3/5/11

El rincón de Chechu: Tetitas de queso

Podría empezar la entrada de esta semana diciendo, por ejemplo, que todos tenemos una lista más o menos grande, más o menos secreta, de películas malas que nos gustan. Podría decirles que tranquilos, que no se alarmen, que yo soy consciente de que lo que estoy a punto de escribir es una visión parcial, personal, subjetiva y por lo tanto no válida en términos generales. Podría decirles todo eso y mucho más, podría escudarme tras el cobarde tapiz del "entiéndanme, yo soy yo y tengo mis gustos.” Pero no. Absoluta y rotundamente no, de ninguna manera. Voy a expresar lo que para mí son verdades sagradas que muy poca gente sabe reconocer. Y es que hoy tengo la necesidad y la obligación -tantas semanas ya y todavía no me he acordado de él- de hacer justicia a uno de los mejores actores de todos los tiempos. A un tipo que, desde mi niñez, lleva dándome horas y horas de carcajadas gratis, no sólo viendo sus películas, sino en mi vida, al recordarlo e imitarlo en el día a día, sobre todo con mi hermano, uno de los pocos que comparte mi pasión por él. Tardes nos hemos pasado viendo una y otra vez aquella escena, escuchando aquellos diálogos, descojonándonos literalmente de risa. Así que ahí va: por mí, por mi hermano, por el cine y por el humor. Señoras y señores, con todos ustedes el inigualable, inimitable, irrepetible y magnífico Jim Carrey.

Jim Carrey Swan 
 
Poster Dos tontos muy tontos Recuerdo una moto, dos tíos gilipollas sobre ella y mocos congelados en sus narices. Una furgoneta-perro, un retrete sin cisterna en el que alguien caga muchísimo. Dos tontos muy tontos no es, como su propio título puede insinuar, una película para idiotas. Es un viaje de dos auténticos capullos en un coche peludo y con orejas y el privilegio único de asistir en primera persona a sus aventuras y desventuras, a todas las situaciones inverosímiles, guarras y profundamente absurdas que les ocurren. Atentos, simplemente, a este ejemplo: "Una vez cruzamos un Pastor con un Caniche.” "¿En serio? Qué raro.” "Sí. Lo llamamos Pastiche.” O a éste otro: "¿Esos esquís son tuyos?" "Sí.” "¿Los dos?" En fin, tan sólo un par de perlas. Pero es que ahora imagínenselo aderezado con la mayor cara de estúpido que se puede conseguir -la de Jim, por supuesto- y los gestos más exagerados, cómicos y absurdos que se han visto en una pantalla de cine. El prometedor debut de los hermanos Farrelly, que más adelante nos regalarían comedias como Algo pasa con Mary o su mejor obra, de la que hablaré más adelante, Yo, yo mismo e Irene, siempre tendrá un sitio privilegiado en mi estantería de deuvedés. Privilegiado y accesible, por supuesto.

dos tontos muy tontos 

Poster Ace VenuraLuego ya están cintas más conocidas como La máscara o las dos del  detective de mascotas Ace Ventura. De la primera poco que decir: hace mucho tiempo que no la veo y creo recordar que mi querido Jim no estaba demasiado gracioso en ella, además que esa cosa verde de la cara restaba poderío a su -como a mí me gusta llamarle- interpretación facial. Por otra parte, los filmes de Ace Ventura, si bien le dieron popularidad y lo lanzaron al estrellato de la comedia gilipollesca y desfasada, tampoco logran sacar el que para mí es el verdadero espíritu del señor Carrey. Aunque estén plagadas de momentos insuperables, como el del bebé naciendo a presión o la forma cojonudamente graciosa que tiene Ace de salir del coche tras dar mil vueltas de campana, todavía dejaban al bueno de Jim encerrado en los clichés y en el demasiado extremo personaje del detective, todavía no liberaban su alma rebelde. Pero por fortuna, no tardaríamos demasiado en descubrirla. Porque el también gran cómico Ben Stiller tenía preparado un golpe perfecto.

