veo) desde el punto de vista de un cazador de montaña. Un general militar pretende dar caza al Rey de la Montaña, un tigre que se ve hostigado por el invasor, en paralelo a la nación misma. La primera mitad de la película tiene un tono calmado y casi amable, lo cual agradezco, porque es habitual esperar justo lo contrario de un importante grueso de la filmografía coreana, pero no es nada original y recuerda demasiado a otras cintas como Las aventuras de Jeremiah Johnson. Por el contrario, en la segunda mitad, Hoon-Jung se pierde en una cacofonía de tonos y termina instalando al espectador en el aburrimiento, con sus clímax demasiado juntos y su lirismo impostado y exagerado que te sacan de la escena. Todo ello aderezado con una banda sonora insistente a la que le sobran notas por doquier.

The Tiger

Y cuando el paralelismo del que hablaba, y que era lo único interesante de la película a la postre, comienza a remarcarse con un trazo tan grueso, solo deseo que acabe ya esa sucesión de ochenta finales uno tras otro. Mención especial, eso sí, para ese tigre digital (lo digo en el buen sentido) que se roba la película para él solo, por encima de un Min-Sik también enorme, pero demasiado plañidero.

Poster The VoidEl día lo finalizamos con The Void, una bizarra película de terror canadiense que se presenta en la Sección Oficial. Tras un feroz primer acto formado por ingredientes casi exclusivos de la suma de las partes de La Cosa (El enigma de otro mundo) y Asalto a la comisaría del distrito 13, sin vergüenza (de nuevo, en el buen sentido), complejos o pretensiones, con ritmo y cierto sentido del humor, tras esto, se sucede un segundo acto mucho más irregular que comienza a introducir una serie de ingredientes ya más difíciles de rastrear en el Maestro (¿Pro-vida? ¿El príncipe de las tinieblas?) que le hacen perder frescura y ritmo; para finalizar con un tercer acto en que ya se ha perdido todo el rumbo, y adquiere unas pretensiones insospechadas al principio que lo echan todo a perder. No se le puede negar a sus creadores cierto talento visual, creando imágenes inquietantes y potentes que me remiten al Rob Zombie de The Lords of Salem, y de paso tampoco podemos negar que sus monstruitos molan bastante, con unos efectos especiales artesanales que se echan de menos hoy día. Por esto mismo me da pena que naufrague tanto la cosa al final, y nos quedemos con un título solamente pasable, aunque cuanto menos valiente.

The Void

Es todo por hoy. Mañana tendremos un día más completo (y largo: comienzan las peleas internas contra el sueño acumulado) en que analizaremos películas como lo último de Kim Jee-Woon, y tendremos además algún celebrado reencuentro.

7/10/16

Los 80 para millennials

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Creadores: Mark Duffer, Ross Duffer
Int.: Winona Ryder, David Harbour, Finn Wolfhard, Millie Bobby Brown, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Natalia Dyer, Charlie Heaton, Matthew Modine
Emisión: 2016 – ¿?, Netflix
1 temporada

A estas alturas, dos meses y medio después del aterrizaje de Stranger Things en Netflix, puede resultar un poco redundante escribir un artículo sobre la serie. Primero porque prácticamente todo el mundo devoró los ocho episodios de los que consta su primera temporada sin tiempo de hacer la digestión, y segundo, porque ha resultado ser un fenómeno social de tal envergadura que los medios no han parado de bombardearnos desde entonces con noticias de todo tipo: entrevistas con su reparto, declaraciones de sus creadores, teorías, especulaciones y, sobre todo, explotación mediática de los niños que protagonizan la serie. Cualquier excusa es buena, desde ponerles a interactuar con juguetes de los 80 hasta amenizar la gala de los Emmy. Por una parte es comprensible, porque ellos son el corazón del formato, pero por el otro, no es sólo que corran el peligro de ser cansinos, es que parece que nos hemos aprendido nada de casos como el de Macaulay Culkin o el de Lindsay Lohan.

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Stranger Things es, básicamente, un revival del cine juvenil y de ciencia ficción de los años 80. Lo que la distingue de su principal precedente, Super 8 (2011) de J.J. Abrams, es que ha sabido conectar con el público mejor que aquella, que no alcanzó el éxito esperado. Quizás por ello, todas las cadenas de televisión rechazaron el proyecto de los hermanos Duffer hasta que Netflix, que tiene muy buen ojo, se hizo con ella. Es una serie que se presta mucho a la maratón, pero que también se puede disfrutar de forma más pausada, para poder paladearla mejor y dejar respirar el misterio que rodea toda la trama, contada desde al menos cuatro líneas narrativas diferentes que convergen de forma natural en su penúltimo capítulo, desembocando en un desenlace que deja algunos cabos sueltos que anticipan por dónde pueden ir los derroteros en la segunda temporada.

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Otra clave de su éxito radica en su “efecto-nostálgico-hasta-cierto-punto”: Stranger Things tiene una cuidada estética ochentera (¡cómo mola la cabecera con lo sencilla que es!) y viene cargada de guiños y referencias a la cultura popular de la época, pero cuenta con los suficientes elementos del audiovisual actual como para que no se le atragante a los que consideran una película estrenada hace cinco años como “vieja”, perdiendo un poco la ingenuidad que caracterizaba al cine de aquella época tanto para la bueno (el empoderamiento femenino) como para lo malo (imposible recuperar el inocente encanto de antaño). El cocktail contiene desde ingredientes sacados del cine y la literatura que marcó aquella época, con Steven Spielberg, Stephen King y John Hughes a la cabeza, hasta elementos sacados de obras contemporáneas de diversos ámbitos, como la saga de videojuegos de Silent Hill o la joya indie Under the Skin, todo muy bien revuelto y con una identidad que, a pesar de la cantidad de préstamos, resulta homogénea, atractiva y, como se espera de una buena serie, adictiva.

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Los personajes parten de arquetipos conocidos para hacerlos evolucionar de forma un tanto previsible en unos casos y de forma inesperada en otros, pero están esbozados de tal forma que resulta muy sencillo empatizar con ellos, también gracias al impecable  trabajo de casting realizado. Stranger Things reúne nuevos talentos con intérpretes veteranos que empezaron su carrera en los 80. Los niños son puro carisma y naturalidad, y algunos de ellos, como Millie Bobby Brown, apuntan a convertirse en estrellas, si no les engulle la maquinaria de Hollywood antes. Por otra parte, el gran debate que se ha creado a colación de la serie es si la felizmente recuperada Winona Ryder actúa bien o no. Resulta indudable que la actriz aborda la desesperación que siente su personaje de forma sobreactuada, con sempiterno nerviosismo y ojos desorbitados, lo cual, en cierto modo, le viene bien al personaje, porque esa reacción es la que tendría cualquier madre en su situación. Particularmente opino que Winona, como el icono cultural que es, está por encima del bien y del mal, y que consigue que su interpretación exagerada se mimetice con la serie y se convierta en un rasgo más de la misma. Al menos sale mejor parada que Matthew Modine, del que se han esforzado tanto para que sea un villano misterioso en la sombra que acaba por convertirse en una “no presencia” que impone más bien poco.

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Tratándose del fenómeno mediático del verano de 2016, junto a Pokemon Go, su renovación por una segunda temporada era más que obvia, respaldando así el deseo de los hermanos Duffer de abarcar los años de instituto de los jóvenes protagonistas, en la línea de la saga de Harry Potter, con un nuevo misterio paranormal que resolver cada año. La idea resulta muy apetecible, sin embargo, también se corre el peligro de que lo que podría haber quedado como una miniserie notable caiga en la reiteración, el desgaste o en una caricatura de sí misma. Ya sabemos todos lo difícil que es montar una buena saga de ciencia ficción manteniendo el nivel de la precursora. Dejando la negatividad a un lado, Stranger Things es una serie acorde al entusiasmo despertado, aunque tal vez, como en la mayoría de estos casos, haya un poco de exageración en el fenómeno. En cualquier caso, estaremos pendientes de los “extraños sucesos” que están por llegar y ojalá que les den a los niños unas vacaciones y les permitan ir al cole, que se lo tienen bien merecido.