Ace Ventura 

Poster Cable Guy Y esa película demoledora, que consiguió desatar al auténtico Jim en todo su esplendor de muecas, de dicción, de chistes exagerados, de gestos absurdos y movimientos ridículos, de total y absoluta gilipollez descontrolada, fue Un loco a domicilio. En primer lugar, debo decir que no me gusta el título en castellano; me quedo, sin lugar a dudas, con el original: The Cable Guy. O sea, El del cable. Que es como se denomina a sí mismo en una de las escenas más míticas de la cinta, cuando llama una y otra vez a la puerta con ojos de loco y acaba lanzándose contra ella a medida que chilla más y más, con la mandíbula más y más desencajada. La historia va de un tipo solitario y trastornado que sólo quiere tener amigos y de cómo consigue introducirse poco a poco en la vida de Matthew Broderick hasta volverlo literalmente majara. El número del karaoke, la batalla en el restaurante medieval, el juego de la contraseña con la familia, el increíble final -"eesshh como en la peli Goldenaaaay"-, el toqueteo de la pared para saber dónde va el cable, los flashback a su infancia... Definitivamente magistral, una de las mejores interpretaciones del cine cómico de todos los tiempos. Mi hermano y yo la veíamos, no exagero, una vez al mes más o menos; y ahora que no vivimos en la misma casa la seguimos revisando cada vez que estamos juntos. Y es que Jim Carrey no sólo nos ha hecho reír contemplándolo, sino que se ha metido en nuestra vida, el muy sinvergüenza, y ha marcado nuestro sentido del humor y todas nuestras gracias. Algo sin duda al alcance de muy pocos.

Loco a domicilio 

Cartel Yo yo mismo e IrenePero su cumbre no acabó ahí, gracias a dios. Los hermanos Farrelly volvieron a regalarnos una comedia genial, absurda, puerquísima, sobre un policía en plan Ned Flanders que un día estalla y muestra una doble personalidad: Yo, yo mismo e Irene. Ya la sola idea de que su mujer lo haya abandonado y viva con sus tres hijos negros muchísimo más altos y fuertes que él es cojonuda. Pero que se le seque la boca cuando no bebe, que mame del pecho de una madre que amamanta a su bebé, que se empalme sin control cuando Hank lo posee, que se pegue una patada a sí mismo en toda la cara, que mate a tiros a una vaca, que se deslice por el capó del coche de esa forma tan jodidamente graciosa, eso, todo eso, es infinitamente mejor, insuperable, bestial. El dúo con Renné Zelwegger funciona a la perfección -y eso que no soy un fan de la actriz-, con sus puyas sexuales constantes y sus discusiones socarronas. Y qué decir de Lechoso, ese secundario lleno de misterio y desequilibrio mental. O del gran planchazo final de Jim, haciendo un ángel magnífico que resume la carrera y la forma de entender el humor del genio: salta imperioso, tras emitir un heroico berrido, alcanza la postura elegante en lo más alto, y cae total y absolutamente recto sobre el agua del río.

Yo yo mismo e Irene 
No he querido hablar aquí de películas como The Majestic, como El Show de Truman, como ¡Olvídate de mí!, porque me parece que Jim Carrey, fuera de su histriónico registro, es un actor del montón. Tampoco de Como Dios o estas comedias recientes: ha bajado indudablemente el nivel. Tan sólo me queda mencionar Mentiroso Compulsivo, cinta que volví a ver ayer mismo y muy convencional y enlatada, que sólo se salva por las descojonantes escenas en las que aparece solo haciendo esfuerzos por no mentir -ésa del bolígrafo, por ejemplo.