5/10/16

O.C: Los siete magníficos (1960)

Poster Los siete magnificos¿De qué va?: Los humildes habitantes de un pueblo mexicano viven oprimidos por una despiadada banda de forajidos que les demandan continuamente un pago por sus cosechas. Cansados del chantaje, deciden contratar los servicios de siete pistoleros para que les enseñen y les ayuden a defenderse.

Comentario: Remake estadounidense de Los siete samuráis (1954) de Akira Kurosawa. El actor Yul Brynner fue quien tuvo la idea de hacer una nueva versión del film, pasándole la idea al productor Walter Mirisch, y por ello pudo adjudicarse el papel protagonista, además de tener voz y voto en las decisiones de casting. Él fue quien escogió a Steve McQueen para que encarnase al segundo personaje más importante de la historia, sin embargo, más tarde se arrepintió de ello porque ambos mantuvieron una relación desastrosa en el set. La principal razón de la disputa residía en la convicción de Brynner de que su compañero de reparto trataba de eclipsarlo constantemente durante el rodaje, improvisando cosas que no estaban en el guión cuando compartía plano con él. La preocupación de Brynner llegó hasta tal punto que, supuestamente, contrató a un asistente para que contara el número de veces en las que McQueen se tocaba el sombrero mientras él recitaba sus líneas de diálogo. Años más tarde se reconciliaron, pues McQueen, enfermo de cáncer, llamó a Brynner y le pidió disculpas por su comportamiento.

Los siete magnificos2

La partitura musical compuesta por Elmer Bernstein para la ocasión se convirtió en uno de los principales distintivos del film, siendo nominada al Oscar a mejor banda sonora original e imitada en multitud de westerns posteriores. La creciente popularidad del film propició una secuela, El regreso de los siete magníficos (1966), para la que sólo volvió Yul Brynner, y a la que le siguieron otras dos continuaciones, pero ya sin él a bordo.  Aunque Los siete magníficos recibió críticas mixtas, su director, John Sturges, tuvo la aprobación de la única persona que le importaba: Kurosawa quedó tan impresionado con la película que envió al director una espada ceremonial como regalo.

Los siete magnificos

Comentario: Probablemente, a Kurosawa le gustó Los siete magníficos porque Sturges, en vez de hacer un burdo corta y pega, aplicó el espíritu y las señas de identidad de Los siete samuráis a la cultura yanqui y a un género, el western, al que la premisa argumental le sentaba como un guante. Cierto es que la versión americana no alcanza las cotas de belleza formal y brillantez expositiva de su referente nipón, pero ni falta que le hace. A cambio, agiliza la acción sin desatender la definición del carácter de cada uno de sus siete héroes y entrega un villano tremendamente carismático encarnado por Elli Wallach (corramos un tupido velo sobre la imagen torpe y timorata que da del pueblo mexicano). También aporta luminosidad a la historia, haciéndola más lúdica, pero reteniendo un poco de la amargura de la obra de Kurosawa, y ofrece un clímax final en el que los rifles sustituyen a las katanas manteniendo álgida la tensión y la espectacularidad del enfrentamiento. La gran diferencia entre samuráis y magníficos es que con la primera película terminas abatido y extasiado y con la segunda lo haces tarareando su pegadiza sintonía.