Mentiroso compulsivo 
Así que sí, amigos. Soy fan irredento del bueno de Jim. Alguien capaz de todo, no sólo de actuar, sino de provocar la carcajada constante, de meterse en la vida del espectador y marcar su forma de ver la ironía y el ridículo, la risa y los chistes, las muecas y lo absurdo. Sé que la mayoría de la audiencia no lo soporta. Sé que no es considerado un genio de la comedia. Pero para mí, y al menos también para mi hermano, siempre será ese gilipollas simpático capaz de llamar a Renné Zelwegger "tetitas de queso", capaz de arrancar el corazón de un puñetazo al adversario en la lucha, de sesear mejor que el mismísimo Mariano Rajoy, de retorcer los brazos y el pescuezo a la vez que grita a dios, allá arriba en el cielo, "¡azótame, oh todopoderoso azotador!" Y qué quieren que les diga. Ahí lo tienen. Uno de los mejores humoristas del siglo XX. Jim Carrey. Con todos ustedes.

2/5/11

Itinerario de estrenos de Mayo 2011

Estrenos de Mayo


Tras un mes de muchos estrenos se nos presenta uno bastante flojito en comparación, aunque no hay mal que por bien no venga, pues muchos tenemos que centrar nuestra atención en la preparación de los exámenes… También es verdad que no he incluido la cuarta parte de Piratas del Caribe, pero es que las dos últimas entregas no me dejaron con muchas ganas de ver la siguiente, la dejaré para el Dvd. Sólo tres estrenos destacados pero bastante potentes:


Agua para elefantes:
Basada en un popular best-seller, cuenta la historia de un joven estudiante de veterinaria que en la época de la Gran Depresión se enrola en un circo ambulante donde se enamora de una amazona, esposa del cruel domador de animales del espectáculo. Francis Lawrence (Soy leyenda, Constantine) dirige este drama romántico circense protagonizado por Robert Pattinson intentado desmarcarse de la saga Crepúsculo, Reese Witherspoon y el ‘maldito bastardo’ Christoph Waltz. Buena acogida en USA, más de público que de crítica, para esta película que cuenta con uno de esos preciosos tráilers que ponen la piel de gallina.
Estreno: 6 de Mayo


Medianoche en París:
Nuestra cita anual con Woody Allen se adelanta a lo que nos tiene acostumbrados, coincidiendo con su estreno mundial en el Festival de Cine de Cannes. Un reparto de los que sólo el cineasta neoyorkino es capaz de reunir, con Owen Wilson, Rachel McAdams y Marion Cotillard al frente como protagonistas de su aventura parisina, que gira en torno a una pareja de prometidos que empieza a cuestionarse su futuro durante su estancia en la capital francesa. Habrá que esperar a su pase en Cannes para saber si pasará a engrosar el club de los mejores títulos de Allen o por el contrario el de los no tan excelentes, que siguen estando por encima de la media de películas que nos llega habitualmente.
Estreno: 13 de Mayo


El inocente:
Matthew McConaughey aparca las comedias románticas para ponerse serio en El inocente, thriller judicial basado en la novela The Lincoln Lawyer de Michael Connelly en la que encarna a un abogado acostumbrado a defender criminales de poca monta que sube de categoría cuando acepta representar a un rico heredero acusado del intento de asesinato de una prostituta, desembocando en un caso mucho más complejo de lo que parecía. Marisa Tomei, Ryan Phillippe, William H. Macy, Josh Lucas y John Leguizamo secundan al “descamisado” en esta película que sin grandes alardes ha obtenido una aceptación por parte de la taquilla y la crítica estadounidense mejor de lo esperado.
Estreno: 13 de Mayo

1/5/11

Actor del mes: Ryan Phillippe

Ryan Phillippe7 
Nombre completo: Matthew Ryan Phillippe

Fecha de nacimiento: 10 de Septiembre de 1974

Lugar de nacimiento: New Castle, Delaware (EE.UU.)

Filmografía destacada:

By Virtue Fall (2013)
Chronicle (2012)
Setup (2011)
The Bang Bang Club (2011)
MacGruber (2010)

El inocente (2011)
Franklyn (2008)
Ausente (Stop-Loss) (2008)
El espía (2007)
Banderas de nuestros padres (2006)
Fingers – Ataque terrorista (2006)
Caos (2005)
Crash (2004)
El despertar (2004)
La gran caída de Igby (2002)
Gosford Park (2001)
Conspiración en la red (2001)
Secuestro infernal (2000)
Lío en La Habana (2000)
Crueles intenciones (1999)
Jugando con el corazón (1998)
54 (1998)
Cosecha propia (1998)
Sé lo que hicisteis el último verano (1997)
Little Boy Blue (1997)
Tormenta blanca (1996)
Marea roja (1995)


Méritos: Ryan Phillippe tiene el secreto de la eterna juventud. No hay otra explicación posible a que el actor esté con 36 años igual que a los 25, cuando era objeto de deseo de las quinceañeras gracias a la fama que cosechó por Sé lo que hicisteis el último verano y Crueles intenciones. En aquella época, mientras la que era su mujer, Reese Witherspoon, subía escalafones en Hollywood a velocidad de vértigo, Phillippe tenía que conformarse con películas de segunda categoría, aunque eso no le impidió trabajar a las órdenes de grandes directores como Robert Altman y Clint Eastwood o formar parte del elenco de la oscarizada Crash.

Así ha sido la carrera de Ryan Phillippe, oscilando entre buenas películas  y otras bastante mediocres. Todo apunta a que su futuro inmediato seguirá el mismo curso: por un lado pinta bastante bien By Virtue Fall, el debut en la dirección del guionista de Up in the Air, Sheldon Turner, y por el otro tenemos Setup, un thriller de acción protagonizado por Bruce Willis y 50 Cent que a juzgar por el tráiler parece ‘merchandising’ del rapero. Mientras tanto, mejor nos quedamos con El inocente (The Lincoln Lawyer), drama judicial en el que Phillippe mantiene un cara a cara con otro antiguo ídolo de quinceañeras, Matthew McConauaghey, y que ha tenido una más que correcta recepción de crítica y público en USA. La anotaremos en el bando de las buenas.

El inocente 
Extras:

Tráiler de El inocente

Tráiler de The Bang Bang Club

Tráiler de Setup

Tráiler de MacGruber

La cinta de sexo de Ryan Phillippe

Spot de Armani dirigido por David LaChapelle

30/4/11

Los inconvenientes de ser ‘la otra’

Poster El amor y otras cosas imposibles 
Dir.: Don Roos
Int.: Natalie Portman, Lisa Kudrow, Scott Cohen, Charlie Tahan, Lauren Ambrose, Anthony Rapp, Debra Monk
¿De qué va?: Emilia es una licenciada en Derecho que contrae matirmonio con Jack, un importante abogado de su bufete que estaba casado cuando se conocieron y que tiene un hijo pequeño. Mientras Emilia intenta conectar con su hijastro en vano, tendrá que sobreponerse a una dolorosa e inesperada pérdida.

Reseña: Los Oscar no sólo sirven para aumentar el caché de sus portadores y anunciar películas con ese subtítulo que reza “el ganador de un Oscar…” sino que también son útiles para desempolvar películas que andan perdidas en un cajón esperando a que algún día se acuerden de ellas. Así ha pasado con El amor y otras cosas imposibles, que acabó de rodarse en 2009 y que de no ser por la estatuilla dorada de Natalie Portman lo más probable es que hubiera salido directamente en alquiler. 

El amor y otras cosas imposibles 
La Portman, que entró en el último momento para sustituir a Jennifer Lopez y que también produce la cinta, encarna a la protagonista de la historia, Emilia, una mujer que se escuda en la terrible sacudida que ha vivido para mostrarse borde y reservada con todo el mundo. Un personaje que resultaría antipático y frío si no fuera por esa mezcla de fortaleza y debilidad que le da la protagonista de Cisne negro y que muy difícilmente hubiera sido capaz de transmitir la J.Lo. La actriz encuentra la mejor réplica en el que niño que encarna a su hijastro, Charlie Tahan, porque el que hace de su marido, Scott Cohen, nunca está a su altura, mientras que Lisa Kudrow lidia con un personaje demasiado exagerado. El resto de personajes, la mejor amiga, el amigo gay, la madre afectuosa y el padre distante, están ahí para cumplir la papeleta y poco más.