Próximo visionado: La historia interminable (1984)

3/10/16

Itinerario de estrenos de octubre 2016

Estrenos_Octubre


Los próximos 24, 25 y 26 de octubre se celebrará una nueva edición de la Fiesta del Cine, días en los que las entradas costarán 2,90 euros portando la acreditación del evento. Esta edición viene con la esperanza de levantar una taquilla que ha estado bastante aletargada durante el mes de septiembre, puesto que ni siquiera los thrillers españoles, habituales valores seguros, no han conseguido despuntar. No obstante, este mes llega cierta película española con una gran maquinaria publicitaria detrás y con intenciones de convertirse en uno de los estrenos más taquilleros del año, además de un nuevo film de la factoría Marvel. A continuación, una serie de propuestas con las que pueden animarse a pasar por el cine este mes:

Un monstruo viene a verme: Tras El orfanato y Lo imposible, Juan Antonio Bayona completa su trilogía sobre la maternidad con esta adaptación cinematográfica de la novela de Patrick Ness, que parte a su vez de una idea de Siobhan Dowd, quien falleció antes de desarrollarla. La historia versa sobre un niño de 12 años que sobrelleva la enfermedad terminal de su madre gracias a un monstruo que le ayudará a enfrentarse a sus miedos. Felicity Jones (La teoría del todo), Sigourney Weaver (Chappie), Toby Kebbell (Ben-Hur), el debutante Lewis McCougall y Liam Neeson (V3nganza) prestando voz al monstruo, conforman el reparto de una película que ha gustado (y ha hecho lagrimear) a casi todos los que la vieron en el Festival de Toronto y en el de San Sebastián.
Estreno: 7 de octubre


La fiesta de las salchichas: Comedia de animación para adultos sobre un grupo de alimentos liderado por una salchicha que descubre la verdad sobre su existencia: han sido creados para ser mutilados y devorados por los humanos. Será entonces cuando empiece un viaje de vuelta al supermercado para poder sobrevivir. Conrad Vernon (Madagascar 3: De marcha por Europa) y Greg Tiernan (Thomas & Friends) dirigen un film de los responsables de comedias gamberras como Fiesta hasta el fin o The Interview. Encabezan el reparto vocal Seth Rogen (Malditos vecinos 2), Kristen Wiig (Cazafantasmas), James Franco (Una historia real), Danny McBride (Rock the Kasbah) y Michael Cera (Arrested Development). Ha tenido buenas críticas, aunque algunos consideran que su incorrección política es excesivamente gratuita.
Estreno: 7 de octubre


Snowden: Biopic en torno a la figura del analista informática Edward Snowden que filtró documentos secretos del programa de vigilancia mundial de la NSA, convirtiéndose en el hombre más buscado del mundo. Oliver Stone (Salvajes) dirige el film en el que Joseph Gordon-Levitt (The Walk. El desafío) da vida a Snowden, secundado por Shailenne Woodley (La saga Divergente: Leal), Melissa Leo (Objetivo: Londres), Zachary Quinto (Star Trek: Más allá), Tom Wilkinson (Negocios con resaca), Nicolas Cage (Policías corruptos) y Scott Eastwood (Escuadrón suicida). La película ha tenido poca repercusión en la taquilla americana y las críticas han sido tibias, pues parece ser que poco aporta a lo ya mostrado en el oscarizado documental Citizenfour.
Estreno: 14 de octubre


La chica del tren: Adaptación cinematográfica del best-seller de Paula Hawkins a cargo de Tate Taylor (Criadas y señoras). Cuenta la historia de Rachel, una mujer devastada por su divorcio que durante el viaje en tren que hace cada mañana fantasea con la vida perfecta de una pareja a la que puede ver en su casa desde la ventanilla. Sin embargo, un día ve algo inusual que le impactará y que la involucrará en el misterio que está a punto de desencadenarse. Emily Blunt (Sicario), Rebecca Ferguson (Florence Foster Jenkins), Haley Bennett (Los siete magníficos), Justin Theroux (The Leftovers), Luke Evans (High-Rise), Edgar Ramírez (Joy) y Allison Janney (Tallulah) conforman el atractivo reparto de este thriller con ecos de Perdida. El libro no es nada del otro mundo, así que habrá que ver si esta es una de esas ocasiones en las que la película supera su referente literario.
Estreno: 21 de octubre