El amor y otras cosas imposibles2 
El amor y otras cosas imposibles es un melodrama que se deja ver con agrado y que mantiene el interés gracias a la relación de Emilia con su hijastro, pero se esfuerza demasiado en no dejar nada a la imaginación, como la inclusión de dos flashbacks que muestran en imágenes lo que ya se intuía o situaciones y diálogos que subrayan el estado emocional de sus personajes. Si se hubiera emitido directamente en televisión sería un telefilme de impecable factura, pero tampoco desentonaría demasiado.

6/10

29/4/11

O.C: Vacaciones en Roma (1953)

Poster Vacaciones en Roma¿De qué va?: Anne está aburrida de sus obligaciones como princesa, así que cuando llega a Roma como embajadora de su país se escapa para ver la ciudad como una turista más, topándose en su camino con un periodista americano que finge no conocer su verdadera identidad para conseguir la exclusiva del año. Sin embargo, su plan corre peligro cuando empieza a enamorarse de la joven.

Reputación: William Wyler (Ben-Hur) dirigió este cuento de hadas de ingredientes clásicos que lleva cautivando a todas las generaciones desde el año de su estreno. La película, rodada íntegramente en escenarios reales de la capital italiana, no sólo consiguió que Roma se consolidara como uno de los destinos predilectos de las escapadas románticas, sino que también catapultó a la fama a su protagonista, Audrey Hepburn, que se convertiría al poco tiempo en uno de los grandes iconos femeninos de Hollywood gracias fundamentalmente a éste personaje y al de Desayuno con diamantes. Vacaciones en Roma obtuvo 10 nominaciones a los Oscar, incluyendo el de mejor película y director, pero al final ganó tres: actriz protagonista, argumento original y vestuario. Muchos cinéfilos la consideran como una de las mejores comedias románticas de todos los tiempos.

Vacaciones en Roma
Comentario: Justo antes de comenzar a escribir esta entrada me he dado cuenta de que coincide en el día de la mediática boda del príncipe Guillermo de Inglaterra; juro que no ha sido a propósito. Pero ya que estamos, debo decir que la realeza me da mucha pereza (con o sin pareado), de la misma forma que los intentos de humanizar a esos privilegiados haciéndonos ver que son como tú y como yo también me da de cara. Me parece muy loable la labor de la simpática Audrey Hepburn , de la misma forma que me embelesa el lado glamuroso y romántico de Roma (todo lo contrario a la imagen que se daba de la ciudad en un clásico que vi hace poco, Ladrón de bicicletas), pero la película se me hizo larga y nunca terminó de engancharme. Tirria a la burguesía o día de escasa sensibilidad, no sé a qué achacarlo.

Próximo visionado: De repente, el último verano (1959)

28/4/11

De gira por la América del sombrero de vaquero

Poster Country Strong 
Dir.: Shana Feste
Int.: Gwyneth Paltrow, Tim McGraw, Garrett Hedlund, Leighton Meester, Jeremy Childs, Marshall Chapman
¿De qué va?: Kelly Canter es una exitosa cantante de country aficionada a la bebida que, empujada por su esposo y manager, abandona el centro de rehabilitación donde permanecía ingresada para embarcarse en una gira de regreso en la que estará teloneada por una reina de concurso de belleza metida a cantante y un joven cantautor amigo de la estrella.

Reseña: De entre todas las cosas típicas de los yanquis, como el béisbol, el día de Acción de Gracias, los bailes de fin de curso, etcétera, si hay una que tiene todo mi respeto y admiración es la música country. No es que me guste especialmente, pero me parece un estilo musical que puede ser muy reflexivo y estimulante cuando se canta desde las entrañas… Aunque debo reconocer que esa fascinación que siento ha sido a raíz de conocer la figura de Johnny Cash en el excelente biopic musical En la cuerda floja.

Country Strong 
El año pasado, Jeff Bridges se llevó el Oscar por su interpretación de un cantante country decadente en Corazón rebelde. Su personaje era ficticio pero su drama personal con alcohol y fracasos matrimoniales de por medio se percibía muy real. Como respuesta femenina llega Country Strong, en la que su protagonista, una especie de Celine Dion de la música country, también ahoga las penas en licor y sufre al igual que el personaje de Bridges por una vida sentimental insatisfecha y por el miedo de ser reemplazada por una joven promesa de la canción. Lo de siempre vamos.

Country Strong2 
Country Strong es una película llena de tópicos, tanto la forma (bares de madera, sombreros de cowboy, camisas a cuadros…) como el fondo, con un cuarteto protagonista basado en un arquetipos muy delimitados, pero al menos están generalmente bien desarrollados y las relaciones que se establecen entre ellos a lo largo de la película son las que mantienen la historia a flote. Gwyneth Paltrow consigue transmitir ese áurea de diva que se esfuerza en erradicar sus contradicciones aunque las circunstancias le puedan; Garrett Hedlund cae muy simpático aunque a su personaje le falten matices; Leighton Meester no está nada mal como inocente y encantador diamante en bruto y Tim McGraw es el peor porque su personaje está demasiado desdibujado y carece del interés de los otros.

Country Strong3 
Los que resultan verdaderamente insufribles son los extras, tan malos haciendo de idólatras que da risa; es algo tan inaudito como evidente. Paradójicamente, a Country Strong le falta fuerza,  pero entretiene bastante, viene amenizada por un buen repertorio de canciones y continúa con la lúgubre fama de la música country, que a este paso se convertirá en la banda sonora de los corazones rotos y las almas solitarias, si no lo es ya.

6/10

27/4/11

El rincón de Chechu: Perdona si te llamo idiota

No es por placer, lo juro. Tampoco por el mero gusto de criticar. Pero es que algún día tengo que decirlo. Necesito hablar sobre ello, desahogarme, soltar todo lo que me pasa por el coco. Dejar salir la mala sangre que voy acumulando sin darme cuenta y quedar liberado, un poco más feliz y un poco menos rabioso, durante unos meses. Hasta que de nuevo -sea por escrito o taladrando la cabeza de alguien que se tome la molestia de escucharme- vuelva con la misma cantinela.

Hace un par de semanas tuve el dudoso honor de contemplar el tráiler de una nueva película italiana, dirigida no por un director, sino por el mediocre escritor en cuya novela se basa. Quizás algunos ya intuyan por dónde van los tiros, pero aclararé con pelos y señales, para los que no, de quién demonios estoy hablando: Perdona pero quiero casarme contigo, la cinta; Federico Moccia, el hombre.

Poster Perdona por si te llamo amorEstas pasadas navidades, allá por la lluviosa patria, Canal + me hizo  una jugarreta que nunca olvidaré: proyectó después de comer, en medio de una modorra inaguantable, Perdona si te llamo amor. Y yo, tumbado en el sofá, el café a mi lado sobre la mesa, una mantita caliente tapándome los pies, no tuve la determinación necesaria para levantarme, coger el mando y cambiar de canal. "Bueno, muy mala tampoco será", pensé. Pero no, iluso de mí. Rotundamente me equivocaba. La siguiente hora y media asistí al mayor ridículo cinematográfico que he tenido la desgracia de ver.

Como ya sospechaba en la comodidad indescriptible de mi galaico sofá, esa película no podía ser buena. La novela que adapta gusta a demasiada gente y eso, desgraciadamente, no es buen síntoma en estos tiempos que nos consumen. Cuantos más millones genera un filme en taquilla, más espectacularmente vulgar es; cuanto más alto está un libro en los rankings de ventas, más lleno de tramas imposibles, frases simples y pobres, personajes de cartón; cuanto más se escucha una canción en la radio, más electrónicamente bailable es su melodía. Pero qué le vamos a hacer. Estamos en la era de la cultura popular, de la democratización del arte, de la proletarización del universitario, del arrinconamiento sistemático de la lucidez, en fin, de la extensión absoluta de la mediocridad. Nada es rentable si no es vendible y nada es vendible si no atrae a las masas.