El contable: Ben Affleck (Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia) da vida a un contable y genio matemático retraído que trabaja de forma autónoma para varias de las organizaciones más delictivas del mundo en este thriller dirigido por Gavin O’Connor (La venganza de Jane). Anna Kendrick (Mr. Right), J.K. Simmons (Una madre imperfecta), Joe Bernthal (Daredevil), John Lithgow (Interstellar) y Jeffrey Tambor (R3sacón) acompañan a Affleck. De momento no hay valoraciones.
Estreno: 21 de octubre


Dr. Strange: Presentación cinematográfica del superhéroe más místico de Marvel. Stephen Strange es un aclamado neurocirujano que, tras sufrir un terrible accidente de coche, se adentra un mundo oculto de artes mágicas y dimensiones paralelas. Benedict Cumberbatch (The Imitation Game) dirige el film dirigido por Scott Derrickson (Líbranos del mal) cuyo reparto de lujo se completa con los nombres de Chiwetel Ejiofor (Triple 9),  Rachel McAdams (Spotlight), Mads Mikkelsen (Hannibal), Tilda Swinton (¡Ave, César!) y Benedict Wong (Marte).
Estreno: 28 de octubre

1/10/16

Actriz del mes: Felicity Jones

Felicity Jones
Nombre completo: Felicity Rose Hadley Jones

Fecha de nacimiento: 17 de octubre de 1983

Lugar de nacimiento: Birmingham, West Midlands, Inglaterra (Reino Unido)

Filmografía destacada:

Rogue One: A Star Wars Story (2016)

Inferno (2016)
Collide (2016)
Un monstruo viene a verme (2016)
Una historia real (2015)
La teoría del todo (2014)
The Amazing Spider-Man 2 (2014)
La mujer invisible (2013)
Breathe In (2013)
Hysteria (2011)
Como locos (2011)
Chalet Girl (2011)
Albatross (2011)
The Tempest (2010)
Cruce de destinos (2010)
Chéri (2009)
El diario de Anna Frank (TV) (2009)
Retorno de Brideshead (2008)
La abadía de Northanger (TV) (2007)
Cape Wrath (TV) (2007)


Méritos: Una de las reclutas más jóvenes y con mayor proyección de la potente invasión británica que ha experimentado Hollywood en los últimos años responde al nombre de Felicity Jones. Tras curtirse en la BBC, tanto en su vertiente televisiva como en la radiofónica, Jones consiguió algunos papeles en producciones británicas, pero su primer papel protagonista de peso le llegó al otro lado del charco con Como locos. La triste y bella historia de amor transatlántica que vivió con el fallecido Anton Yelchin fue una estupenda carta de presentación que le valió un premio en Sundance y esa condición de “actriz revelación” que a veces supone más una losa que una bendición para quien la porta.

La cancelación de los planes de Sony con The Amazing Spider-Man impidieron que Felicity Jones desarrollase el personaje de Felicia Hardy, alias Gata Negra, en futuras secuelas, y que todo se quedara en un cameo desaborido. Sin embargo, el chasco por su malograda incursión en el terreno del blockbuster le duró muy poco: su interpretación de Jane Hawking en La teoría del todo le consiguió un puesto fijo en la categoría de mejor actriz de los premios más importantes de la industria, incluidos unos tal Oscar. Desde entonces no ha parado de trabajar y como recompensa va a ser la protagonista indiscutible de este otoño a través de cuatro personajes muy diferentes: es la madre enferma del niño protagonista de Un monstruo viene a verme, la nueva compañera de fatigas de Robert Langdon (Tom Hanks) en Inferno, chica en apuros en Collide y, mejor aún, soldado rebelde con la misión de conseguir los planos de la Estrella de la Muerte en Rogue One. De momento no tiene ningún proyecto a la vista, quizás porque necesite un descanso y vaya a dedicar los próximos meses a la promoción de sus películas, pero que no nos quepa duda alguna de que trabajo no le va a faltar.

Felicity Jones


Extras:

Tráiler de Un monstruo viene a verme

Tráiler de Inferno

Tráiler de Collide

Tráiler de Rogue One: A Star Wars Story

Entrevista sobre La teoría del todo

Featurette de Rogue One: A Star Wars Story