Perdona si te llamo amor2 
Pero no me extenderé demasiado aquí. Pasemos directamente a la película que, como producto audiovisual de consumo, llega a mí mediante un canal de pago. El argumento es el siguiente: una chica de diecisiete años, que sale de botellón con sus amigas y quiere ser modelo o no sé qué, se enamora de un publicista de cuarenta o por ahí, eso sí, muy guapo y con muchísima pasta. Ella también está buena, incluso su madre también lo está, y todas sus amigas menos una, la que acaba liándose con el chico raro del instituto. El hombre es genial y puede acostarse con quien le salga literalmente de los huevos: lleva a modelos rusas a su casa de fiesta, sus amigos se drogan y le ponen los cuernos a sus mujeres, son todos unos golfos y muy atractivos. Pero a él le falta algo. Su novia lo ha dejado -que también está como un tren- y se siente vacío. Por lo tanto el hueco sólo lo puede llenar esa inocente, infantil y graciosa, espontánea y descarada criaturilla, que por supuesto -no se vayan a pensar que todo es dulzura y amor- folla casi mejor que la otra. Así avanza la peli cuando la niña y el guapetón, ya de noviazgo -increíbles diálogos y discusiones, increíble madurez la de ambos-, celebran una fiesta a la que van los amigos de él y las amigas de ella. Por supuesto, todos se gustan al instante, e incluso algunos se acuestan y todo eso. Engañando a sus esposas con niñas menores de edad. A los protagonistas les parece mal, claro, y se sienten desorientados y confusos.

Perdona si te llamo amor

Luego no sé qué pasaba. Una campaña publicitaria, el descubrimiento asombroso del talento de la chiquilla, el éxito comercial del hombre gracias a la niña, la aceptación de la relación de los padres progres de ella, en fin, todo de esta guisa. Pero es que el final mola muchísimo: se van los dos a vivir a un faro. Sí, a un faro. De éstos que impiden que los barcos choquen contra las rocas.

Perdona si te llamo amor3 
Entonces claro, uno piensa detenidamente. Y sin querer, se pone a recordar: Física o Química, El Barco, El Internado, Sin tetas no sé qué, Rebelde, Justin Bieber (¿?), Fuga de cerebros, Fuga de cerebros 2, 3 metros sobre el cielo, Mentiras y Gordas -de nuestra ministra de cultura-, Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse, Cataclismo, mierda, más mierda, inmensa y olorosa mierda. ¿En qué estamos convirtiendo nuestras novelas, nuestro cine, nuestra televisión, nuestra música? ¿Qué jodida cosa puede aprender una adolescente leyendo al señor Moccia o viendo series de instituto en las que todo dios se droga y los profesores se acuestan con las alumnas?

LibroQue dicha película llegara a Canal + me parece normal: ha sido  estrenada en salas. Que se haya llegado a hacer, también: un best-seller la precede. Que se haya escrito el libro, por descontado: no todos han nacido para ser escritores. Lo que realmente me impacta es que se publique. Que alguien lo compre. Que tenga éxito. No sé qué enfermedad padecemos; o sí, tanto me da. Tendrá que ver con el capitalismo y la democracia mal entendida.

Dónde está Fernando León, dónde está Saramago, dónde está Ismael Serrano, por ejemplo, y siendo contemporáneos. Dónde está el buen gusto, la lucidez, la protesta. Dónde están los clásicos. Dónde están Cortázar o Márquez, o Juan Ramón Jiménez. O Billy Wilder, o los hermanos Coen. Dónde está el sentido común y la cultura. En qué recóndito lugar se promociona el verdadero arte, y por qué es recóndito y no público. Dónde están los profesores de escuela y de instituto, qué les pasa a las leyes educativas y a las televisiones. Por qué nos pudrimos y nos resbala. Por qué nos vamos silenciosamente a la mierda y nadie hace nada.

Pero en fin, es lo que toca. Espero no haberles molestado. Llevo dos días enfermo, por eso ha salido hoy esta entrada y no ayer. Pero es que van y me ponen el tráiler de la nueva película de Federico Moccia. Por dios. Con lo que me había costado olvidar la otra.